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viernes, 14 de septiembre de 2018

61-b- Nuestros mayores, II parte

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Explicación del capítulo:

Este capítulo es la segunda parte de un archivo fotográfico sobre personas mayores renacuajas que, salvo excepciones, aún están entre nosotros en la fecha de realización de este documento... Por supuesto, solicito más fotografías: Quien desee ver a sus familiares mayores en este serial, envíeme las fotos. Se abrirá un nuevo capítulo si fuera necesario.

Catalina Gómez


Artemio Rodrigo, y Odu García

Inés García... (foto de principios de la década de 1970)

Domingo de la Hera Muñoz

Isidoro Gútiez (sacerdote nacido en Villanueva, vicario general, párroco actual de Villanueva, y párroco jubilado de Villanueva.

Isidoro Gútiez (sacerdote nacido en Villanueva)... Misa de restauración de la iglesia, año 2014

Cándida, Nati, y Charo... (Fiesta de la Magdalena del año 2012)

Carmen, y Milagros

Milagros, y Agripina (fallecida)... (Fiesta de la Magdalena del año 2012)

Inocencio (fallecido), Upi, Amador, Antonio, y Anselmo... (Fiesta de la Magdalena del año 2012)

Milagros y Crescencio... (Fiesta de la Magdalena del año 2012)

Santiago Gómez, Espe, Emilia, Santiago García... (Fiesta de la Magdalena del año 2012)

Bodas de oro de Santiago y Emilia... Foto ante la puerta de la iglesia de Villanueva

Crescencio y Milagros (en su 65 aniversario de boda)

Carmen Ruiz y su hijo, Jose Luis

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Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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93- 3- ¡Qué pocos somos! (despoblación rural)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Heliodoro Fuente Moral.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota: Hago un hueco en este serial historiador sobre Villanueva para editar un segundo texto, sobre despoblación rural, autoría de un amigo, nacido en la cercana población de Cañizar de Amaya: Heliodoro Fuente Moral.
Para obtener una mínima información sobre Cañizar de Amaya, enlazo con un artículo de la enciclopedia Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Ca%C3%B1izar_de_Amaya.


Iglesia de Cañizar de Amaya

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¡QUÉ POCOS SOMOS!.Por Heliodoro Fuente Moral.

Me lo decía mi madre tras la procesión de San Isidro, a la que todo el pueblo, como santo patrón que es de los labradores, suele acudir, diría que en masa, si no sonara sarcástico aplicar la idea de masa a esa cincuentena escasa de personas que constituyen hoy el pueblo.

- ¡Huy, qué pocos somos...! Si antes las procesiones eran como una riada de gente por la calle, ¡y ahora vamos en un puñejo de nada...! ¡Huy, huy, huy...!

Hacía tiempo que venía yo dándole vueltas en la cabeza, y en el corazón, a esa vivencia de progresiva inanición en que viene sumiéndose el pueblo: primero de manera lenta, pero mantenida... y ahora ya en un picado abiertamente visible cada vez que muere alguien y todo el pueblo lo acompaña al cementerio. Y no sólo el pueblo, sino gente de todos los pueblos vecinos, que ahora acude en pleno a todos los entierros con un sentimiento de acompañamiento y solidaridad que antes no se daba, o no con esta intensidad. Y con una actitud como de personal despedida –ahora se conocen y tratan todos más-, y calladamente de esto se acaba, en la intimidad del pensamiento.

Es verdad que en el verano, o en algunos fines de semana largos, todo parece revivir –casi un espejismo- con la afluencia de hijos del pueblo bilbaínos, madrileños, vitorianos, barceloneses... o de la capital de la provincia... o hasta franceses, belgas, alemanes: Generación intermedia entre el pasado y el futuro, hijos de los que se fueron y, a la vez, padres de quienes ya no vendrán por el pueblo... el pueblo de sus padres...

Así es hoy. Y eso mismo te hace pensar que el futuro del pueblo pertenece a la diáspora, a ese conjunto de raíces rurales (más pronto o más tarde el pueblo serán ellos) que, como los plantones de los viveros, se han hecho árboles de ciudad... beben de otras aguas y se aclimatan a otros suelos y funciones. Que los pueblos habitan ya en las ciudades...

No era ir a la guerra, pero sí marchar:

"Aquí ya sabéis lo que hay. Mirad a ver si estudiáis y os colocáis bien para ser hombres de provecho. Aquí no hay futuro"... ¿Quién no oyó esto en su casa? No es que fuera una invitación a que te marcharas de casa, a que sobraras (eso vino más tarde, con los tractores y las máquinas): era un sentir y un pálpito de que los tiempos estaban cambiando y de que ya no valían las antiguas fórmulas de repetir el recorrido de los abuelos y los padres, heredar y acrecentar la heredad de tierras labrantías. Ni se querían aquellos esfuerzos para los hijos, ni se veía que aquella forma de vivir expuesta a la intemperie de inestabilidades de todo tipo, fuera deseable para ellos.

Y quien salía a estudiar sabía y sentía –y esto último dolía bastante- que su vida habría de estar en adelante ya fuera del pueblo. Y había una salida, en algún momento ilusionada... y en otros muchos, de ruptura difícil: tan jóvenes, tan... casi niños aún, que dolía en la cabeza y en el corazón, por muy bien que fueran las cosas. Y, ¿qué hacer en el pueblo con estudios? ¿O algo similar a aquel trabajo encontrado en la ciudad, por el que se recibía a fin de mes un dinero contante y sonante, que en el pueblo no se tocaría hasta septiembre, si las penalidades del año agrícola no eran muchas? Eran otras las miras, los prototipos, y referentes. Y el pueblo empezaba a quedarse atrás... no diremos lejos, pero se llamaba vacaciones, temporalidad, unos días de paso, para volver a marchar. Ese era, frecuente y doloroso, el verbo que anidaba en tu cabeza: marchar.

Volver:

Hay muchas formas de retorno. Bueno, y de permanencia. Hay desarraigos físicos y pervivencias emocionales. La mayoría de los que salieron conservan su alma rural, a veces bajo la ceniza de apariencias de seriedad, de contención expresiva, de vivencia interior de pérdida. Duele a veces el sesgo que ha cobrado la vida lejos de los espacios de infancia, de juventud. Más de uno ha pensado, sin renunciar a su actual vida y lugar de residencia, y en cierto estado de sentimientos encontrados, aquello de quién sería yo y qué hubiera sido de mi vida si no hubiera marchado del pueblo. No se añora, quizá... pero, como en el de muelas, subyace el dolor en las raíces.

