La pagina web de "Ataxia y atáxicos" (información sobre ataxia, sin ánimo de lucro) es: http://www.ataxia-y-ataxicos.es/


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sábado, 3 de febrero de 2018

Ataxia y Taichi

Blog "Ataxia y atáxicos".

Por Juan Conesa Arias... para la 'Federación Española de Ataxia, FEDAES'.
Fuente original: http://fedaes.org/ataxia-y-taichi/

Hola amigos:

Mi nombre es Juan y hace casi cinco años fui diagnosticado de ataxia, más concretamente, de un tipo de ataxia esporádica de adulto, es decir, sin causa aparente. Se trata de Atrofia Multisistémica (AMS por sus siglas en español o MSA por sus siglas en inglés, con las que es más conocida). Os podéis imaginar mi desolación cuando me dijeron que mi enfermedad no tenía remedio y que era degenerativa. Pero justo en ese momento surgió esa mano amiga que todos necesitamos en algún momento. En mi caso, fue una doctora especializada en rehabilitación que me dijo que con el Taichi (o Taiji) podía hacer que mi enfermedad fuera más despacio. Me agarré a eso como un clavo ardiendo y comencé a practicar Taiji.

Juan Conesa Arias

Y hoy en día, después de más de cuatro años de práctica de Taiji no solamente es que haya hecho que mi ataxia se ralentice, sino que, además, he podido controlar muchos aspectos de mi cuerpo que antes no era capaz de controlar.

El Taiji es un arte marcial. Eso significa que en su origen servía para combatir. Incluso hoy en día, oculto en esos movimientos tan lentos y armoniosos, existe una finalidad de combate. Pero es de las pocas artes marciales internas. Esto quiere decir que todo movimiento que se hace en ella parte del interior para llegar al exterior. En conclusión, no es una simple coreografía, que es lo que puede parecer a alguien que lo ve practicar. Y como buen arte marcial, lo primero que intenta es que estés afirmado en el suelo. Tienes que poder echar tus raíces en el suelo (eso dicen los maestros chinos) para poder salir hacia fuera, como un árbol con sus ramas. Es decir, lo primero que hace el Taiji es conseguir asentarte en el suelo. ¿Os suena? Yo no sé la sensación que vosotros tenéis, pero la mía es de que el mundo corriera a distinta velocidad que yo. Así que, cuando eso ocurre, me tengo que agarrar… Antes era incapaz de caminar llevando en mis manos una bandeja. Caminando como se hace en Taiji conseguí hacerlo. Y ahora lo hago sin darme cuenta. Primera ventaja.

Pero es que, como podéis observar por el párrafo anterior, lo que se consigue con el Taiji es tener un patrón muscular con el que hacer las cosas. Últimamente me horrorizaban las escaleras mecánicas cuando las uso para bajar. Bueno, todos nosotros tememos en mayor o menor medida las escaleras de cualquier tipo cuando las bajamos, ¿verdad? Pero lo que he descubierto es que poniéndome en postura de atención en Taiji, con las rodillas un poco flexionadas y con la cadera en retroversión, estoy mucho más firme. Y entonces, las escaleras mecánicas ya no me dan miedo. Segunda ventaja.

Otro problema que tenemos los que padecemos ataxia es que el tono muscular, sobre todo de nuestras piernas (cuádriceps e isquiotibiales principalmente), se va perdiendo poquito a poco. Como digo arriba, el Taiji comienza en las piernas, asentando tu cuerpo en el suelo. Y para ello usa tus piernas y las fortalece. Tercera ventaja.

Ahora viene cuando me decís: “Ya, pero por lo que tú dices, aún no usas silla de ruedas”. Cierto. Me manejo usando dos muletas para que me sirvan de apoyo cuando el mundo gira a distinta velocidad que yo. Pero ahí está la belleza y la grandeza del Taiji. Un maestro me dijo que el Taiji era un deporte hecho a la medida del que lo practica, no al revés. Y hay Taiji que se puede hacer sentado. Yo le he practicado y os puedo asegurar que se suda tanto o más como cuando se practica de pie. Cuarta ventaja.

Eso sí, de ese mismo maestro también aprendí un proverbio chino que dice “Cien veces me caí, ciento una me levanté”. La perseverancia tiene que ser una de vuestras virtudes. Porque sin perseverancia no se consigue nada. Y lo mejor de todo es lo que mi maestra me enseñó al poco de conocernos. Y es que lo que conseguimos, por pequeño que sea, es mucho más hermoso y gratificante cuando tú mismo te dices “eso no lo voy a poder hacer yo en la vida, porque mi cuerpo roto no me va a permitir hacerlo”. Y es muy gratificante porque es lo que uno se lleva a casa después del cansancio, de caerse y volver a levantarse y de esforzarse ese poquito más para intentar hacer las cosas bien. Y os puedo asegurar que merece la pena intentarlo, al menos intentarlo. Hacer de cada día un reto y conseguir poco a poco superarse a uno mismo. Hacer que tu mente pueda a tu cuerpo.

Esta es mi experiencia personal con el Taiji, pero hay estudios hechos en los que se ve su buena acción para controlar el equilibrio en el cuerpo (uno de nuestros problemas, ¿no?) y que puede ser muy interesante para los pacientes de Parkinsonianismo (desgraciadamente, mi enfermedad cursa con algún síntoma de esta última).

Os animo desde aquí a practicar Taiji. En China lo practica gente de todas las edades y condiciones físicas. Y para practicarlo solo hace falta unas zapatillas con la suela blanda (o una silla, si uno lo practica sentado). Pero es que además de las ventajas que os he intentado transmitir en esta pequeña reseña hay otras muchas que poco a poco irás descubriendo, puesto que cada uno tiene su propio Taiji… Y cuando lo descubres, es, como decían los grandes Queen, “una especie de magia” que te engancha y ya no te suelta.

¿El peligro? Que se puede convertir en un vicio, sano, pero vicio… ¡Doy fe!.

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martes, 23 de mayo de 2017

Patrones de causa de ataxia emergen en estudio, pero los investigadores no pudieron establecer ninguno en un tercio de los casos

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Patricia Inacio, PHD ... para "friedreichsataxianews.com" ... (para ver el original, en inglés, pinchar en el enlace "fuente" ... al final del artículo).
(Traducción al español de Miguel-A. Cibrián).

16 de mayo de 2017.


Un grupo de enfermedades cerebrales, conocidas como ataxias cerebelosas esporádicas agudas de inicio tardío, ha sido atribuido a muchas causas... por lo que un equipo de investigación estadounidense decidió estudiar a 80 pacientes para tratar de encontrar patrones... Identificaron algunos patrones, pero los hallazgos de sus estudios durante dos años respaldaron básicamente la teoría sostenida por los científicos de que hay muchas causas para este tipo de enfermedades, incluyendo la Ataxia de Friedreich.

Uno de los patrones principales causantes de ataxia en los pacientes estudiados fue un trastorno neurológico conocido como atrofia multisistémica. Otro patrón como segunda causa principal de ataxia en la población de pacientes fueron enfermedades hereditarias. No obstante, un tercer patrón fue que los investigadores no pudieron identificar ninguna causa de su ataxia en un tercio de los pacientes.... Intentar determinar las causas requirió extensas pruebas neurológicas y no neurológicas, añadieron los investigadores.

El estudio “Deciphering the causes of sporadic late-onset cerebellar ataxias: a prospective study with implications for diagnostic work” ('Descifrar las causas de esporádicas ataxia cerebelar de inicio tardío: un estudio prospectivo con implicaciones para el trabajo de diagnóstico'), ha sido publicado en 'Journal of Neurology'.

Uno de los objetivos de los investigadores era llegar a una lista de tantas posibles causas de ataxia como pudiesen, y ver si había una relación entre las causas y los síntomas de los pacientes... El equipo incluyó en su estudio a pacientes de su centro médico que habían desarrollado una ataxia cerebelosa después de los 40 años.

Los investigadores sometieron a cada uno de los pacientes a completos exámenes tanto de salud en general, como estrictamente neurológicos. Una prueba, para evaluar la gravedad de la ataxia fue la conocida como 'Scale for the Assessment and Rating of Ataxia, SARA'. Otra prueba, para evaluar el nivel de discapacidad de los pacientes en la enfermedad, fue la conocida como 'Spinocerebellar Degeneration Functional Score, SDFS'. Otras pruebas examinaron el deterioro cognitivo relacionado con la enfermedad de los pacientes... El equipo de investigación también ordenó pruebas de laboratorio, electrofisiológicas y de imágenes, y análisis genéticos de los pacientes.

A pesar de la batería de pruebas, el equipo solamente fue capaz de establecer una causa de ataxia en un 65 por ciento de los pacientes.

La causa más frecuente fue la atrofia multisistémica, o MSA-C, con 'C', basada en un subtipo de disfunción cerebelosa... La atrofia multisistémica, MSA, es un trastorno neurodegenerativo raro caracterizado por fallo progresivo de los músculos involuntarios del movimiento, ataxia, y parkinsonismo... Parkinsonismo no es lo mismo que la enfermedad de Parkinson: Se refiere a un grupo de trastornos neurológicos que causan problemas de movimiento similares a los observados en Parkinson, como temblores, movimiento lento, y rigidez... La variante cerebelosa de la MSA, o MSA-C, es un subtipo de la enfermedad: Sus características incluyen movimientos no coordinados de brazos, dificultades caminando, habla anómala, y problemas de movimiento ocular.

Los investigadores señalaron que las enfermedades hereditarias que constituyeron colectivamente la segunda causa más importante de ataxia incluían "ataxias espinocerebelares, Ataxia de Friedreich de inicio tardío, mutaciones SLC20A2, síndrome de ataxia de tremor frágil asociado a X (FXTAS), encefalopatía mitocondrial acidosis láctica, episodios de accidente cerebrovascular (MELAS), y otras enfermedades mitocondriales"... Las enfermedades mitocondriales afectan al funcionamiento de las mitocondrias, componentes de las células que convierten los alimentos en energía.

El equipo de investigación no pudo encontrar la causa de su ataxia en un tercio de los pacientes diagnosticados con la enfermedad, a pesar del análisis exhaustivo... Un hallazgo interesante fue que la ataxia de estos pacientes progresó más lentamente que en quienes sí se pudo identificar una causa... La edad en que los pacientes desarrollaron ataxia afecta a su progresión, según el equipo: Avanzó más rápida en quienes la desarrollaron más tarde.

En general, "las ataxias cerebelares esporádicas de inicio tardío deben ser investigadas exhaustivamente para poder identificar las causas subyacentes, las cuales pueden ser numerosas: incluyendo causas hereditarias, pero dominadas en primer lugar por la atrofia múltisistémica", concluyeron los investigadores.