Y la vuelta al pueblo en vacaciones -o a entierros-, siempre de paso, nos hace ver la erosión del tiempo en las personas –nosotros incluidos en el espejo de ellas-, en las casas, en las formas relacionales, en el bullicio y vitalidad que va perdiéndose. ¿En qué pueblo no predomina desde hace tiempo la imagen de los jubilados, las viudas y los mozos viejos o solterones a los que recordamos jóvenes, activos, trabajadores incansables…? ¿O no se ven gastados los adobes o arruinadas viejas tapias de huertas o pajares, bodegas y graneros, e incluso viejas viviendas que en nuestra memoria y sentimiento siguen teniendo dueño con nombre y apellidos? Hay calles enteras pobladas por fantasmas, por así decirlo: imágenes mentales de quienes fueron dueños o habitaron estas casas hoy cerradas y sin vida, que parece que van a salir al sol o a la puerta o asomar a la ventana a ver quién era ese que pasaba por la calle. Y no habrá, no hay, nadie, pero seguimos diciendo aquello de la casa del tío... o de la seña...

Duele volver, porque en cierta forma sabes que vuelves ya otro y a otro pueblo -que es el mismo y que es otro-... que el mismo tren o coche de línea, si aún lo hay, ya no para en el mismo lugar... y que, como dijo el filósofo Heráclito, nadie repite baño en las aguas del mismo río. Duelen las despedidas solitarias, y los retornos al paisaje querido.

Los adioses:

Nos ha tocado gestionar muchos adioses: uno, camino del colegio o de la marcha a la ciudad en busca de trabajo o mejor futuro... otro, el de asumir el adiós físico –y relacional-, vital al pueblo, al mundo rural y su sabiduría y su forma de vivir... otro, la separación de unas generaciones de historia familiar, de sudor que ha fecundado la tierra erigiendo el edificio de un apellido, de una forma de ser, de un patrimonio sobre todo emocional y de afectos... otros, al fin, los adioses de nuestros abuelos y padres que permanecieron o permanecen en el pueblo y cuyo adiós viene a suponer el del fin de nuestra presencia en el pueblo, el último giro de la llave en la puerta de la vieja casa, la toma de posesión del frío en sus estancias...

Con ellos todos nos vamos un poco... nos vestimos no ya de luto, pero sí de ausencia: es el adiós al niño que fuimos y que seguía vivo en la mente de la familia, con sus anécdotas y primeros pasos, palabras y letras... es el adiós a aquel preadolescente que se fue un día en el tren o en el coche de línea... es el adiós a las tierras, a las huertas y prados, a las eras, a las viejas fuentes del campo, a los regueros fresco: hoy posesión del abandono que todo lo bebe... es el adiós a la vacada, la yeguada, los rebaños, el queso hecho en casa, y la matanza y su celebración compartida, y a las historias relatadas a la lumbre... es el adiós a la función, a las fiestas, a los paisajes familiares, a los parajes o términos con nombre, a los caminos carreteados con un fin agrícola, a los árboles y espinos familiares, a los nogales apreciados... es el adiós a las caras, miradas cálidas, serias, dolidas, falsamente indolentes e inexpresivas, a las que nos parecemos... es el adiós a las campanas de la torre, solidarias con la alegría y el dolor que hemos sentido... es el adiós de la procesión de San Isidro en que mi madre, viuda y sola en el pueblo, se percató, y dolorosamente sintió, la imparable fugacidad del pueblo y de la vida. ¡Qué pocos somos! ¡Qué poco somos!.

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Para volver al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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93- 2- Figuras para un viejo álbum rural (despoblación rural)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Heliodoro Fuente Moral.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota: Hago un huequecito en este serial historiador sobre Villanueva para editar, un texto sobre despoblación rural, de un amigo, nacido en la cercana población de Cañizar de Amaya: Heliodoro Fuente Moral.
Para obtener una mínima información sobre Cañizar de Amaya, enlazo con un artículo de la enciclopedia Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Ca%C3%B1izar_de_Amaya.
El presente texto es copia de un artículo titulado 'Figuras para un viejo álbum rural'... Como el título indica, es un álbum fotográfico con unas 30 fotografías. Aquí solamente se copia el texto, en su integridad, puesto que es extrapolable tanto a Villanueva de Odra, como a otras poblaciones de la comarca... sin embargo, no se copia las fotos.
Al original completo del álbum de Heliodoro puede accederse pinchando en: https://cafemontaigne.com/figuras-para-un-viejo-album-rural-heliodoro-fuente-moral/literatura/las-palabras-del-arbol/admin/.


Cañizar de Amaya

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Figuras para un viejo álbum rural. (Por Heliodoro Fuente Moral).

"Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro, o yugo de carreta,
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida"
.

Quiero encabezar esta pequeña reflexión sobre escenas y personajes que poblaban o iban y venían por nuestros pueblos castellanos, con ese fragmento, que es apelación a la memoria, del conocido poema de Antonio Machado: 'A un olmo seco'. Como en él, también en estas líneas se evoca ese atisbo de vida que pervive en algunos casos, -en otros pasó ya a los recordatorios-, casi a punto de ser apagado por el viento de la evolución de la vida y por la tremenda despoblación que progresivamente va arrasando nuestro campo.

Con la paulatina mejora de condiciones de vida tras la posguerra y la incipiente mecanización de las tareas agrícolas, que se inicia por los primeros años 60 (es un proceso largo, no una fecha concreta), se acentúa en los pueblos una cierta desbandada migratoria y va perdiendo valor el viejo prestigio social, y la ventaja económica en el campo, de una familia patriarcal y numerosa de la posguerra. La agricultura se rinde ante la industria en la España de la época, y con ello, el pueblo ante la ciudad. Políticamente es estimulada esta evolución como vía de progreso y modernización.

Entre los más jóvenes, unos salen a cursar estudios (en seminarios y colegios en manos de la Iglesia, en escuelas de artes y oficios, en los escasos institutos de capitales de provincia): tener estudios adquiere un gran valor añadido como vía de promoción personal y social y para vivir mejor. Otros abandonan la labranza, conscientes de que la contribución de sus brazos comienza a ser suplida ventajosamente por el tractor; o bien por la seguridad de un trabajo menos absorbente de su tiempo en una fábrica, o empresa de servicios... mejor y más regularmente remunerado, cada semana o cada mes... con vacaciones, impensables en el campo, y con una vida socialmente más rica y prestigiosa en las ciudades (Madrid, Bilbao, Vitoria, Barcelona, o la respectiva capital provincial, o el extranjero)... frente a la dureza, rudeza y falta de perspectivas de futuro del campo y oficio de labrador: el progreso no pasa por el campo y el pueblo.

Quienes salen a estudiar difícilmente volverán, salvo abandono, o temporalmente en vacaciones, a asentarse en el pueblo; nunca, terminados los estudios: ¿qué pintan allí, qué futuro les cabe esperar? Quienes salen a trabajar y vivir en la ciudad, porque buscan otra vida, o no quieren o no pueden hacer frente a la inversión en un tractor y su costosa maquinaria y en ampliar su patrimonio rústico, o bien van desarraigándose progresivamente, o vuelven exhibiendo éxito y puede que arrastren con ellos a su paraíso a hermanos, padres, otros familiares o amigos: "¡En la ciudad se vive mejor! ¡En el campo ya sabes lo que hay!".

Muchas familias se van de pronto o en goteo; o bien va estableciéndose la base de un futuro abandono generacional: no habrá relevo para abuelos y padres en la recepción de la heredad o patrimonio agrícola familiar. Años más tarde surgirá una agricultura a tiempo parcial, de fines de semana, si el pueblo queda cerca de la ciudad donde se reside. Se venden tierras… Cocheras, portoneras o carreteras, eras y casetas, pajares, corrales y herrenes, horneras, vanizos, bodegas, casas viejas... van llenándose de anticuados y ya inútiles aperos de labranza, a modo de cementerios de historia familiar.

Se añade un doloroso apunte sociológico: el auge de la soltería masculina; no buscada, sino soportada, sobrevenida, inevitable, sufrida en mayor o menor grado e incluso con estoicismo o indiferencia aparente. Muchos varones permanecen con sus padres en la casa familiar prácticamente de por vida. ¡Se quedan solos, solteros, mozos viejos...! ¿Qué chica, salvo alguna de la propia localidad o de alguna vecina, encontrará atractiva la vida rural, encerrarse de por vida, al casarse, en un pueblo, ser labradora? La natalidad rural comienza a acusar alarma de crisis: de la familia numerosa a ni siquiera la tasa de reposición generacional familiar de hoy. El índice de hombres solteros, de ancianos y de viudas en los pueblos castellanos perfila el rostro de la población y de la despoblación del mundo rural.

Todo eso significa una transformación importante de formas de vida, de familia y trabajo, de instituciones sociales locales (concentración en uno de varios municipios minúsculos; sin escuela, sin cura en parroquia, incluso en algunos lugares sin cantina o bar, como puntos de encuentro; sin cuartel de la guardia civil; con el veterinario y el médico y el centro de atención primaria lejos; perdido el viejo mercado semanal cerca y aquellas viejas ferias comarcales de ganado, aperos y productos del campo, sin coche de línea...); transformación de valores, autopercepción y autoestima y tono vital de los pueblos y sus habitantes, creencias y convicciones, relaciones sociales y convivenciales, política y economía, visión del trabajo agrícola como agricultura de mercado, producción, gestión del tiempo y del tiempo libre y la diversión...

Paralelamente, se vive mejor y más; y se dispone y disfruta de más ingresos, recursos y poder adquisitivo, mejores medios de vida y trabajo, condiciones y calidad de vida, habitabilidad, alimentación, sanidad, educación, medios de comunicación, acceso a nuevas tecnologías, medios de transporte... ¿Perspectiva optimista para el siglo XXI? ¡Pues nunca se ha vivido en los pueblos como ahora! Pero, ¿no va surgiendo una cierta conciencia convergente, y un sentimiento cáustico a la par, de residual, de indiferencia sociopolítica, de irrelevancia fáctica, de qué pocos somos, de esto se acaba?.

La estructuración e incorporación social de lo rural conocen solo en parte una cierta modernización y la vertebración productiva mantiene los viejos esquemas y perfiles de individualismo del autónomo, alergia al asociacionismo y a la gestión y defensa de intereses comunes: el futuro sigue sin construirse juntos. Es la vieja conciencia anárquica y desconfiada de los pequeños autónomos. Y eso es e implica seguir instalados en la vulnerabilidad, en la debilidad y en la inaudibilidad e invisibilidad. Pero eso es otro cantar... Y para otros corrillos.

Pues, como Machado, antes que el río hasta la mar te empuje por valles y barrancas…, quisiera yo también evocar a algunos personajes, avecindados o forasteros, ya idos, o casi, populares en la irrelevante historia del localismo rural. Sirva, como mínimo, para no olvidar nombres y actividades u oficios variopintos, cada cual con sus particularidades locales y regionales, apariencias, apodos y aspectos propios del desempeño de su oficio y sus hablares y hablajes:

1.- Personal auxiliar contratado o ajustado para las tareas agrícolas: agostero, segador, sementero, acarreador, pajero, arroyero, cavador, leñador.
2.- Personal de guarda de ganado: pastor, arreador, rabadán, zagal, cabrero o chivero, vaquero, boyero o bueyero o güicero o buicero, jatero, yegüero o guarín (pastor de yeguas y mulas).
3.- Personal de tareas específicas de cuidado y aprovechamiento del ganado: partero, capador, mamporrero, herrador o albéitar, esquilador, matazán o matarife o matachín, sangrador, lanero, pellejero.
4.- Personal que comercia con ganado, compraventa o transporte: lechonero o lichonero, chinero, marranero, tratante, chalán, burrero, arreador de reatas o recuas, arriero.

5.- Personal de elaboración de materiales de construcción, edificación u otros en el campo: adobero, picapedrero, cantero, albañil, panduco; carbonero, leñador, resinero, peguero o pezguero.
6.- Personal que elabora o comercia con aperos o útiles del campo: carretero, trillero, cribero, zarcero, cuevanero o covanero; mimbrero, cestero, escobero, soguero, escriñero, pajero, guarnicionero o guardicionero.
7.- Personal que presta servicios de carácter social a la comunidad o al servicio de la iglesia: juez de paz, escribiente, el que cobra el censo, alguacil, el que lee los contadores, cartero, boticario, curandero, partera o comadrona, pregonero, barbero, sacamuelas, campanero, cura, sacristán, santero, enterrador, caminero, capataz, molinero, leñador, encalador, cantinero, panadero, galletero, estraperlista, y el día de la función, dulzainero o gaitero o chiflitero, almendrero, caramelero o confitero.
8.- Personal de servicios de reparación y repuestos: componedor, hojalatero, alañador, restañador, herrero de fragua, plomero, afilador, vaciador, chatarrero, quinquillero, quincallero, cacharrero, panadero, fresquero o pescatero o pescadero, gaseosero y vinatero, tripero (para embutidos en matanzas), hortelano, zapatero remendón, buhonero, aceitero, hilero, cerero (comprador de cera), velero (vendedor de velas), catador (de extracción de miel de las colmenas), pañero.

Y ahora vendría la parte pragmática en que, puesto que la secuencia queda sin cierre exhaustivo, a cada lector le cabría añadir su aportación memorial de vivencias; o bien echar mano de un diccionario, internet o preguntar al abuelo o a los sabios expertos de cada pueblo, e iniciar una siempre gratificante charla histórica, que a veces ha de dar pie a que los más jóvenes se aventuren a crear un blog, página web, revista o libro del pueblo, con registro de imágenes, tradiciones y costumbres, así como un palabrario o léxico de aquí (la ciudad), siempre hermanado y próximo al de ahí, pero a la vez diferente y sembrado de matices localistas y hasta de familia: Etnografía, en su sentido más genérico, e historia de vidas... Y en ese momento, mediante la llamada telefónica, la charla, el whatsapp, e-mail, facebook, instagram y sus variantes, se activa una comezón investigadora y de rastreo, que es afán de pervivencia (quiero anotar en mi cartera / la gracia de tu rama verdecida), que vuelve realidad, aquello de que uno nunca se va del todo, de donde vio la primera luz, la luz.