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Aclaración: 'Friedreich's Ataxia News' es estrictamente un sitio web de noticias informativas sobre la enfermedad. No proporciona consejo médico, diagnóstico, ni tratamiento. Su contenido no pretende ser sustituto de la opinión médica... Siempre, busque el asesoramiento de su Dr. ante cualquier cuestión respecto a la salud... Nunca ignore los consejos médicos, o demore en buscarlos debido a algo que haya leído en este sitio web.

Fuente, en inglés: https://friedreichsataxianews.com/2017/05/16/ataxia-cause-patterns-emerge-in-study-but-many-cases-hard-to-pinpoint/

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martes, 16 de mayo de 2017

La enfermedad que roba el habla y nadie sabe tratar

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Joaquín Soto Medina ... para "ABC.es" ... (para ver el original, pinchar en el enlace "fuente" ... al final del artículo).

Notas del administrador del blog:
1- La Atrofia Multisistémica es una nomenclatura con vigencia desde hace unos 15 años para referirse a una enfermedad con entidad propia... antaño tal desorden era considerado una ataxia más.
2- Este artículo ha sido publicado por "ABC.es" hace casi un año (concretamente el 20/06/2016), pero los testimonios personales no tienen caducidad en el tiempo
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La atrofia multisistémica es una afección neurodegenerativa que causa problemas en el equilibrio, el habla y la tensión arterial del paciente. De difícil diagnóstico, esta enfermedad incurable afecta a unos 1.500 españoles.

El abogado Gonzalo Jiménez Blanco, en el salón de su casa
Gonzalo se desfallece poco tiempo después de levantarse. Sigue consciente, pero ya no se sostiene por sí mismo. Su mujer e hija pequeña le sujetan y ayudan a que su sangre, remansada en sus piernas, se reparta de nuevo alrededor de su cuerpo. Acaba de sufrir una hipotensión ortoestática -bajada excesiva de la tensión arterial-, uno de los síntomas característicos de su patología, la atrofia multisistémica. Esta enfermedad neurodegenerativa causa problemas de movilidad, equilibrio y afecta entre 800 y 1.500 personas que la padecen en España.

Gonzalo Jiménez-Blanco, abogado de profesión, recibió el diagnóstico de su atrofia multisistémica el 31 de octubre de 2013. En ese momento tenía 51 años y se había pasado los últimos meses repitiendo la misma frase: «Me gustaría estar como dicen mis análisis». Ni sus médicos ni su familia detectaron nada extraño, pero él sentía que algo iba mal en su cuerpo. Entonces llegó el shock del diagnóstico: «Al salir -cuenta Gonzalo- mi mujer y yo nos pusimos a llorar». El neurólogo le había dicho que, si funcionaba la medicación, viviría diez años más. «Sufres, porque no sabes si vas a ver a tus hijos casarse, a tus nietos…».

Los primeros síntomas:

Tras el diagnóstico, los síntomas se hicieron cada vez más evidentes. Pronto tuvo que bajarse del coche -cada vez se golpeaba más con él- y también de la bicicleta. Gonzalo, un deportista capaz de pedalear sesenta kilómetros seguidos en bici o diez en una carrera a pie, se fatiga ahora tras caminar 150 metros. Pero esos no serían los únicos problemas. Como explica Oriol Franch, jefe de la Unidad de Neurología del hospital Ruber Internacional y el hospital La Luz de Madrid, sus variados síntomas se dividen en tres tipos: cerebelosos (alteración de la estabilidad y la coordinación), parkinsonianos (lentitud de movimientos, inestabilidad postural) y una alteración autonómica del sistema vegetativo que produce una caída de la tensión cuando la persona está de pie, es decir, hipotensión ortoestática.

Gonzalo padece los tres tipos: ha tenido diferentes caídas en casa, sufre rigidez en el cuerpo y tiene problemas con el habla, que necesita ejercitar con un logopeda para hacerse entender. Y no solo es que arrastre las palabras: siente asfixia al poco que mantiene una conversación. Aunque sufre atrofia multisistémica, en su primer diagnóstico se le identificó otra enfermedad: párkinson.

Sin prueba diagnóstica:

Esto sucede porque la enfermedad de Gonzalo carece de una prueba diagnóstica clara. «La atrofia multisistémica-explica el neurólogo Oriol Franch- es una enfermedad que no tiene un análisis que nos diga al cien por cien si esta persona padece la atrofia multisistémica. En estas circunstancias el diagnóstico se basa en los datos clínicos, en lo que nos cuenta el paciente y lo que el médico ve en la consulta y el resultado de las pruebas».

Y si en esas pruebas sólo se identifican los síntomas parkinsonianos, comunes en el párkinson y en la patología de Gonzalo, es fácil que una se confunda con la otra. Debido a esto, el neurólogo Oriol Franch considera que la enfermedad está infradiagnosticada y que, posiblemente, haya más casos de atrofia multisistémica en España.

La medicina actual, además de una prueba diagnóstica certera, tampoco ha encontrado aún un tratamiento específico que cure su enfermedad. Una patología que normalmente es esporádica (no hereditaria).

«Me parecía imposible -indica Gonzalo- tener la enfermedad ya que en la familia no había ningún problema de salud y te preguntas por qué te ha tocado a ti».

Quince pastillas diarias:

Gonzalo la padece y tiene que tomarse las quince pastillas diarias que necesita para aliviar sus síntomas… aunque le cambien en el proceso. Un cambio que han notado tanto su mujer como su hija. «Cuando toma las pastillas se vuelve compulsivo con la comida. Si hay ocho panes en la mesa, se los come o los quiere probar todos». Hoy le han retirado la medicación que le producía esto, pero hace un uso, en ocasiones obsesivo, con las redes sociales. «Pierde la comunicación con los demás y eso antes no le pasaba», explica su mujer.

Gonzalo empieza a tomar ocho o nueve medicinas por la mañana. O más bien «su» mañana porque desde que sufre la enfermedad se levanta siempre a las cinco de la madrugada y nunca duerme más de cuatro o cinco horas. «Me levanto descansado lo que pasa es que el día se me acorta: a las cinco de la tarde ya estoy machacado, aunque no me duerma hasta las doce de la noche».

Gonzalo pasa la mayor parte de las horas en casa y, desde el diagnóstico, no para. Como jurista lleva años escribiendo artículos jurídicos. Desde que padece atrofia multisistémica ha pasado de publicar dos o tres por año, a diez o doce en el mismo periodo de tiempo. Y ahora tiene el ojo puesto en revistas de Perú y Colombia, tras agotar el espacio disponible en las publicaciones españolas. Además, va a publicar cuatro libros este año. «Desde el diagnóstico creo que he empezado a tener la sensación de urgencia, la necesidad de hacer cosas, a lo mejor de forma inconsciente», explica.

Internet, su aliado:

Sólo hay una cosa que frene la hiperactividad de Gonzalo: su enfermedad. La atrofia multisistémica le impide teclear en el ordenador durante tiempos prolongados. Así que una aplicación lo hace por él. De esta manera, solo tiene que preocuparse de «dictar» su texto a la máquina y luego corregir él mismo los posibles errores.

Su relación con la tecnología no termina aquí. Su acelerada actividad también le ha permitido aprender más sobre una plataforma que le era prácticamente desconocida: internet. Hoy es capaz de crear una página web para un amigo, desarrollar una propia y escribir sobre cine y viajes en diferentes blogs.

Fuente: http://www.abc.es/sociedad/abci-enfermedad-roba-habla-y-nadie-sabe-tratar-201606201923_noticia.html

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domingo, 14 de mayo de 2017

Hipotensión ortostática: Un problema común en la enfermedad de Parkinson, atrofia multisistémica, y trastornos relacionados

Blog "Ataxia y atáxicos".
Extraído de "dysautonomiacenter.com" ... (para ver el original, en inglés, pinchar en el enlace "fuente" ... al final del artículo).
(Traducción al español de Miguel-A. Cibrián).

Nota: La Atrofia Multisistémica es una nomenclatura con vigencia desde hace unos 15 años para referirse a una enfermedad con entidad propia... antaño tal desorden era considerado una ataxia más.

Un artículo que acaban de publicar el Dr. Horacio Kaufmann y el Dr. Jose Alberto Palma en la revista 'Movent Disorders Clinical Practice', revisa la frecuencia, el diagnóstico, y tratamiento de la hipotensión ortostática, un problema común en pacientes con enfermedad de Parkinson, y atrofia multisistémica. He aquí un resumen de las secciones principales del artículo:


La hipotensión ortostática, es decir, la presión arterial baja al ponerse de pie, puede reducir el suministro de sangre a los órganos situados por encima del corazón, especialmente al cerebro, dando lugar a diferentes síntomas. Éstos pueden ser altamente incapacitantes, tener un profundo impacto en la calidad de vida, y aumentar los ingresos hospitalarios.

¿Cómo se define la hipotensión ortostática?.

La hipotensión ortostática se define como una caída sostenida de la presión arterial al ponerse de pie. Se trata de una caída de al menos 20 mmHg en la presión arterial sistólica, o 10 mmHg en la diastólica, en 3 minutos de pie, o de inclinación vertical.

¿Cómo es de frecuente la hipotensión ortostática en pacientes con enfermedad de Parkinson, o con atrofia multisistémica?.

Se estima que entre el 30 y el 50 por ciento de los pacientes con enfermedad de Parkinson tienen hipotensión ortostática. En ellos, la prevalencia de hipotensión ortostática aumenta con la edad y duración de la enfermedad. Aunque la prevalencia de hipotensión ortostática en Parkinson es relativamente alta, no todos los pacietes tienen tal síntoma. En un estudio reciente de 210 personas con Parkinson, sólo el 16 por ciento presentaba hipotensión ortostática sintomática. En ese estudio, los síntomas aparecieron cuando la presión arterial media del paciente bajó de 75 mmHg en posición de pie.

En la atrofia multisistémica, la hipotensión ortostática aparece en el 70 u 80 por ciento de los pacientes.

La hipotensión ortostática puede ser el primer problema en Parkinson, demencia con cuerpos de Lewy, o Atrofia Multisistémica, incluso aparecer varios años del inicio de los problemas motores típicos de tales enfermedades. Por lo tanto, quienes tienen hipotensión ortostática sin déficits motores o cognitivos significativos, deben ser monitoreados sobre dichas enfermedades.

¿Cuáles son los síntomas de la hipotensión ortostática?.

No todas las personas con hipotensión ortostática tienen síntomas: Algunas pueden tolerar una presión arterial muy baja estando de pie, con síntomas leves o no... Pero también puede dar lugar a desmayos si se agregan otras circunstancias (por ejemplo, copiosas comidas, ambiente muy cálido, deshidratación, o medicamentos para bajar la presión sanguínea).

Los síntomas típicos de la hipotensión ortostática son aturdimiento, mareos, visión borrosa y, cuando la caída de la presión arterial al ponerse de pie es pronunciada, pérdida de conciencia (desmayos o síncopes). Los síntomas ocurren sólo cuando se está de pie, con menos frecuencia cuando se está sentado, y disminuyen al acostarse.