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jueves, 13 de septiembre de 2018

55-b- Parajes de Villanueva de Odra

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Estando revisando el orden de los capítulos de este serial historiador sobre Villanueva, me he dado cuenta de la ausencia de un tema antaño importantísimo, no sólo en las conversaciones, sino también en documentaciones sobre compraventas y particiones hereditarias, hasta hace bien poco. Hablo del nombre de los parajes del campo, que, además, da juego a introducir numerosos comentarios sobre teorías personales, más o menos desconocidos... Y, aunque me había jurado dar por finalizada la redacción, por dificultades de tecleo, me parece un capítulo indispensable para conformar el historial completo.

Parajes de Villanueva... Foto de Jose Félix Ruiz

A partir de la concentración parcelaria (1987), cada finca rústica queda identificada con una numeración propia, y con una superficie bien concretada y adaptada al sistema métrico decimal... y, aunque el nombre de los parajes, a título únicamente anecdótico, consta en los mapas cartográficos, no en los textos de los títulos de propiedad, ni en documentos notariales de compraventa de fincas rústicas, ni mucho menos en el Registro de Propiedades.

No obstante, cualquiera que haya revisado documentaciones anteriores a la concentración parcelaria, habrá visto lo de: "... una finca sita en --------- (nombre del paraje), con un cabida de -------, que linda al norte con arroyo, al sur con finca de Fulano, al éste con otra de Citano, y al oeste con finca propiedad de Perangano"... O sea, todo impreciso, pues los nombres de los propietarios de las fincas colindantes pueden cambiar, lo de la cabida es algo inexacto (basado en fanegas, cuartos, y celemines -esto es la cantidad aproximada de semilla que se utilizada para sembrar la finca-, y, por supuesto, los sitios o parajes no tienen línea divisoria concreta, son solamente nominaciones para entenderse ente vecinos.

En ejemplo de la citada ausencia de línea divisoria entre parajes, yo jamás hubiera dicho como, afirmaban los titulares periodísticos que la exhumada fosa común de la guerra civil, en Villanueva, estaba en Fuentarrero. La hubiese ubicado en la Magdalena, de cuya ermita distaba 150 metros.... o en Fuentepalacio, de cuyo manantial distaba otros 150. Y a la vista del titular malpensaba lo de "éstos no tienen ni pajolera idea de las nominaciones de los campos de Villanueva".

Y, hablando de los comentarios generados en tiempos pasados, el nombre de los parajes estaba omnipresente en las conversaciones. Cualquiera que fuera agricultor, o pastor (hombre o mujer), y no supiera dónde estaban Fuentezulema, Ribota, o La lámpara -incluso me costa que lo sabían hasta el cura y el maestro-, hubiera sido tratado de más tonto que "el que asó la manteca".

La lista de nombres de los parajes de Villanueva es bastante extensa, permitiendo a los dialogantes ubicarse con facilidad a partir de los comentarios. En realidad, no es que la nominación de parajes haya pasado de moda, sino que tiene unos efectos muy, residuales... Por ejemplo, para el agricultor no es la finca 799 del polígono 486 (cifras reseñadas al azar), sino su parcela de "Fuentecilda", y en su mente tiene decidido que la sembrará de girasoles... Y si, en medio de la soledad de la despoblación rural, si se encuentra con el vecino, también le dirá que estaba arando en "Fuentecida" y tal y cual... Lo de la numeración queda para documentos oficiales o notariales, pólizas de seguro, y la famosa declaración de la PAC.

Campo de girasoles en Villanueva... Fotografía de Jose Félix Ruiz

No voy a ubicar cada uno de los parajes de Villanueva, porque sería una tarea larga y absurda: Muy pocos de los escasos lectores de este historial lo entendería... Sí voy a citar la mayoría, para recuerdo de los pocos que saben reubicarlos en su mente...

Algunos de los nombres de los parajes contienen claras deformaciones: Fuenteprao... Praogato... Niocuervo... El nevesario... La gamella... La huarta... Huertalallera...

Otros nombres de lo parajes son medio-entendibles (solamente medio), como los comenzados por fuente (manantial), carre (camino de), val (valle), o cuesta:
Fuentezulema... Fuentemuriel... Fuentecilda... Fuentebendita... Fuentenegro... Fuentepalacio... Carresaleros... Carremazorra... Carrijal... Carresanmiguel... Carrera honda... El val... Valderuyel... Valdeparedes... Valderrutiz (curioso, no hay valle)... Valdesevero (tampoco hay valle)... Cuesta las cruces... Cuestalbarcas... Cuestanariz... Cuestalatala... Cuestaeltocino...

Otros nombres son claros, pero enigmáticos... ¿por qué tal nombre?: La lámpara... Calabaza... Los ojales... los Setos... El soto... Peñillas... Ontanal... Las ontanillas... La mangada... Romellino... Ontijera... El gárez... Cujada... Ontañón... Las canalices... El moral... El madero... El sendero... El quintanal... Llano... Los carneros... El andrinal... La paulina...

Otras nominaciones sí son concisas: San Roque... La Magdalena... (en los dos lugares hay ermita)... San Miguel... San Millán... (en ambos sitios pudo haber habido ermita en siglos pasados)... Viñuela... El zarzal... El romazal... Vega arriba... Vega abajo... La presa... El molino... Camino Villamayor... Camino la Granja... Camino Santa María... Camino Barrio... Camino Sotresgudo... Camino Villusto... Camino Villadiego... Camera los molineros... Camino de los serranos... Arroyo hondo... San Román...

Finalmente, algunos sitos, o parajes, necesitan puntualización:
Traslacabaña: existen restos de la tal cabaña, una especie de bodega, que supongo servía de refugio a los trabajadores de antiguos majuelos.
La cueva: Hasta mis 19 años pensaba que era un nombre puesto al azar. Pero al hundirse un tractor, dejó a la vista tal cueva. Bueno... una especie de bodega excavada, puesto que en terrenos terrosos no puede haber grutas.
Ribota: Había dos grandes cráteres de donde, se dice, se sacó piedra para la iglesia. En estos cráteres se arrojaba los cadáveres de los animales muertos. Buitres, grajos, y quebrantahuesos, dejaban los esqueletos completamente limpios... Tras la llamada crisis de "vacas locas", la práctica se prohibió... Yo disiento: Las vacas nunca estuvieron locas... algún psedocientífico sí.
Robegas: Yo creía que el paraje daba nombre al arroyo. ¡¡Pues no!!: Es el arroyo, procedente de Tapia, el que da nombre al paraje.
Traslaesa: El auténtico nombre es "Tras la dehesa". ¡¿Pero qué dehesa...?!
Traslosmajuelos: Algunos sitúan allí un monasterio. Yo no me atrevo a afirmarlo, y hasta lo pongo en duda: allí no hay agua.
El carrizal: (Tierra de carrizos)... Antes de la concentración parcelaria, el arroyo Robegas daba allí un rodeo: Eso me lleva a pensar que en siglos pasados fuera una pradera artificial.
Fuentarrero: Allí están los manantiales que surten de agua corriente a Villanueva. El nombre inicial pudo ser "Fuente-arriero": Baso mi teoría en un raro camino, que pasa por allí, procedente de territorio de Tapia y continua por el de Guadilla... cierto que discontinuado a causa de diversos encauzados: Río Odra, arroyo de San Millán, y arroyo del propio Fuentarrero. ¿Pero cuál fue el sentido de dicho camino...?
Camino Guadilla: Parece obvio, pero no lo es: El antiguo camino Guadilla, anterior a la concentración parcelaria, el que da nombre al paraje, era un trazado totalmente distinto al actual.
San Martín: Antiguo asentamiento judío en la raya de Guadilla: San Martín de Maçora... del cual ya se ha hablado en este serial.
La pradera: Hasta la concentración parcelaria (1987) fue un lugar destinado a prados.
La mansilla: Como explicación desarrollaré un texto del "bubillo" Javier Ortega, según el cual ambas granjas fueron un "mansus" durante la dominación romana, con un colina, La Mansilla, como observatorio. Tales propiedades luego fueron donadas a frailes premostrantenses. La una de las granjas fue arrendada a los vecinos de Villanueva... pero éstos no araban la colina por ser mal terreno... Con permiso de los frailes, la araron vecinos de Guadilla, y se hicieron propietarios: Es decir, no sería la auténtica Mansilla, que ésa está en territorio de Guadilla, sino terrenos aledaños.
El cauce Tapia: "¡Misterioso Misterio! ¿Un cauce sin agua para mover un molino...? Mi teoría es que se hubiera roto, o eliminado, la presa del río de Villusto que derivaba el agua hasta allí.

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Para volver al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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sábado, 1 de septiembre de 2018

Boletín 'Ataxia y atáxicos' (agosto de 2018)

Blog "Ataxia y atáxicos".

A modo de boletín mensual, para quienes no tengan tiempo para seguir el blog a diario, envío, en resumen, los enlaces a los artículos en el blog del mes de agosto del 2018.

Nota: Incluyo los enlaces "en abierto" (al final de texto).
También se puede acceder en web, pinchando en: Resumen de enlaces a artículos de agosto del 2018'.

Enlaces a los artículos en el blog 'Ataxia y atáxicos' durante el mes de agosto del 2018:

2885- El tratamiento a largo plazo con EPI-743 puede pre.... (Traducción de artículo de prensa).
2886- Los antioxidantes aumentan los niveles de frataxina.... (Traducción de artículo de prensa).
2887- El perrito de cristal. Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.
2888- Un descubrimiento en plantas puede ayudar a descub.... (Traducción de artículo de prensa).
2889- Un estudio arroja luz sobre una ATAXIA neurodegenerativa.... (Traducción de artículo de prensa).
2890- Deseos, sueños, y temores. Por Bartolomé Poza Expósito, paciente de Ataxia de Friedreich, de Barcelona.
2891- Mecanismo detrás de la enfermedad de ataxia rara e.... (Artículo de prensa).
2892- La Proteína YAP influye en la patología de la ataxia.... (Artículo de prensa).
2893- La estimulación cerebral no invasiva puede ayudar .... (Traducción de artículo de prensa).
2894- Cartel para el 'Día Internacional de la Ataxia (año 2018). Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.
2895- Serie completa de carteles 'Día de la ataxia'. Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.
2896- Material para el 'Día de la Ataxia' (año 2018). Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.

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martes, 28 de agosto de 2018

Material para el 'Día de la Ataxia" (año 2018)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.

Envío, mediante artículo en el blog, una lista de enlaces a material susceptible de ser utilizado para intentar conseguir nuestros objetivos en el 'Día Internacional de la Ataxia', 25 de septiembre. Pinchando aquí, puede hallarse la lista de enlaces a dicho material: Lista de material de apoyo para el 'Día Internacional de la Ataxia

Por otra parte, la mayoría de los archivos ahí listados no son cerrados... por lo que podéis echar un poco de imaginación para adaptarlos a vuestro caso particular, o al de vuestra asociación, incluyendo logotipos y direcciones. Todo esto es libre y gratuito. Y podéis extraer y/o utilizar lo que os convenga, sin necesidad de pedir permiso a nadie. Quien esto subscribe, se conforma con que no le den de palos... que, aunque parezca raro, a veces también sucede: Hay personas empeñadas en mirar el diente a los caballos regalados, sacándoles faltas :-)

Éste (imagen de la derecha) es una miniatura ilustrativa del cartel de año 2013. La serie completa de 8 carteles puede hallarse en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com/2018/08/serie-completa-de-carteles-dia-de-la.html... Para formato para impresión, será preciso bajarlo a través de las indicaciones allí explicadas.

Todos los posters han sido diseñados, de forma altruista, por el ilustrador barcelonés Juanma García Escobar, hijo de atáxica... Ninguno lleva fecha anual... Y, antes de imprimirse en tamaño póster, el que se desee, se ha de colocar el logotipo y dirección de la entidad asociativa en los espacios en blanco...

Y, finalmente, reseño, para quienes actúen a nivel personal y deseen ahorrase gastos de imprenta, que pueden imprimir los carteles, en tamaño folio, con la impresora casera, siempre que ésta sea en color… en papel fotográfico puede obtenerse mejor calidad de imagen... Pero, ¡ojo!, lo dicho solamente valdría para un par de unidades, no más, puesto que los cartuchos de tinta de impresora son caros... para más de dos unidades es mejor acudir a una imprenta.

Hay 5 manuales sobre distintos tipos de ataxia... de los cuales, puede extraerse párrafos informativos.

También hay tres trípticos de ataxia (folletos informativos): 'Ataxia en general', 'Ataxia de Friedreich' y 'Ataxias espinocerebelosas'. Están sin cerrar: Antes de llevar a la imprenta, quitando el logotipo y reseñas de 'Ataxia y atáxicos', se ha de poner el logotipo y la dirección de la propia entidad asociativa... Quienes deseen ahorrase gatos de imprenta, también pueden realizar una impresión casera, echando un poco de imaginación... un tríptico no es otra cosa que un folio escrito por ambas caras, que, con dos pliegues, simula seis paginitas. Y por lo de la tinta, no es como en caso del cartel, pues es poca la cantidad para impresión de un tríptico... además hay muy poco de color.

Por último, hay tres vídeos de ataxia. Sería incluso posible realizar proyecciones en público: Se pueden proyectar sobre una pantalla (como un diminuto cine) para ello, es necesario buscar (que alguien nos deje) un aparato llamado ‘cañón láser’... El mismo contenido de los videos está también en versión PowerPoint (lo cual pudiera ser más manejable, especialmente, si no hubiese conexión a internet, pues tales archivos pueden ser descargados previamente).

Mención aparte merece el PowerPoint, de 61 minutos de duración, ‘Sin llorar... sin llorar’. Los PowerPoint’s también son proyectables mediante cañón láser.