Las personas con hipotensión ortostática también pueden quejarse de debilidad generalizada, fatiga, temblor de piernas... y dolores en la parte occipital de la cabeza, cuello, y hombro... y dificultad para respirar debido a la falta de correspondencia de ventilación.

Los síntomas de hipotensión ortostática suelen desaparecer cuando el paciente se sienta o se acuesta, porque, gracias a la gravedad, el flujo sanguíneo regresa al cerebro.

La severidad de los síntomas a menudo varía de un día a otro, y fluctúa a lo largo del día. Las horas de la mañana tienden a ser más difíciles, puesto que los síntomas de hipotensión ortostática se agravan por la micción nocturna.

Las comidas, particularmente las ricas en carbohidratos y azúcares, causan caídas en la presión arterial después de las comidas. Esto se conoce como hipotensión post-prandial.

¿Qué causa la hipotensión ortostática?.

La hipotensión ortostática es un problema relativamente frecuente en la población general, particularmente en ancianos débiles. Y puede deberse a una serie de condiciones médicas, tales como agotamiento del volumen intravascular (por ejemplo, deshidratación severa), venas varicosas, anemia severa, o medicamentos para reducir la presión arterial (conocidos como anti-hipertensivos). En estos casos, la hipotensión ortostática normalmente mejora significativamente o se resuelve después de tratarse estas causas.

¿Cómo se trata la hipotensión ortostática?.

La hipotensión ortostática puede ser tratada. El objetivo del tratamiento no es lograr valores normales de presión arterial, sino reducir los síntomas de hipotensión ortostática y mejorar la calidad de vida. Los pasos en el manejo incluyen: a) corregir factores agravantes, b) tratamiento no farmacológico, yc) tratamiento farmacológico.

Corrección de factores agravantes:
Esto incluye la suspensión de medicamentos que pueden reducir la presión arterial, como diuréticos, antihipertensivos, algunos medicamentos utilizados para la hipertrofia de la próstata y los síntomas urinarios, medicamentos para la disfunción eréctil, medicamentos para la angina, y algunos antidepresivos.

Medidas no farmacológicas:
Los síntomas de la hipotensión ortostática pueden mejorarse con tiempo, paciencia, y cambios no farmacológicos. Es tentador intentar controlarla sólo con medicamentos. No obstante, estos no son lo suficientemente eficaces, y pueden tener efectos adversos. El tratamiento de la hipotensión ortostática tiene más éxito si las medidas no farmacológicas se implementan... A continuación se presenta una serie de pasos para mejorar los síntomas. Todos los pasos pueden ser implementados al mismo tiempo. Si se realiza correctamente, éstos pueden conducir a una mejora importante, incluso sin medicamentos:

1- Liberalizar la ingesta de agua. Las personas con hipotensión ortostática necesitan más agua que las personas sanas. Lo mejor tomar agua complementada con sal... El té y el café aumentan la producción de orina, de manera que, al final, pueden empeorar los síntomas. Las bebidas dietéticas son aceptables. En cambio, las bebidas deportivas, jugos, y bebidas no dietéticas, no son recomendables, debido a su alto contenido de azúcares.
2- Liberalizar la ingesta de sal. Añadir tanta sal a sus comidas como se puede manejar. Aumentar la sal en las comidas ayudará a aumentar la presión arterial. La mayoría de las personas no necesita tomar pastillas de sal, lo cual a veces pueden causar molestias abdominales.
3- Usar medias de compresión (también conocidas como medias TED). Esto se puede encontrarse en ortopedias. Las medias de compresión reducirán la acumulación venosa que se produce al ponerse de pie y, por lo tanto, aumentará la presión arterial cuando se esté de pie.
4- Usar una carpeta abdominal (es decir, un cinturón de velcro alrededor del vientre). Esto se puede encontrar en tiendas de suministros médicos. El mecanismo es similar al de las medias de compresión. No es necesario usarlo durante el sueño.
5- Dormir con la cabecera de la cama elevada por lo menos 30 grados (ideal 45 o 50 grados). Esto es útil porque las personas con hipotensión ortostática con frecuencia tienen hipertensión supina (es decir, presión arterial alta al acostarse). Para evitar la hipertensión supina, la gente nunca debe dormir plana.
6- Dormir con la cabecera de la cama levantada, también reducirá la producción de orina durante la noche, lo que hará despertar menos veces para orinar durante la noche, y mejorará su presión arterial en la mañana. La mejor manera de levantar la cabecera de la cama, es conseguir una cama ortopédica.
7- Beber 500 ml. de agua fría 30 minutos antes de levantarse de la cama por la mañana. Esto aumentará la presión arterial antes de levantarse... Beber 500 ml. de agua en cualquier otro momento del día, también aumentará la presión arterial. 8- El ejercicio físico disminuirá la presión arterial. Pero, sin embargo, el ejercicio es crucial para mantener los músculos activos. Por lo tanto, para evitar la presión arterial baja durante el ejercicio, la gente debe realizar ejercicios recostados (por ejemplo, bicicleta reclinada, bandas elásticas, remo, etc.)... El mejor ejercicio es el que se realiza en una piscina. Esto se debe a que la presión hidrostática del agua evitará la caída de la presión arterial. Por lo tanto, la presión arterial no caerá tan dramáticamente cuando se está en el agua.
9- Tratar de reducir los carbohidratos de alto índice glucémico en las comidas... También tratar de hacer varias comidas ligeras (5 o 6), en lugar de las tres comidas tradicionales.

Tratamiento farmacológico:
Aunque los métodos no farmacológicos son muy eficaces cuando se realizan correctamente, muchas personas con hipotensión ortostática todavía requieren tratamiento farmacológico para mejorar los síntomas. Consultar con un Dr.

Fuente, en inglés: https://dysautonomiacenter.com/2017/05/03/orthostatic-hypotension-a-common-problem-in-parkinson-disease-multiple-system-atrophy-and-related-disorders/

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viernes, 23 de septiembre de 2016

Ataxia y cine

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.

Mañana, sábado, en el blog suele ser día de cine. Lo adelantamos 24 horas Sin abandonar en terreno cinematográfico, vamos a ponernos en un plan que responda directamente al sentido de la fecha del domingo: ‘Día Internacional de la Ataxia'. Los objetivos primarios serían dar a conocer la ataxia a la sociedad, y concienciarla de la existencia del problema atáxico. Nadie puede solidarizarse con las víctimas de algo que no conoce.

En ese punto, y para ese motivo de dar a conocer el problema atáxico, hoy pretendo colgar en el blog tres películas que, por poder hallarse tanto en la web 'Ataxia y atáxicos', como en la red de internet, tal vez nos sean archiconocidas. No obstante, siguiendo el objetivo de dar a conocer la ataxia, pueden servirnos para ser enviadas a nuestros conocidos.

Evidentemente, cumplirían a la perfección la tarea de dar a conocer a la sociedad el problema atáxico. Sin embargo, sin que sirva de crítica negativa, para quienes padecemos la enfermedad tendrían algunas objeciones reseñables:
a- La primera de las películas es ficción con historias paralelas... Si cada caso de padecimiento de ataxia es diferente, resulta imposible sentirse totalmente identificado/a.
b- La segunda película está basada en un hecho real: el de Aya Kito... Hay aspectos de la película donde atáxicos y familiares podemos vernos reflejados... pero no queda claro a qué tipo o subtipo de ataxia se refiere.
c- La tercera trata de atrofia multisistémica... y está basada en un hecho real: el de Carlos Cristos. Es muy buena para decir a la sociedad que esto le puede ocurrir a cualquiera. Pero, a la vez, es sumamente descarnada... pudiendo dejar hecho un guiñapo a los pacientes principiantes de atrofia miltisistémica.

1- Película subtitulada ‘The cake eaters', en la cual, la protagonista padece Ataxia de Friedreich. 85 minutos de duración.
Para descripción pinchar en 'The cake eaters' (descripción y comentarios).
Este enlace NO es permanente. Para visionar la película pinchar en: https://docs.google.com/file/d/0B0LRqR1khBEzYktSUGNfd2g1dmc/edit?usp=sharing.
Nota: Esta película tiene copyraith. El enlace es provisional... y lo borraré una vez pasada la fecha del día 25 de septiembre.

2- Película subtitulada 'La historia de Aya Kito' , donde la protagonista padece una ataxia espinocerebelar. 98 minutos de duración.
Para descripción pinchar en Historia de Aya Kito (descripción).
Película alojada en ‘Youtube':



3- Documental ‘Las alas de la vida', donde el protagonista padece atrofia multisistémica... 82 minutos de duración.
Para descripción pinchar en: Las alas de la vida (explicación).



4- PowerPoint‘Sin llorar... sin llorar'
Para explicación, pinchar en Especial 500...
(Proyección a toda pantalla de un PowerPoint, de 62 minutos de duración, creado por pacientes de ataxia).
Nota: Por su gran peso, 13 megas, se advierte que este archivo pudiera tardar hasta unos 2 minutos en cargar.
Para acceder, o bajar el archivo, pinchar en: http://www.ataxia-y-ataxicos.es/CARTEL/SIN-LLORAR.pps

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martes, 28 de junio de 2016

Desorden de la conducta del sueño ligado a dferentes tipos de ataxia

Blog "Ataxia y atáxicos".
Extraído de "dailyrecords.co.uk" ... (Ver original, en inglés, en el enlace "fuente" ... al final del artículo).
Traducción de Miguel-A. Cibrián.

23 de junio del 2016.


Un nuevo estudio, publicado recientemente en la revista 'Parkinsonism & Related Disoders', revela que los trastornos del sueño pueden ser útiles en la diferenciación de distintos tipos de ataxia. El estudio se titula: “Differential Diagnosis of Sporadic Adult-Onset Ataxia: The Role of REM Sleep Behavior Disorder”, y ha sido realizado por investigadores del Hospital Clínico de la Universidad Federal de Paraná, en Brasil, y el 'Movement Disorders Centre, Toronto Western Hospital', en Canadá.

La ataxia se define como un signo neurológico caracterizado por falta de coordinación de los movimientos musculares voluntarios. Las personas con esta condición experimentan deterioro en la coordinación y el equilibrio. La ataxia esporádica se corresponde con el desarrollo de síntomas atáxicos durante la edad adulta, en personas sin antecedentes familiares de la enfermedad. La ataxia puede ser difícil de diagnosticar, pudiendo ser cerebelosa (si sólo se ve afectado el cerebelo), o, además, acompañarse de características extra-cerebelosas, como debilidad, rigidez, o espasticidad de los músculos, demencia, o neuropatía (disfunción de los nervios periféricos).

La ataxia esporádica, de inicio en adultos, de etiología desconocida (idiopática) comprende un grupo de trastornos degenerativos, no hereditarios para los que se desconoce la causa. En este estudio, los investigadores realizaron un análisis retrospectivo en 50 pacientes brasileños de ataxia esporádica de inicio adulto, los cuales fueron seguidos regularmente durante un período, para evaluar si su diagnóstico se mantenía, o si progresaban hacia una forma cerebelosa de atrofia multisistémica.

Los investigadores evaluaron clínica y neurológicamente los datos genéticos y de laboratorio en los 50 pacientes adultos que participaron en el estudio. Se prestó especial atención a los trastornos del sueño, ya que se había informado de su alta prevalencia en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

En el uso de pruebas genéticas, el equipo encontró que los 50 pacientes fueron negativos para trastornos atáxicos como Ataxia de Friedreich, Frágil-X (temblor-ataxia) FRXTAS, y varios tipos de ataxia espinocerebelosa. Un total de 48 por ciento de los pacientes fueron diagnosticados con atrofia multisistémica... y el 52 por ciento restante con ataxia esporádica de inicio adulto.

Curiosamente, el trastorno de sueño REM, un trastorno en el que los individuos actúan físicamente, con sonidos vocales y movimientos de brazos y piernas, a menudo violentos, fue diagnosticado en el 46 por ciento de los pacientes, siendo informado en el 83,3 por ciento de los pacientes con probables atrofia multisistémica, y en el 11,5 por ciento de los pacientes con ataxia esporádica.

Los resultados sugieren que el diagnóstico de trastorno de conducta del sueño REM podría ser útil en la diferenciación entre atrofia múltisistémica y ataxia esporádica de adulto.

El equipo llegó a la conclusión de que de todos los pacientes con ataxia esporádica de inicio en edad adulta analizados, casi la mitad, evolucionó hacia atrofia múltisistémica, y que la prevalencia de trastorno de conducta del sueño REM en pacientes con atrofia multisistémica fue significativamente más alta. Los autores sugieren que el trastorno de conducta del sueño REM podría representar una herramienta complementaria en la diferenciación entre los diferentes tipos de ataxia.

Fuente: http://dailyhack.press/sleep-behavior-disorder-linked-to-different-ataxia-types/.

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sábado, 4 de junio de 2016

Trece: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes: (capítulo 4, I)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León.

Notas del administrador del blog:

Con su permiso, por supuesto, en este blog, por capítulos, vamos a editar la novela 'Los casos del teniente Llamazares', autoría de Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León... La citada enfermedad, que causa ataxia, es una nominación relativamente moderna de una parte de las antiguas OPCA's (atrofias olivo-ponto-cerebelosas), grupo en el cual, antes de las diferenciaciones genéticas, también se incluían las, ahora, SCA's (ataxias espinocerebelosas).

El ritmo al que serán editados los capítulos en este blog, no está fijado, ni podría predeterminarse... pues la obra novelesca está aún en incipiente fase de escritura, e iremos editando a medida que los textos estén disponibles. Concluiremos cada capítulo con un "(continuará)", pero sin fecha fija. Eso sí, se hará constar cada día los enlaces a capítulos anteriores... para que nadie pudiera perderse el hilo de la novela.
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Anteriores
1- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - I
2- Segundo: Capítulo 1 - II
3- Tercero: Capítulo 1 - III
4- Cuarto: Capítulo 1 - IV
5- Quinto: Capítulo 1 - V
6- Sexto: Capítulo 2 - I
7- Séptimo: Capítulo 2 - II
8- Octavo: Capítulo 2 - III
9- Noveno: Capítulo 2 - IV
10- Décimo: Capítulo 3 - I
11- Once: Capítulo 3 - II
12- Doce: Capítulo 3 - III

13- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes: (capítulo 4, I)

Juan Conesa Arias
La mañana, como tantas otras en Gijón, había empezado gris, amenazando el orvallo que ahora estaba cayendo. Pero a él no le había importado mucho. Para un gijonés como él, la llovizna es la forma natural de vivir. Incluso hay quien comenta que a los asturianos pronto les saldrán branquias, como comprobación de que las teorías sobre la evolución de las especies son correctas. Así pues, se había enfundado en su chubasquero transpirable y último modelo y, como siempre, salió de su portal en la calle Ezcurdia cuando las únicas luces de la vía pública eran las de las farolas. Recorrer todo la Avenida de Rufo García Rendueles. hasta dar la vuelta en el Musel, y volver con las primeras luces del alba dándole en los ojos era el único vicio que le quedaba desde que se había convertido en concejal de su querido Gijón.

Se había levantado pletórico de fuerzas, y la carrera de ese día le había sentado muy bien. Lo notaba en sus piernas, más ligeras que nunca, y que había soportado bien el ritmo vivo marcado desde el principio. De vuelta, a su izquierda, el mar presentaba el mismo color ceniciento que el cielo, cargado de lluvia. De la playa de San Lorenzo, a los pies de la avenida, sólo quedaba un delgado hilo de arena, y éste todavía en la zona central. Cuando pasó cerca de la Escalerona, tuvo que desviarse un poco de su camino, evitando que la ola que pretendía pasar por encima de la balaustrada, le salpicara. Realmente, la mar estaba bravía, como cuando de pequeñín, la veía agitada... a los pies de Cimadevilla, donde estaba la casa de sus padres.

Cruzó el puente sobre el río Piles, y continuó por el parque. Al fondo se veía la oronda silueta de El Molinón. De niño soñaba con su primer partido como titular del Sporting. Desde pequeño le había gustado el fútbol y en los campos de la Laboral y de Mareo. Ponía todo el empeño en los entrenamientos para ver si, algún día, podía emular a Quini, o a Maceda, y ser la gran figura que retornara al Sporting al lugar que le correspondía en el fútbol español. Junto a él se había entrenado en las secciones infantiles y juveniles del Sporting nada menos que David Villa. 'El Guaje' sí que había triunfado en el fútbol, incluso había ganado un Mundial. Sin embargo, a él le estaba reservado servir a la ciudad de Pelayo y dejar el fútbol para las pachangas de la mañana del domingo con los amigos.

Se acercó al banco del Parque de Isabel la Católica, ése desde el que la vista abarcaba todos los detalles del estadio, y que tanto le gustaba. La llovizna y el sudor hacían que su escaso pelo estuviera totalmente empapado y pegado a su cabeza, y el agua mezclada con el sudor le bajaba por las patillas. Le gustaba hacer los estiramientos en ese banco, contemplando el Molinón y el Piles. Después del ejercicio matutino, le esperaban la ducha, el desayuno con leche de soja y muesli, y todo un día de intenso trabajo por delante.

De repente, dejó de escuchar a Beethoven, a través de los auriculares, y notó como alguien pegaba un tirón de su iPod, en el bolsillo de atrás de su malla de correr, y metía algo en él. No le dio tiempo a volverse para ver quién era. Otra mano de la persona que estaba detrás de él le agarró fuertemente por su musculado pecho, mientras que la del bolsillo de la malla recorría su cuello armada con un cúter. Ni siquiera pudo gritar. La afilada hoja le segó la laringe a la vez que la sangre comenzaba a salir a borbotones de sus yugulares. Sólo le dio tiempo a ver unos caros zapatos negros, bien lustrados, mientras se terminaba de desangrar en un enorme charco de sangre, la cual se iba mezclando con la lluvia que caía sobre su adorado Gijón.

*****

Estaba paseando a su perro por el parque, como todos los días. Pero ese día algo le llamó la atención. Mientras caminaba, otro hombre muy bien trajeado se aproximaba a uno de los bancos cercanos al río Piles, ése en el que el loco por el deporte, de todos los días, hacía sus ejercicios. Después, el del traje tiraba algo al río, y salía corriendo, mientras el deportista caía al suelo. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Se palpó los pantalones, y comprobó que el teléfono móvil estaba donde siempre. Todavía dudó un instante en sacarlo para marcar el 112.
- ¿Ye. la policía? Se cargaron un paisanu n'el parque cerca’l Molinón… -La trémula voz se negaba a salir de su garganta.
Mientras, Rocky, su perro, meaba en el árbol donde él se había apoyado, para no caerse del susto.

*****

El flamante BMW, de Camino Riello, paró enfrente del portal de Llamazares. El teniente ya llevaba un tiempo esperando por la periodista, en la helada mañana leonesa. Así que, las mejillas de Mauro Llamazares, impecablemente afeitadas hacía un rato, se mostraban enrojecidas por el frío. Había tenido que subirse las solapas del terno y meter las manos en los bolsillos para evitar su congelación. Cuando oyó de lejos la música, supo que era Camino. Sólo a ella se la ocurriría ir oyendo 'Hoy no me puedo levantar' a todo volumen a las nueve de la mañana. La ventanilla del conductor fue deslizándose suavemente hacia abajo y, cuando acabó de desaparecer en la portezuela del coche, Camino sacó ligeramente la cabeza:
- ¡Qué frío! ¿No? Anda, sube, que te vas a quedar como un chupitel [1] ahí fuera, y no me gustaría perder todas las exclusivas que nos vas a ofrecer a la emisora y a mí.
- ¡Muy graciosa, hombre...! Habíamos quedado a las ocho y media... y son las nueve y diez. ¿Dónde te habías metido?.
- Hay cosas que una señorita bien educada debe hacer y nunca decir que las hace, amable agente… -dijo, poniendo cara de niña buena y pestañeando picaronamente.

Llamazares abrió la puerta de atrás para meter la bolsa en el asiento, pero enseguida la voz de Camino se lo impidió:
- ¿Sabes por qué el maletero se llama así, pimpollo? ¡Pues, hale, mete la bolsina en el maletero, que es donde se supone que debe ir!.
Afortunadamente, no había terminado de posar la bolsa sobre el asiento, así que cerró la puerta del coche, se colocó tras él, abrió la puerta del maletero, y depositó su bolsa al lado de un juego de dos maletas y un coqueto neceser de color rojo que había dentro... “No cambiará nunca. Sigue siendo tan fashion como siempre”, pensó... Cerró el maletero y, tras dos zancadas, abrió la puerta delantera y se arrellanó en el asiento del acompañante... Camino arrancó el coche inmediatamente.

La salida de León fue tranquila. La ciudad no suele tener mucho tráfico a esas horas de la mañana, puesto que los que entran a trabajar a las ocho de la mañana, ya lo habían hecho... y las tiendas no abren hasta las diez. Si bien es verdad que a esas horas es cuando abren sus puertas algunos colegios privados para martirizar durante unas horas a sus acongojados alumnos, pero so ocurre en el centro y, puesto que ellos se dirigían hacia la autopista León-Campomanes, no pasarían por él. Así que, en unos escasos cinco minutos estaban rodando hacia Asturias a una velocidad considerable.