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lunes, 27 de agosto de 2018

Serie completa de carteles 'Día de la ataxia'

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich.

'Blogpot', la empresa de alojamiento del blog 'Ataxia y atáxicos', solamente permite incluir en los artículos texto e imágenes. Se puede enlazar con toda clase de archivos, pero previamente han de estar alojados en algún sitio web... Normalmente, en los artículos del blog, para enlazar utilizaba el alojamiento de mi página web personal... que en principio me parecía seguro y controlable por mí mismo... y lo es en la actualidad, pero sólo en la actualidad... ¿Porque qué pasará el día de mañana cuando yo ya no esté disponible para seguir pagando la factura del alojamiento web?. Obviamente cortarán el suministro... y los artículos del blog, que ésos sí son enlaces permanentes, se quedarán a medio gas, con enlaces externos que ya no funcionarán.

En el tema de la serie de carteles 'Día de la Ataxia' he intentado corregir esta anomalía. Hasta ahora, se insertaba en el blog una miniatura del cartel, a título ilustrativo, mientras se enlazaba a mi web personal para bajarlo en tamaño de impresión. Ahora en este artículo, los carteles en formato de impresión podrán bajarse desde las imágenes del mismo blog... aunque se advierte que el tamaño es ampliable.

La serie de 8 carteles es... carecen de fecha... todos ellos son válidos para cualquier año:

Para bajar hacer click sobre la imagen deseada con el botón izquierdo... en la siguiente pantalla hacer click sobre la imagen con el botón derecho... y seleccionar en el menú "guardar imagen cómo"... y se guardará en tamaño póster.

Año 2011
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Año 2012
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Año 2013
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Año 2014
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Año 2015

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Año 2016
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Año 20217
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Año 2018

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Estos 8 carteles son obras con carácter altruista del diseñador Juanma García Escobar... Y puede utilizarlos cualquier Asociación de Ataxia que lo desee... poniendo su propio nombre y dirección en espacio en blanco que en cada cartel se ha dejado para ese fin.

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jueves, 23 de agosto de 2018

73- Renacuajos "viejos", no tan viejos ( archivo fotográfico - segunda parte)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Notas previas:

En este serial historiador hay varios capítulos dedicados a archivos fotográficos sobre renacuajos. En realidad, mi idea al respecto ha ido evolucionando a medida que crecía el serial... es decir: dividiendo en diferentes categorías la recopilación fotográfica... sin que existan, ni puedan existir, líneas divisorias concisas... Así, primero fueron "Gentes de Villanueva" I, y II, (que equivaldría a fotos antiguas)... Luego, "Nuestros mayores", cuyo título no necesitaría explicación: (esas personas de Villanueva que aún están entre nosotros). Hay muchas más... yo iré añadiendo las fotos que se me den, puesto que no puedo ni hacer fotografías, ni obligar a nadie a prestar su "careto" para enriquecer este serial historiador... ¿Y ahora qué...?

Pues ahora llega ""Viejos", no tan viejos". Vaya por delante que algunas personas se ofenden por referirse a ellas como viejas.. Dicen que son ancianas... que viejos son los trapos... Bueno... las palabras nunca ofenden. Lo ofensivo es la intención que aprecie el interlocutor en quien las dice. Y está claro que este serial ha sido confeccionado con el mayor de los respetos hacia todo el mundo: Y aquí "viejos" es una alusión cariñosa.

En principio, para estas nuevas secciones había pensado en esa generación de los 50, 60, 70, años, que es lo que conozco: ya sabéis que soy un poco fantasma... y he llevado vida de cartujo, sin ser fraile... Los recientes fallecimientos de Julio y Carlos, me llevan a derribar fronteras de edad. Según un proverbio: "Nadie es tan viejo que no pueda durar un año más, ni tan joven que no pueda morirse al día siguiente". Son reglas de la vida... Vale cualquier edad: basta ser renacuajo/a. Enviadme fotos.

De momento, dispongo de varias fotografías para abrir esta nueva categoría. Algunas han sido robadas del muro personal en Facebook del propietario del careto": Aclaro que hay un problema de conexión para mensajería privada. A algunos de quienes utilizan Facebook mediante teléfono móvil, les falta bajar una pequeña porción de software... Y, por tanto, no me contestan, por no recibir mi petición... Por otra parte, no considero un robo utilizar su foto para este diminuto sitio, que es como un rinconcito privado solamente de interés para los pocos renacuajos que aún pululamos por el mundo. No obstante, si alguien le molestara que su fotografía esté visible desde aquí, estaría en su derecho a pedirme retirarla
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Fermín Cuevas... Foto de autor desconocido


Javi Marcos, Andrés, y César (procesión de la Magdalena 2018)… Foto de Sécun MaNrique

Lucinio en su huerta... Foto de autor desconocido

Macario Barriuso, y su hermana Clara (fiesta de la Magdalena 2018)… Foto de Sécun Manrique

Ricardo de la Hera... Foto de autor desconocido

Fernando Rodrigo... Foto de autor desconocido

Jose Luis Fraile... Foto de autor desconocido

Lorena de la Hera... Foto de autor desconocido

Beatriz Rodrigo

Beni Alonso y Andrés Martín

Maricruz Alonso y su hermana Raquel

Maricruz Alonso y Jose Félix Ruiz

Raquel Alonso y Manuel

Santos Cibrián, Miguel Cibrián, e Isidro de la Hera

Hermanos Sergio, y Gustavo, de la Hera

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Para volver al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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martes, 14 de agosto de 2018

El perrito de cristal

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Nota previa: Este precioso cuento lo escribí a principio de la década de 1990... sin duda cuando tenía más alma de niño que ahora.

Luis y Adela eran dos niños de cinco y cuatro años, respectivamente, que fueron a pasar con unos familiares la primera tarde de las vacaciones navideñas. Sus primos se llamaban Carlos y Ana. Carlos tenía la misma edad de Luis, aunque por pocos meses era mayor que él. Anita era la más joven de los cuatro: apenas había cumplido cuatro años.


Los niños estaban jugando a las cartas en torno a la mesa de la sala de estar cuando apareció por la puerta la dueña de la casa, y dijo:
- Me voy. No hagáis fechorías.
Y dirigiéndose a Luis y a Adela añadió:
- Cuando vuelva, ya os llevaré a casa. ¡Hasta la vuelta!
E hizo el clásico ademán de besar su propia mano en las yemas de los dedos y lanzarles el beso, pero tuvo buen cuidado de no rozar su boca para no estropear la pintura de sus labios.

- ¿Dónde va? -preguntó Luis cuando su tía ya había cerrado la puerta.
- A trabajar -contestó Carlos sin titubeos.
- ¡No. Va a escribir cartas! -corrigió Anita, en un tono que no sentó nada bien a su hermano.
- ¡Y qué más da escribir cartas que trabajar! ¡Si es secretaria! -replicó Carlos molesto por la corrección absurda e ignorante de su hermana-. ¡Roba y calla!.
En realidad Carlos estaba indignado, porque siempre perdía, y culpaba de ello a su hermana, que era su pareja en el juego, gritándole:
- ¡Triunfo! Tira triunfo.
Y, cuando su hermana tiraba, de nuevo volvía a poner el grito en el cielo:
- ¡Ah, copas! ¡No! Eso no. ¡Triunfo es oros! ¿No lo ves?.
- Si me has dicho que triunfo era copas -dijo Anita con la voz entrecortada y conteniendo el llanto aturdida por los gritos de su hermano.