- ¿Puedo cambiar la música? He traído un CD mejor que ese de Mecano que llevas puesto.
- Haz lo que quieras, pero ponlo bajo, que tengo un montón de cosas interesantes que contarte.
Mauro apretó el botón del reproductor de cedés, y de él salió el que se estaba reproduciendo, dando la sensación de que el aparato sacaba la lengua... Se sacó del bolsillo del terno otro, que intercambió con el que acababa de salir del aparato, puso el volumen a un nivel adecuado, y se dispuso a escuchar lo que Camino tenía que decirle, mientras las notas de Tony prestaban la banda sonora a las magníficas vistas de la montaña leonesa.

- Pues tú dirás, mona…
- Pues resulta que he averiguado muchas cosas acerca de nuestros dos amigos fallecidos… Y, aunque ya se sabía que el difunto presidente de la Diputación no era trigo limpio, la verdad es que tenía mierda como para embadurnar todo León.
- Eso ya lo suponíamos, reina…
- ¿Sabías que hay un proyecto para remodelar la estación de San Isidro?.
- Algo había oído, pero no sé mucho... Lo que pone en el Diario, que es bastante poco...
-Pues el proyecto estaba adjudicado a una empresa asturiana… Y resulta que esa empresa asturiana también es la que está construyendo el mejor edificio de viviendas del polígono de La Lastra... Ése al que irán a vivir todos los pijos de León cuando se acabe de construir... Y da la casualidad de que los terrenos donde se construye están a nombre de Fernández y Leiro, C.B.
- ¡Mira tú por donde…!
- Y bueno... pues resulta también que si una guapa y avispada periodista se pasa por el registro civil de León y pide a un amigo suyo que investigue de quién es la susodicha empresa asturiana... y este amigo, muy solícito él, se lo averigua… ¡Tachán! Resulta que la empresa está participada en un 51% por Fernández y Leiro, C.B.
- ¿Quieres decirme que esos dos pájaros habían conseguido que una obra de ese calibre se la diesen a su misma puta empresa? –La cara de Mauro mostraba toda la sorpresa que un ser humano puede expresar– ¿Y que, para más recochineo, esa obra está promovida en su totalidad por la Diputación, institución presidida por Fernández?.
- ¡Bingo! ¡Premio para el caballero!.

Asombrado, Mauro se acomodó como pudo por debajo del cinturón de seguridad para poder mirar todo lo de frente que pudo a Camino. Seguía siendo tan lista como siempre. La misma chica avispada y pizpireta con la que compartió aventuras juveniles. Y aunque había sustituido su habitual y sugerente vestuario por una ropa más adecuada al viaje, no dejaba de parecerle realmente exuberante. Las mallas negras que llevaba dejaban vislumbrar la rotundez de sus muslos y lo bien construidas que tenía las piernas... y el apretado jersey de angorina de color hueso, ponía de manifiesto todos los encantos de que Camino disponía. El conjunto se remataba con una boinilla de color rojo, graciosamente inclinada sobre su cabeza, y unos zapatos negros de tacón de aguja. - Nunca sabré cómo eres capaz de conducir con esos taconazos, Caminín.
- Ése es uno de mis encantos, Maurín -replicó, volviendo un momento la cabeza, y dedicándole una enorme sonrisa acompañada por el brillo esmeralda de sus ojos-. El otro es lo lista y discreta que soy… ¿No es verdad?.

*****

[1]... chupitel ... Leonesismo, por carámbano.

*****

(Continuará).

Fuente: Blog del autor: http://tenientellamazares.blogspot.com.es/

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jueves, 5 de mayo de 2016

Doce: Los casos del teniente Llamazares - Duplex de Reyes, (Capítulo 3 - III)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León.

Notas del administrador del blog:

Con su permiso, por supuesto, en este blog, por capítulos, vamos a editar la novela 'Los casos del teniente Llamazares', autoría de Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León... La citada enfermedad, que causa ataxia, es una nominación relativamente moderna de una parte de las antiguas OPCA's (atrofias olivo-ponto-cerebelosas), grupo en el cual, antes de las diferenciaciones genéticas, también se incluían las, ahora, SCA's (ataxias espinocerebelosas).

El ritmo al que serán editados los capítulos en este blog, no está fijado, ni podría predeterminarse... pues la obra novelesca está aún en incipiente fase de escritura, e iremos editando a medida que los textos estén disponibles. Concluiremos cada capítulo con un "(continuará)", pero sin fecha fija. Eso sí, se hará constar cada día los enlaces a capítulos anteriores... para que nadie pudiera perderse el hilo de la novela.
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Anteriores
1- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - I
2- Segundo: Capítulo 1 - II
3- Tercero: Capítulo 1 - III
4- Cuarto: Capítulo 1 - IV
5- Quinto: Capítulo 1 - V
6- Sexto: Capítulo 2 - I
7- Séptimo: Capítulo 2 - II
8- Octavo: Capítulo 2 - III
9- Noveno: Capítulo 2 - IV
10- Décimo: Capítulo 3 - I
11- Once: Capítulo 3 - II

LOS CASOS DEL TENIENTE LLAMAZARES - Dúplex de Reyes - Capítulo 3 - III

Juan Conesa Arias
- ¿Y qué pasa con el que vendió la pistola? ¿No se da cuenta de que su muerte es de todo menos casual? Aquí hay algo más que un ataque de cuernos...
- ¡Teniente, le he dicho ya que el juez ha cerrado el caso! Además, los del gobierno también han contribuido a que el juez se diera prisa en dar carpetazo. No les interesa que su partido se vea manchado de sangre porque a un cornudo hijoputa se le haya ocurrido capar al semental de su mujer, que resulta que era el máximo dirigente provincial del partido. Así que... quietecitos estamos mejor. Y si nos aburrimos, porque en León no matan a un andoba cada dos por tres, pues nos vamos a dar paseos por Ordoño y a tocar pelo en algún burdel y, de paso, trincamos alguna puta descarriada, que también es nuestro trabajo… ¡Ah! Y del rollo de las cartas, ni una puta palabra a nadie, ¿entendido?.

Llamazares puso cara de asombro cuando Blanco le echó el responso, y se volvió con la intención de marcharse del despacho lo más rápidamente posible. No era cuestión de ponerse a explicarle ahora nada al energúmeno del comisario.
- Espere un momentito, teniente… conozco esa forma de salir corriendo de mi despacho para escurrir el bulto. ¿Qué ocurre? Ya se lo ha contado a alguien, ¿no?.
“Maurín, te han pillao. Mejor canta como la Caballé, aguanta el chaparrón y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga” pensó Llamazares mientras se daba poco a poco la vuelta, notando un escalofrío que le recorría toda su espalda.

- ¡Verá, es que pensé que la ayuda de Camino…!
- ¡La madre que lo parió, Llamazares! No me diga que se lo ha contado a esa putilla periodista, de tres al cuarto, de la tele!.
- La verdad es que pensé que lo que sabe sobre la gente guapa de León nos podría venir bien para intentar buscar otro móvil que el de la infidelidad de la mujer de Eiroa…
- ¿Y a usted quién le da permiso para pensar? Márchese de aquí antes de que le caiga un paquete que se cague por la pata abajo… ¡Ya hablaremos!.
El teniente iba a contestar a Blanco que precisamente le pagaban para eso, para pensar, no como a él, que le pagaban para que la mierda se removiera lo menos posible. Ahora se alegraba de habérselo contado a Camino. Si fueran él y Pepe los únicos que estuvieran sobre la pista del asesinato, se habría cerrado el caso, sin más. Pero al conocer otra persona sus pormenores, sólo cabían dos posibilidades. Una era que a Pepe y a él les mandaran a poner sellos a expedientes en alguna comisaría de algún asqueroso pueblo apartado de toda civilización... pero eso suponía que tenían que callar también a Camino, y la reportera no era nadie que se callara así como así... La otra era que le dejaran investigar. Y por la cuenta que le tenía, esa era la opción que iba a intentar que saliera triunfante.

*****

La sala de espera estaba atestada de gente, varios de ellos en sillas de ruedas. También los había ya muy mayores y con esa mirada angelical que deja bien a las claras que donde antes hubo un pensamiento, bueno o malo, ahora no quedaba más que el instinto, como si de un animalillo desvalido se tratara. Junto a ellos, una hija o un hijo, quizá un sobrino, les hacía inútil compañía, puesto que nunca recordarían ese rescoldo de calor humano. De vez en cuando una enfermera asomaba su menuda figura por la puerta, y alguno de los concurrentes se levantaba junto con su acompañante y se dirigía a la consulta, posiblemente para comprobar que todas sus esperanzas de recuperación se habían desvanecido en el frágil cristal de un frasquito de muestra de sangre extraída no hacía mucho.
En un intento de olvidar la ruina humana que le rodeaba, Llamazares se dedicó a rememorar la entrevista que había tenido con el comisario Blanco, el subdelegado del gobierno en León, con Camino, y el jefe de ésta. Como se pretendía mantener el mayor sigilo posible, la reunión se había celebrado en el despacho del jefe de Camino, responsable de informativos de la cadena de televisión local donde trabajaba su amiga. Blanco fue quien comenzó a hablar, y lo que dijo, aparte de hacerle pasar como un completo idiota por haberle contado a Camino lo de los naipes depositados en los cadáveres, fue que se había decidido seguir investigando los crímenes de León, como ya se conocía el caso en los medios de comunicación. Sin embargo, el gobierno quería levantar el menor polvo posible, no fuera a ser que el partido en el poder se viera salpicado por los asesinatos.

Así que, y puesto que Camino Riello estaba al tanto de todo, se había decidido que ellos dos, Llazamares y Riello, se encargaran de esta investigación. Para ello, deberían tomarse unas vacaciones e investigar de tapadillo, sin ningún apoyo oficial. La cadena local de televisión tendría prioridad en la información en caso de que resultara algo interesante de dicha investigación, pero, eso sí, la información estaría antes filtrada por el señor subdelegado del gobierno. Los gastos de alojamiento correrían a cargo de la cadena televisiva.
Resumiendo, que le habían dado permiso para seguir, pero les dejaban sin vacaciones y con el culo al aire. “Menudos hijos de su madre” pensó entonces Llamazares.
Caminín, por su parte, le dedico a él una mirada de esas que hacen temblar al Misterio y una medio sonrisa de resignación a su jefe, que en ese momento realizó con una mano un movimiento un tanto ambiguo de displicencia, dando a entender que no tenía importancia, que él era así de generoso.
“El muy cabrón, que se va a llevar una exclusiva por la jeta… ¡Hay que joderse!”, pensó Llamazares.

- ¿Mauro Llamares? –la voz de la enfermera le volvió a la realidad de la sala de espera del hospital.
- Sí, aquí…
Se levantó, y se dirigió a la puerta medio abierta por la enfermera. Cuando traspasó el umbral, la puerta se cerró tras él. Un médico estaba sentado detrás de la mesa, mirando atentamente la pantalla de un ordenador. Llamazares esperó de pie enfrente de él... lo que le permitió observarle mejor: Alto, delgado con un par de arrugas que surcaban sus pómulos y unas gafas de miope. Vestía una camisa de cuadros, sin corbata, y, por encima, una bata blanca con su nombre escrito en el bolsillo, lleno de lápices y bolígrafos. Cuando hubo quedado satisfecho con lo visto en la pantalla del ordenador, levantó la vista hacia Llamazares.