- Eso era antes, en el pasado juego. Ahora son oros -contestó Carlos, airado, mientras revolvía todas las cartas de la baraja-. ¡Así no se puede jugar!.
- ¡Tramposo! ¡Que eres un tramposo! -insultó Adela-. ¡Tiras las cartas porque pierdes!.

- Pon la televisión a ver si hay dibujos animados -dijo Luis, harto de jugar a las cartas y de peleas.
Dicho y hecho. Carlos inmediatamente tomó el mando a distancia y encendió el televisor. Salió un hombre, y ninguno de los cuatro entendía sus palabras.
- ¿Quién es ése? -preguntó Carlos a Luis.
- Será político.
- ¡Hala! ¡Político!. ¿No ves que no lleva corbata?.
- Pues mi padre siempre dice que los políticos tiran palabras sin decir nada. ¿No es así Adela? -preguntó a su hermana.
Y la niña dijo "sí", como podía haber dicho "no", porque no sabía quiénes eran los políticos. Y añadió:
- ¡Cámbiala de canal!.

Carlos hizo todos los cambios posibles, y no había dibujos animados en ninguna cadena.
- Mira, toros -afirmó Adela.
- ¡Apágala! -saltó decepcionado Luis-, que a mí no me gustan los toros, porque les hacen sangrar.
Y nada más cesar el ruido del televisor, dijo Adela:
- ¡Descansan hasta las paredes!.
- ¿Qué paredes? -preguntó Carlos, sin entender nada.
- No lo sé. Eso dice mi madre cuando apagamos la televisión.

- Tengo una idea -dijo Luis, como dándose importancia-. ¿Porque no jugamos al parchís?
- Anita, ¿dónde está el parchís? -pidió Carlos a su hermana.
Pero Anita estaba muy enfadada con su hermano desde las palabras poco amables cuando jugaban a las cartas, y no quiso abrir la boca. Sólo hizo una señal con el dedo y, acompañándose de la vista, quiso dar a entender que el parchís estaba encima del armario.

Carlos se subió encima de una silla, pero no alcanzaba.
- ¡La mesa! ¡La mesa! -gritó Adela como si hubiera descubierto algo grande.
Pero, entre los cuatro, uno de cada esquina, no fueron capaces de mover la pesada mesa de nogal de su sitio.
- ¿Porqué harán las mesas tan pesadas? -se lamentó Luis.
- Es que es de madera de nogal.
- ¡Pues habrán metido el nogal entero!.
- ¿Pero qué es un nogal? -pregunto Anita.
- Un árbol que da nueces -se apresuró a responder Luis-. ¿Y por qué no ponemos dos sillas?.
- ¡Qué ocurrencias más tontas! -le reprochó Carlos-. ¿Dónde habrás visto tú una silla sobre otra silla? ¡Eso es imposible!.

- ¡Ya lo tengo! -exclamó Adela, pero para darse importancia no dijo nada hasta que los otros tres dirigieron hacia ella la mirada de forma interrogativa- La silla... y encima los libros.
Vaciaron la estantería, y colocaron los libros en dos columnas sobre la silla.

- El Con-de de Mon-te-cris-to -leyó Adela.
- Déjate de tonterías. No queremos leer, sino ganar altura -cortó Carlos, subiéndose encima a continuación.
Pero los libros se corrieron hacia un lado, y todo se vino al suelo, junto a Carlos, haciendo un gran estruendo.
- ¡El perrito se ha caído, y se ha roto las patas! -se lamentó Adela.
A Anita, de repente, se le pasó el enfado, y se preocupaba por su hermano:
- ¡Carlos! ¡Carlos!.
Carlos se levantó y, ante el susto de los demás, mayor que el suyo, dijo:
- Nada. No ha sido nada.

Entonces vio el perrito de cristal con las dos patas delanteras partidas y, entre agobiado y triste, exclamó:
- ¡Ahora sí que la hemos hecho gorda!.
¡No era para menos! Era el perrito de cristal tan querido por mamá, porque lo trajo de Italia en su viaje de luna de miel. Los cuatro se quedaron callados buscando una solución al problema que de repente les había caído encima.
- ¡Ya lo tengo! -dijo Adela, que era la más despierta de los cuatro-. Al final del paseo hay una clínica canina.
- ¿Y eso qué es? -preguntó Luis.
- Una clínica para perros. ¡Estúpido! ... Que lo ha dicho la señorita en clase -respondió Adela a quien no había agradado el tono de la pregunta.
- ¿Seguro...? -interrogó Carlos, muy interesado en el tema.
- ¡Claro! Si no, no lo diría la señorita en clase.

Carlos sin dar una explicación y sin que nadie entendiera la razón salió rápidamente de la habitación, y volvió de inmediato con los abrigos:
- Son las tres -dijo a la vez que introducía las piezas del perro en una bolsa de plástico de unos grandes almacenes-. Para las cinco, tenemos que estar de vuelta. ¡Vamos!.


Los tres mayores corrían por el parque. Anita no podía seguirlos y gritaba:
- ¡Esperadme! ¡Esperadme!.
Los dos niños la cogieron uno de cada mano, y la llevaban en volandas casi sin que pisara el suelo. Tan deprisa iban, que se llevaron por delante el paraguas abierto de una pobre anciana. Menos mal que ella tuvo reflejos y movilidad suficiente para soltar el paraguas y apartarse a la vez que expresaba su protesta:
- ¡Demonio de chicos!.

Llegaron a la clínica canina y, antes de entrar, escondieron la bolsa donde iba el perrito entre un seto cercano a la entrada. Enseguida encontraron al “doctor”. Pasaba hojas en un libro como si estuviera buscando algo. Carlos tuvo que toser para que los viera.
- ¡Hola! ¿Qué desean?.
Tuvo que hablar Carlos, porque los demás no se atrevían.
- Tenemos un perro que se ha roto dos patas.
- Lo siento. Hoy no tenemos escayola. El pedido llegará mañana. Pero traigan el perro: habrá que ponerle una inyección para evitar la infección hasta que podamos escayolarle.
- Vete a por el perro -dijo Luis a Carlos, mientras el “doctor” se dirigía a la estantería para cambiar el libro por otro.
Carlos, no estaba conforme. Bajo la voz, y dijo:
- ¡Venga, vámonos... rápido!.
- ¿Por qué...?.
- ¿No ves que está loco...? Quiere ponerle una inyección al perro.