- Así que es usted Mauro, el amigo de Fidalgo… Pero siéntese, por favor –dijo, señalando con la mano hacia una de las dos sillas que había delante de su mesa.
- El mismo, doctor. Aunque no sé qué he venido a hacer en la consulta de un neurólogo, porque a mí ni me duele la cabeza, ni nada por el estilo.
- Hombre, los neurólogos no sólo entendemos de la cabeza. Se podría asombrar usted del montón de cosas que tratamos hoy en día… Dígame, ¿qué es lo que usted ha sentido últimamente? ¿Se ha caído o algo similar? Le diré que mi colega Fidalgo ya ha hablado conmigo de lo que ha visto, aunque a mí me gustaría saber más sobre usted…
- Mire, doctor…
- Onrubia.
- Mire, doctor Onrubia, yo lo que de verdad creo es que debería ir al otorrino, porque lo que me pasa es que algunas veces al levantarme de la cama o de una silla, parece como si me fuera a caer. Bueno, alguna vez he llegado a caerme. Afortunadamente me ha ocurrido sólo en casa…
- ¡Uhm…! ¿Ha notado algún tipo de debilidad en las piernas? ¿Algo raro al pisar?,
- Bueno, alguna vez parece como si el suelo fuera una colchoneta de las de los gimnasios…
- ¿Podría ponerse en pie, y caminar un poco?
Llamares se levantó, y se puso a caminar por la consulta.
– Ahora, camine con los talones… ¿Y de puntillas...? ¡Bien…! -el médico se levantó de la silla, y se acercó a él–. A ver, ahora intente caminar poniendo el talón del pie que avanza pegando a la puntera del otro…

Por más que lo intentó, Llamazares no fue capaz de dar dos pasos seguidos de esa forma. Aunque su cerebro le decía a su pie que se colocara justo delante del otro, su pie hacía lo que le venía en gana. Lo peor de todo es que dar uno de esos pasos suponía que casi se iba de bruces al suelo. Tenía que echar rápidamente al suelo el pie que tenía en el aire, si no, se caía.
“Menudo fiera estoy hecho, si me cogen los de la Guardia Civil de tráfico y me hacen ir por la raya, me meten un paquete por conducir borracho”, pensó.

- Vale, vale. -El doctor Onrubia puso los brazos alrededor de él, como marcando un espacio-. Póngase firme con los pies juntos… -Pasó un rato, como medio minuto–. Ahora cierre los ojos… -La Llamazares sintió como si fuera un arbolillo empujado por el viento hacia atrás, hasta que topó con el cuerpo del doctor-. Bien. ¿Podría sentarse sobre la camilla? –dijo señalando una que había a su izquierda-. A ver, ponga los brazos en cruz, y dirija la punta de su dedo índice hacia la punta de su nariz, una mano cada vez.
Curiosamente, Llamazares comprobó que no era capaz de tocarse la punta de la nariz con su dedo. Una vez casi se mete un dedo en un ojo… “¡Joder, macho, te estás luciendo!” Según pensaba esto, hizo que su mano derecha fuera más despacio hacia su rostro, para ver si así podía tocar la esquiva punta de su nariz. Lo único que consiguió fue que su mano temblara, y se fuera para atrás y para delante, como si tuviera vida propia y estuviera apuntando con cuidado a la nariz.

El neurólogo tomó en su mano derecha una pequeña linterna con forma de bolígrafo, se la puso delante de los ojos, y le dijo que siguiera su luz con la vista. Cuando la linterna se movía justo enfrente de sus ojos, no había demasiado problema. Pero cuando se iba hacia el rabillo, los ojos empezaban a bailar adelante y atrás.
- Muy bien, Mauro. Puede sentarse… -le dijo, yendo a sentarse él también a su mesa-. Le vamos a hacer un par de pruebas… Pídele un RM de toda la columna y del cerebro y un análisis de sangre completo, prueba de SIDA incluida –esta vez se dirigía a la enfermera que había asistido a todo el ritual sentada en una silla en un lateral de la mesa de la consulta.
La enfermera rellenó los formularios adecuados.

- Debe ir a citaciones, y entregar estos formularios –dijo la mujer-. Ellos le darán las citas para las pruebas, y también para acudir a nuestra consulta después.
- Ángelita, llame a citaciones, y dígales que Mauro es de la casa, que se den un poco de prisa –dijo Onrubia.
- ¿Pasa algo, doctor? ¿Ha visto algo? –preguntó Llamazares alarmado.
- Veamos las pruebas, y hablamos. ¿De acuerdo? De momento, no se preocupe, parece todo normal –dijo el médico, en tono tranquilizador.
“¡Y una mierda! Eso es lo mismo que les digo yo a los malos cuando les tengo bien cogidos por los huevos”. Pensó el teniente.
- Muy bien, doctor. Nos vemos entonces –dijo Llamazares, y salió de la consulta, no sin antes informarse de dónde debía dirigirse para que le citaran.

(Continuará).

Fuente: Blog del autor: http://tenientellamazares.blogspot.com.es/

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jueves, 21 de abril de 2016

Once: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes (Capítulo 3 - II )

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León.

Notas del administrador del blog:

Con su permiso, por supuesto, en este blog, por capítulos, vamos a editar la novela 'Los casos del teniente Llamazares', autoría de Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León... La citada enfermedad, que causa ataxia, es una nominación relativamente moderna de una parte de las antiguas OPCA's (atrofias olivo-ponto-cerebelosas), grupo en el cual, antes de las diferenciaciones genéticas, también se incluían las, ahora, SCA's (ataxias espinocerebelosas).

El ritmo al que serán editados los capítulos en este blog, no está fijado, ni podría predeterminarse... pues la obra novelesca está aún en incipiente fase de escritura, e iremos editando a medida que los textos estén disponibles. Concluiremos cada capítulo con un "(continuará)", pero sin fecha fija. Eso sí, se hará constar cada día los enlaces a capítulos anteriores... para que nadie pudiera perderse el hilo de la novela.
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Anteriores
1- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - I
2- Segundo: Capítulo 1 - II
3- Tercero: Capítulo 1 - III
4- Cuarto: Capítulo 1 - IV
5- Quinto: Capítulo 1 - V
6- Sexto: Capítulo 2 - I
7- Séptimo: Capítulo 2 - II
8- Octavo: Capítulo 2 - III
9- Noveno: Capítulo 2 - IV
10- Décimo: Capítulo 3 - I

LOS CASOS DEL TENIENTE LLAMAZARES - Dúplex de Reyes - Capítulo 3 - II

Juan Conesa Arias
- Y así lo encontramos. Con los sesos esparcidos por toda la mesa y la puñetera carta en el bolsillo de su camisa…
La música había bajado de tono hacía mucho en el Delon, porque los únicos que quedaban en el bar eran Llamazares, Camino y el propio Manolo, que estaba en su rincón de la barra, secando los vasos con un trapo.
- ¿Y por qué me cuentas esto a mí? ¿No debiera ser un secreto de la policía? Porque, si no recuerdo mal, el juez ha decretado esta misma tarde el secreto del sumario… -De repente, sus ojazos morenos relumbraron con una chispa de complicidad- ¡Ah! Ahora lo entiendo… ¿Qué quieres que averigüe, Maurín...?
- No sé, quizá sólo sea una corazonada, pero me parece que no puede haber sólo un lío de faldas. Porque si no, ¿qué coño pintan en esto las cartas?.

- ¡Bastos, no te jode! –dijo, desde su rincón, Manolo.
- Manolo, vale más que esto no lo cuentes ni a tu puñetero padre que subiera ahora de los infiernos…
Manolo cogió la segunda botella de Ballantines del botellero, una Coca-Cola y un par de vasos, uno de ellos bien provisto de hielos y ron, y fue a sentarse en el sillón con ellos, no sin antes servirse una enorme taza de café solo.
- Mira, Maurín… Parece mentira que no me conozcas ya, después de tantos años. ¿Le dije algo a tus padres cuando a los dieciséis marchaste con esa furcia con la que te encoñaste? -Sacó una lata cuadrada, del tamaño de un paquete de tabaco, que contenía todo lo necesario para aliñar un buen porro, y se puso a liárselo
- Pues eso… -siguió diciendo Manolo-. Y no te creas que me costó poco, porque tu madre estaba bien jodida... ¡La pobre, con lo buenina que era…

Mauro no le hizo ningún caso. Simplemente, cogió la botella de Ballantines, y se sirvió una buena ración, sin hielo, como a él le gustaban las cosas, auténticas. Después se repantingó en el sofá, dándose el lujo de mirar las cautivadoras piernas de Camino. Mientras, Manolo había acabado de liar el canuto, lo encendía, y se lo pasaba a la mujer después de haberle dado una calada dejando que el espeso humo le cegara durante un instante los ojos.

- Me gustaría saber qué es lo que hay detrás de todo este follón. -Camino le pasó el porro a Llamazares- ¿A ti no, Caminín? Podría ser una buena exclusiva, ¿no te parece?.
- Siempre que hubiera algo, claro. Pero, ¿y si no? ¿Qué salgo ganando yo en ello?.
- ¡Joder! ¿Te parece poco volver a estar en el mejor garito de León con tus dos mejores amigos y fumando estos trallazos tan buenos que os aliño? –dijo Manolo, echando una calada profunda del cigarrillo que le había pasado Camino-. ¡Ah!, y bebiendo de violín mi mejor whiskey y mi mejor ron…

Los tres dieron una sonora carcajada, mientras en el local se comenzaban a oír los primeros compases de "Up where we belong".

***

Aquella mañana la lluvia hacía que el agua se filtrara por todos los huecos posibles. Incluso por dentro del alma de las gentes de la calle, vistas pasar por el teniente a través del cristal de la ventana del despacho que compartía con Pepe. La gente parecía andar como cansada, abrumada por tantos días de lluvia, y como si el agua helada que caía del plomizo cielo leonés les fuera diluyendo todas sus alegrías.
En algún sitio no muy lejano a la comisaría se dejaban oír los pitidos de los claxons de los coches en algún atasco, provocado por todos aquellos que cogían el coche sólo los días de lluvia, y que, con su inexperiencia, hacían que el tráfico en esos días fuera insoportable.

- No se lo va a creer, Llamazares…
Llamazares vio la imagen de Pepe entrando en el despacho reflejada en el cristal de la ventana, cubierta de todos los churretes que miles de días de lluvia habían dejado marcados. Lentamente, se dio la vuelta, sintiendo como si el mundo hubiera tenido la genial idea de girar en sentido contrario sólo por fastidiarle.
- Acaba de llegar el informe de balística sobre la pistola -continuó diciendo Pepe-, y resulta que con esa pistola se mató al presidente de la Diputación, y fue con la que se suicidó Eiroa…
Llamazares levantó una ceja y frunció los labios en lo que pretendía ser una sonrisa, quedándose a medio camino.
- ¿Y...? ¡No me jodas, Pepe... eso lo saben ya hasta los negritos del África Austral…!
- Pues que el arma es una Llama nueve milímetros…
- ¡Joder, Pepe...! Eso ya lo vi. ¿Recuerdas que la tenía en la mano ese desgraciado cuando lo descubrimos con los sesos desparramados en la mesa de comedor de su chalet?.
- ¿Me va dejar terminar, o me callo... me voy a tomar un café, y le dejo con las ganas?.

La media sonrisa en la boca de Llamazares se abrió en una mueca de sorpresa, a la vez que alzaba sus cejas. “Mauro, te estás haciendo viejo… Pepe nunca se hubiera atrevido a decirte una cosa así hace diez años…”
- Ya veo que es lo quiere saber… Bueno, pues resulta que ese tipo de pistola se usaba en los años sesenta y setenta en la político-social. Luego, con la democracia, el gobierno dejó de mantener la mamandurria del gerifalte del régimen que era dueño de la fábrica, y cerró. Así que, esas pistolas sólo se pueden obtener de gente que las adquiere a coleccionistas, y que las vuelve a hacer utilizables.
Llamazares dejó cerrar la boca, y comenzó a escuchar más atentamente a lo que Pepe le decía. Aquello empezaba a tener buena pinta. Como siempre, Pepe no le decepcionaba…

- Sólo había tres personajes que hicieran eso. Uno en Murcia, que murió el año pasado de un infarto. El segundo es muy viejo, y se pudre víctima del Alzheimer en una residencia de ancianos en Alicante…
- ¿Y qué pasa con el tercero? –El interés iba creciendo en Llamazares. Quizá ese tercero fuera la punta de un hilo del que tirar para conseguir esclarecer el asunto de Ramiro Fernández y su amigo el tesorero.
- Pues que es asturiano…
- ¡Joder... como si es de marciano! ¿Y qué...? ¿Tienes su dirección...? ¿Sabes dónde le podemos encontrar...? ¿O es que le has encargado que te saque un abono de temporada en el Molinón…?
- La verdad es que he llamado a nuestro amigo Arias en Gijón, y no podrá ni imaginar lo que me ha dicho…
- ¡Que le van a dar el premio Príncipe de Asturias de las Humanidades al cabrón de la pistola!..
- ¡Que le den, Mauro! El cabrón de la pistola, como usted dice, está en el anatómico forense de Oviedo, con una flamante corbata de sedal de la mejor calidad alrededor de su cuello, desde cuatro días después del asesinato del presidente de la Diputación.

(Continuará).

Fuente: Blog del autor: http://tenientellamazares.blogspot.com.es/

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lunes, 17 de agosto de 2015

Décimo: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 3 - I

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León.

Notas del administrador del blog:

Con su permiso, por supuesto, en este blog, por capítulos, vamos a editar la novela 'Los casos del teniente Llamazares', autoría de Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León... La citada enfermedad, que causa ataxia, es una nominación relativamente moderna de una parte de las antiguas OPCA's (atrofias olivo-ponto-cerebelosas), grupo en el cual, antes de las diferenciaciones genéticas, también se incluían las, ahora, SCA's (ataxias espinocerebelosas).

El ritmo al que serán editados los capítulos en este blog, no está fijado, ni podría predeterminarse... pues la obra novelesca está aún en incipiente fase de escritura, e iremos editando a medida que los textos estén disponibles. Concluiremos cada capítulo con un "(continuará)", pero sin fecha fija. Eso sí, se hará constar cada día los enlaces a capítulos anteriores... para que nadie pudiera perderse el hilo de la novela.
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Anteriores
1- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - I
2- Segundo: Capítulo 1 - II
3- Tercero: Capítulo 1 - III
4- Cuarto: Capítulo 1 - IV
5- Quinto: Capítulo 1 - V
6- Sexto: Capítulo 2 - I
7- Séptimo: Capítulo 2 - II
8- Octavo: Capítulo 2 - III
9- Noveno: Capítulo 2 - IV

LOS CASOS DEL TENIENTE LLAMAZARES - Dúplex de Reyes - Capítulo 3 - I

Juan Conesa Arias
Le había costado una semana entera convencer al terco del comisario Blanco de que Eiroa era el asesino. Pero eso no había sido lo peor. Una vez convencido el comisario, ambos tuvieron que dedicarse a la ardua tarea de intentar que el juez comprendiera. Y el juez era uno de estos nuevos abogadillos que piensan que lo saben todo y que, por supuesto, creen que los asuntos de cuernos son sólo tramas de obras literarias del dramaturgo Calderón de la Barca.

En primer lugar, el juez opinaba que hoy en día unos cuernos mal puestos no eran suficiente para que alguien matara a otro.
“Éste sabe menos de la vida que mi hijo Fer”, pensaba Llamazares.
Después, se negaba a firmar el registro del chalet de Eiroa.
Le explicaron, de todas las formas posibles, que el tesorero había desaparecido, y que su mujer juraba y perjuraba que estaba en Vegas del Condado atendiendo unas obras en el chalet. Pero nada: Seguía empecinado en que se habría fugado. Y eso que habían dado la descripción de Eiroa a todos los aeropuertos y puestos fronterizos del territorio nacional. Incluso, el muy necio, había dictado orden de busca y captura internacional. “Tiene que haberse fugado”, decía, “no puede haber desaparecido así como así”.

Pero Llamazares estaba convencido de que en la casa de Vegas del Condado se encontraba la clave que resolvería todo. Tenía esa corazonada.
Y, por una vez, Blanco estaba con Llamazares. El comisario también creía que en Vegas estaba la solución a sus problemas. Incluso había manejado hilos en el Ministerio del Interior para presionar al juez. Como hombre del partido, que era, sabía que la solución de la infidelidad y del ataque de cuernos del tesorero era una buena solución para todos, especialmente para el partido.
Así que, por fin, el juez decano de León, presionado a su vez por el Fiscal General del Estado, había presionado al juez del caso. Y el caso era que la presión casi le rompe las costillas al pobre juez, que había terminado por firmar la orden de registro del chalet.

Y allí estaban. En el salón del chalet, una amplia sala con un ventanal a su izquierda que daba al fabuloso jardín de la parcela... algo mustio ahora pues el frío del invierno paramés había helado hasta el césped. Sin embargo, a simple vista se adivinaba que en primavera el jardín debía ser un frondoso vergel, al que por no faltarle, ni siquiera le faltaba el sauce llorón en el centro.

Un gran armario blanco, que dejaba vislumbrar a través de los cristales de sus vitrinas una vajilla de Sargadelos, podía verse en la pared de enfrente de la puerta de la sala. En la otra pared, un trinchero con marcos de fotos, que debían contener recuerdos de la familia, estaba cubierto por el polvo. Junto al trinchero, una gran mesa de comedor con seis sillas alrededor y una gran fuente de cristal llena de frutas de plástico, descoloridas por la gran capa de polvo depositada sobre ellas. En la pared en, cuya esquina estaba la puerta por la que entraron, había una pequeña consola de esas que sirven para tener la televisión encima y llevarla de un lado a otro, con una televisión antigua, y un par de sillones ajados, trasladados probablemente de alguna otra casa…

Fue una de las primeras dependencias de la casa en la que habían entrado. Se habían dirigido hacia ella una pareja de policías, y, según abrieron la puerta, el olor les había soltado una bofetada. Llamazares lo reconoció enseguida, y el comisario había soltado una arcada según le llegó el olor a su delicada nariz.
- ¡No entren! Prefiero entrar yo primero y ver cómo está el patio.

Afortunadamente, había traído en el bolsillo del abrigo un tubito de crema de manos. Lo abrió, y se colocó una pequeña capa de crema debajo de la nariz, justo encima del bigote. Miró hacia su izquierda, pero vio cómo Blanco estaba ya echando la primera papilla que le había dado su mamá. “¡Menudo mariconazo!”, se dijo.
Sobre la mesa había un enorme cuajarón de sangre, sobre la que volaban enormes moscardones verdes. Mezclados con la sangre se podían ver manchurrones de color blanco, probablemente procedentes del interior de la cabeza del cadáver que estaba encima de la sangre coagulada. El cadáver tenía las dos manos apoyadas obre la mesa. En la derecha tenía un arma y la izquierda estaba doblada de forma grotesca, como si su propietario hubiera caído sobre ella justo en ese brevísimo lapso de tiempo que existe entre la vida y la muerte. Según se acercó Llamazares, de la boca del muerto salió un moscardón zumbando, probablemente con la panza satisfecha. Llamazares reconoció la cara de Eiroa.

- ¡Está frito!.
- El muy hijo puta ha debido tener un ataque de cuernos –dijo Blanco, que en ese momento llegaba a la habitación con el rostro completamente cerúleo-. Y después de matar a su mejor amigo, se ha pegado un tiro. Al menos para eso ha tenido cojones. ¡Pelayo, ya puede hacer su asqueroso trabajo!.
“¡Como siempre, tan agradable, el cabrón!”, pensó Llamazares, después de oír cómo Blanco había calificado el trabajo de su compañero de la policía científica.
- Vamos fuera, Llamazares. Aquí hay un pestazo que no lo aguanta ni su puta madre…

Salieron al jardín, donde Blanco sacó un paquete de Ducados, y le ofreció un cigarrillo a Llamazares.
- Yo prefiero éstos –dijo el teniente, sacando su paquete de Marlboro.

Cuando el humo del tabaco hubo ejercido su función tranquilizadora para el comisario, éste comentó:
- ¡Bueno, asunto resuelto! Y todo gracias a usted, Llamazares… Bueno, a usted... y al chirri de la tesorera –lanzó una risita de complicidad–. ¡Buena apreciación esa de que la dama tenía picor allá abajo…! Pues en pocos días se ha quedado sin sus dos proveedores de polvos… -volvió a reírse.
“¡Hay que joderse, qué mal gusto tiene el tío para los comentarios!”, pensó Llamazares.

En ese momento, apareció por la puerta un policía que llevaba una bolsa de plástico con algo que le tendió a Llamazares.
- No tan deprisa, comisario. Esto no se ha acabado –dijo Llamazares, una vez que hubo visto lo que contenía la bolsa, y, con un rápido gesto, se lo lanzó a Blanco... que lo recogió.
La bolsa contenía un naipe: El caballo de bastos.
- Lo hemos recogido del bolsillo de la camisa del cadáver, comisario –dijo el policía.
- ¡Me cago en la puta! -fue lo único que acertó a decir el comisario, sujetando la bolsa con los dedos pulgar e índice de su mano derecha y alejada de su cuerpo, como si la bolsa contuviera algo asqueroso.

(Continuará).

Fuente: Blog del autor: http://tenientellamazares.blogspot.com.es/

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jueves, 23 de abril de 2015

Octavo: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 2 - III

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León.

Notas del administrador del blog:

Con su permiso, por supuesto, en este blog, por capítulos, vamos a editar la novela 'Los casos del teniente Llamazares', autoría de Juan Conesa Arias, paciente de Atrofia multisistémica, de León... La citada enfermedad, que causa ataxia, es una nominación relativamente moderna de una parte de las antiguas OPCA's (atrofias olivo-ponto-cerebelosas), grupo en el cual, antes de las diferenciaciones genéticas, también se incluían las, ahora, SCA's (ataxias espinocerebelosas).

El ritmo al que serán editados los capítulos en este blog, no está fijado, ni podría predeterminarse... pues la obra novelesca está aún en incipiente fase de escritura, e iremos editando a medida que los textos estén disponibles. Concluiremos cada capítulo con un "(continuará)", pero sin fecha fija. Eso sí, se hará constar cada día los enlaces a capítulos anteriores... para que nadie pudiera perderse el hilo de la novela.
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1- Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - I
2- Segundo: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - II
3- Tercero: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - III
4- Cuarto: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - IV
5- Quinto: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 1 - V
6- Sexto: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 2 - I
7- Séptimo: Los casos del teniente Llamazares - Dúplex de Reyes - Capítulo 2 - II

LOS CASOS DEL TENIENTE LLAMAZARES - Dúplex de Reyes - Capítulo 2 - III

Juan Conesa Arias
Pepe se levantó de su escritorio según le vio aparecer por la puerta del departamento de policía. José Suárez, Pepe para todo aquel que había tenido la suerte de trabajar con él en algún momento en la comisaría de León, llevaba trabajando con Llamazares ya cerca de diez años. El propio Llamazares lo había traído de trabajar en la calle haciendo patrullas al departamento. Y desde entonces se habían convertido en la pareja de policías más compenetrada de toda España. Pepe siempre sabía lo que pasaba por la mente de Llamazares, e incluso, en muchas ocasiones, había sido su apoyo en cuestiones de la vida privada del teniente.

Pepe era la viva estampa de una persona afable. Uno de esos hombres que, cuando se cruza uno con ellos por la calle, enseguida ve que sería capaz de hacerle cualquier favor si se lo pidiera... aún sin conocerle. Un tanto bajito y regordete, siempre con una sonrisa en los labios, que cruza, de oreja a oreja, una cara redonda como una luna llena y con unos pómulos sonrosados, de ésos a los que te gustaría darle pellizco. Siempre vestía vaqueros una talla por encima de la suya y llevaba sobre ellos una especie de chaqueta gris con capucha grande, que le daba un aire como de escritor de novelas policiacas, como las vendidas en los quioscos a euro el ejemplar.

- Anda Mauro, que tienes al jefe que trina. Dice que no te ha visto el pelo desde las seis de la mañana…

- ¿Y cómo espera, el tonto el haba, que resuelva un asesinato? ¿Con el juego de detectives de la 'Señorita Pepis' desde mi mesa, o jugando al 'Cluedo' con el comisario, en plan “amiguetes de toda la vida”? He estado averiguando cosas por ahí. Por cierto, Pepe, quiero que me hagas un par de favores. –Mauro Llamazares nunca le ordenaba nada a Pepe. Era demasiada la confianza que se tenían como para hacerlo.

- Tú dirás…

- Mira, en primer lugar, husmea un poco a ver si te enteras de en qué negocio sucio andaba ahora el andobas del Presi… Ese tío nunca fue trigo limpio, y seguro que tenía más enemigos que Fu-Man-Chú.

- ¿Por dónde quieres que empiece?.

- Esta mañana he estado hablando con uno de sus gorilas. Empieza por intentar sonsacarles a ellos. Por cierto, que el gorila me dijo que dejó al Presi y al Tesorero juntos... así que me acerqué a su despacho, y mantuve una charlina con la secretaria. Me pareció que estaba muy dispuesta a colaborar. Ahí puede haber algún filón. Y tantea también a la del Presi… Pero sin meterla mano, charrán… -Le guiñó un ojo y le dio un ligero pellizco en sus posaderas, como si Pepe fuera la secretaria-. También quiero que llames a la comandancia de la Guardia Civil, y le pidas a nuestro amigo Tejerina que la benemérita apriete un poco las clavijas al señor tesorero. Según su mujer, está en el chalé del pueblo, en Vegas del Condado.

- OK. ¿Necesita algo más el señor?.

- No, nada. Ahora me voy a comer antes que salga el ogro de su ciénaga y me termine de joder el día. Luego me pasaré por el anatómico-forense, a ver qué me dice Chuso del fiambre…

- ¿Pero no le vas a decir nada?.

- ¡Ah, sí! Dile... que le den por culo… pero con muuuucho respeto, ¿eh? –Le volvió a guiñar el ojo, dio media vuelta, y se fue por donde había llegado.

*****

Jesús Fidalgo, el jefe del Instituto Anatómico-Forense de León, y Mauro Llamazares, eran amigos desde la infancia. Los compañeros de clase andaban habitualmente detrás de zurrarle la badana a Jesús, hartos de que siempre se supiera las lecciones y tuviera los deberes hechos. Vamos, que era el típico empollón… Sin embargo, a Maurín siempre le cayó bien ese guaje escuchimizado y, como él era un jato que les sacaba la cabeza a todos, decidió que Chuso iba a ser su protegido. Y así fue creciendo una amistad entre ellos, que aún hoy duraba. Jesús había dirigido sus pasos después del bachillerato hacia Oviedo para estudiar medicina, y Mauro, después de dejarse las pestañas estudiando como nunca lo había hecho, había conseguido entrar en la academia de policía de Ávila. Muchos años después, ambos volvieron a coincidir en León, pues es sabido que la tierra tira tanto a los cazurros, como a los gallegos... aunque unos escardan la lana, y otros llevan la fama…

Cuando Llamazares llegó a la sala de autopsias, Chuso estaba aún inclinado sobre un cuerpo inerme, y dio un respingo cuando la potente voz de su amigo le despertó del trance científico en que se encontraba.

- ¿Has descubierto ya el alma de ese desgraciado, o no?.

- ¡No seas bobo! Ya nos decía el Padre Nicanor que el alma es intangible, ¿no te acuerdas?... –Se volvió, y le observó al acercarse hacia él… La manera de andar de Llamazares le llamó la atención, y tomó nota mental de la observación.

- Ya, ya… ¿Sigues igual de meapilas, Chuso? ¡Hay que joderse! Que estamos en el siglo veintiuno, hombre…

Avanzaba abriendo cada vez más los brazos, como si fuera un oso que fuera devorar a su amigo. Al llegar a la altura de Chuso, los dos se fundieron en un abrazo.

- ¿Qué tal todo, hombre?.

- Bien… Aquí estaba, examinando a Fernández. Me ha entretenido mucho la autopsia preliminar, así que no te voy a poder dar mucha información.

Chuso seguía siendo tan puntilloso con su trabajo como cuando era pequeño. Iba paso a paso y nunca dejaba nada sin hacer, sin investigar, sin responder. De él, había aprendido el joven Maurín la tenacidad de la que el teniente Llamazares hacía gala.

- ¿Qué tienes para mí?.

- Como te he dicho, más bien poca cosa. En primer lugar, el sujeto presenta un sólo disparo por arma de fuego…

- ¡Joder, Chuso! ¡Déjate de tonterías, y dime lo que has visto, aunque sea poco! ¡Y en cristiano hombre, deja esa jerigonza para los jueces!.

- Muy bien. Pues nada, que al Presi le han "dao" un balazo con dos cojones en la nuca, y que le ha salido por encima de la oreja. Así que le han "dejao" los sesos como "pesicola", y lo han "dejao" seco del primer balazo. Y…

- ¿Ves cómo sabes hacerlo bien? ¿Y qué más?.

- Pues nada, que investigando un poco más, y ya que estaba desnudo, he visto que lo de su éxito con las mujeres se debe más a su dinero que a su poderío, ya me entiendes… -dijo guiñando un ojo.

- No sabía yo que te gustara andar calculando el calibre que usan los tíos que te traen…

- ¡Ya sabes que no, cabrito! –dijo enrojeciendo de vergüenza–. Pero es que algo me llamó mucho la atención.

- ¿Qué, si puede saberse?.

- Pues que tenía un fuerte enrojecimiento en toda la zona sexual, con toda probabilidad debida a un ataque de hongos… Y que su pene expulsaba pus. Es decir, el Presi tenía una gonorrea como la copa de un pino.

- Normal… Ya sabes que se comentaba que le gustaban más las putas que a un tonto un caramelo. ¿Algo más?.

- Nada de especial… -Se acordó de la forma de caminar del teniente–. ¿Podrías hacerme el favor de traerme el cuaderno que está encima de la mesa del fondo?.

- ¡Hay que joderse! Encima de maricón, vago…

Llamazares fue hacia la mesa. Según avanzaba, Chuso podía ver que abría un poco más de lo normal las piernas, como si acabara de dejar el caballo a la puerta. También vio que acompañaba su marcha con unos ligeros movimientos de los brazos, nada armónicos, como deslavazados. Se podría decir que estuviera viendo andar a un monito del zoológico.

- Toma tu cuaderno, anda…

- Muchas gracias.

- hay de qué… Oye... una pregunta. ¿La gonorrea puede dar picores a una mujer como para que ande todo el rato cambiando de postura las piernas? Ya sabes, cruzándolas y descruzándolas una y otra vez…

- La gonorrea no exactamente. Pero si lo que tiene es una candidiasis, es posible. Como Fernández, que debía estar rascándose todo el día, según tiene el aparato… ¿Por qué lo dices?.

- No, por nada… ¡Cosas mías!.

- A propósito, Maurín… ¿Has notado algo raro últimamente?.

- ¿A qué te refieres?.

- Mareos, como vahídos… Vamos, que te parece que te vas a caer…

- Llevo una temporada así. Debe ser que tengo la tensión baja… ¿por...?

- No, por nada… -Escribió algo en el cuaderno. Arrancó la hoja, y se la dio a Llamazares–. Me gustaría que subieras al hospital cuando tengas un poco de tiempo, y hablaras con un amigo mío, neurólogo. Te doy esta nota para él.

- ¿Qué pasa, Chuso?.

- No, nada… Tú ve. y que él te diga. ¿Lo harás?.

- Ya veremos. Ahora tengo mucho que hacer. Quizá la semana que viene…

(Continuará).

Fuente: Blog del autor: http://tenientellamazares.blogspot.com.es/

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