Y salieron de allí rápidamente, sin que nadie supiera el motivo de correr.
- ¿Y ahora qué...? ¿Adónde vamos? -preguntó Luis.
- Por el camino -respondió Carlos- he visto un cartel que pone: "Clínica pollina, 100 m.". Tal vez, en la clínica para pollos, tengan escayola.
A toda velocidad, recorrieron el camino hasta encontrar el citado hospital. Una vez dentro, recorrieron salas y más salas sin hallar a nadie. Sólo quedaba una por mirar, y hallaron a un doctor bastante anciano leyendo el periódico. No contestaba a las llamadas, ni movía pata ni oreja. Por ello Anita exclamó:
- ¡Será una estatua!.
Ya iban a irse, cuando el doctor se rascó la cabeza miméticamente.
- ¡Se ha movido! -dijo Adela sorprendida, aunque el tono de sus palabras delataba miedo.
Los niños rodearon al doctor. Carlos, el más atrevido de los cuatro, golpeó el periódico con la mano. El doctor inmediatamente se levantó sobresaltado y, ante la mirada aterrorizada de los niños que instintivamente se cogieron de la mano, se dirigió a la mesa. Allí, abrió un cajón, sacó un gran embudo, porque era rematadamente sordo, y se lo aplicó a la oreja.

- Perdonen. ¡Cómo tengo tan poco trabajo...! Pero, ustedes dirán...
- Hemos visto a la puerta -dijo Carlos, elevando el tono de la voz-, clínica de pollos y...
- No. De pollos no –corrigió el “doctor”-. Clínica pollina... de burros. Y, como actualmente apenas hay burros y menos en la ciudad, no tengo pacientes. Sin embargo no cerraré la clínica, porque ¡como ya soy anciano...! Pero, díganme ustedes, ¿qué desean?.
- ¿Tiene usted escayola? –preguntó Luis, a gritos.
- Sí, escayola, sí. Lo que no tengo es burros. Pero, ¿para qué quieren ustedes la escayola?.
- Para este perrito -dijo Carlos sacando de la bolsa las piezas de cristal.
Al doctor le entró una intensa risa. Esto desconcertó completamente a los niños. Pensaron que aquel “doctor” estaba aún más loco que el anterior. Y, si no se fueron corriendo como en el otro hospital, fue porque el “doctor” tenía al perro entre sus manos... y no hubieran podido marcharse abandonando al perrito.
- A este perrito no le hace ninguna falta escayola -dijo entre risas el “doctor”-, sino pegamento.

Y seguidamente escribió en su talonario una receta que entregó a los niños. Ellos no entendieron aquellas letras tan raras.
- Les anotaré en esta hoja las instrucciones.
- Escriba en cristiano -dijo Luis al ver que no podía dar lectura a los signos de la prescripción.
Al tiempo, Carlos dio un codazo a su primo para que se callara.
Pero, el doctor no oyó las palabras de Luis, porque había dejado sobre la mesa el embudo auricular para escribir con comodidad.
- Eso dice mi padre cuando no puede leer mis escritos del colegio -dijo Luis para explicar sus palabras ante el reproche de su primo.
- Esto -dijo el doctor cuando dejó de escribir- es un pegamento muy fuerte que venden en las droguerías o en las librerías. Echen unas gotas en cada una de las superficies a pegar, y después sujeten la una contra la otra durante treinta segundos. ¡Ah! No lo dejen caer en la ropa ni en ninguna otra parte, sobre todo en su piel, porque es cáustico.
- ¿Y qué es cáustico –preguntó Adela.
- Cállate. Eso qué importa ahora –replico Luis.
Finalmente, el “doctor” les dio la mano, uno por uno, como despedida, y agradeció que se hubieran acordado de aquella clínica, olvidada del mundo, según él.

Cuando estuvieron fuera, dijo Luis:
- ¿Y por qué una clínica pollina es para curar burros...?.
Nadie supo contestar a la pregunta. Y, se encogieron de hombros...
Adela rompió el silencio:
- ¡Es simpático ese doctor!.
- Veterinario -corrigió Carlos. Eso pone en la receta- "Veterinario Colegiado ene cero 4316".
- Ni siquiera le hemos dado las gracias -añadió Adela.
- Ya no tenemos tiempo para volver -manifestó Carlos-. Ahora, debemos buscar una droguería.
- Yo creía que las recetas se despachaban sólo en las farmacias -anotó dudando Luis.
- Si ha dicho en una droguería -replicó Adela-. Es en una droguería.
- ¿Qué es una droguería? -preguntó Luis-. ¿Dónde venden droga?.
- No. ¡Listo! -replicó su hermana-. Donde venden detergentes. Una vez estuve con mamá a comprar jabón para la lavadora. Pero está en el otro extremo de la ciudad.
- ¡Mirad! -anunció Luis-. Allí hay una librería.

"Librería, Buen amigo" se podía leer en un rótulo de fondo rojo con letras blancas.
Entraron en la tienda, y esperaron su turno en la cola de clientes. Había una señora comprando un libro. El librero tenía el mostrador lleno de libros, y meneaba la cabeza cada vez que el cliente pedía otro. - Éste tiene las letras pequeñas y muchas páginas... Éste otro no me gusta, porque es de romanos... Éste me parece bueno, pero no tiene dibujos... ¡Oh, qué portada más horrible!, éste ni lo miro... Éste no lo quiero, porque es de un autor poco conocido.
El librero por fin habló:
- ¡Éste, señora! ¡Éste es el suyo!.
- ¿Waskishotas...? ¡Cómo voy a leerme un libro con un título tan raro! A la próxima semana vuelvo, a ver si ha recibido mejores ejemplares.
Apenas desapareció por la puerta el comprador, el librero se hecho las manos a la cabeza y, sin ser capaz de reprimir sus palabras, soltó lo que no se había atrevido a decir directamente al cliente.
- ¡Mejor que no vuelva, porque no sabe lo que quiere!.

Y luego se dirigió a los niños:
- ¿Qué desean ustedes?.
Carlos, sin palabras, tal vez asustado por el mal genio momentáneo del librero, -aunque el mal humor no iba con ellos- alargó la receta por encima del mostrador aún repleto de libros desordenados.
- Un momento...
Fue a buscar el producto a la trastienda. Enseguida volvió con una cajita, la envolvió en papel, y se la entregaba a los niños con estas palabras:
- Noventa y siete pesetas...
Los niños no se atrevían a coger la caja... ni pronunciaban palabra. Después de unos momentos con la mano extendida, el librero lo entendió todo.
- ¡Ah! No tenéis dinero. ¡Bueno!, no importa. ¡Tomad! Os lo regalo. También yo tengo unos niños de vuestra edad. ¡Hala, hala!, marchad.

Ya en casa, comenzó la operación quirúrgica. Carlos, que hacía de cirujano, se remangó. El perrito estaba sobre la mesa.
- Un momento... -corto Adela.
Y, tomó unas hojas de periódico que colocó sobre la mesa.
- Ha dicho el doctor, que no lo dejemos caer en la ropa ni en ninguna otra parte. Me parece que es lo de “caustico”.
- Veterinario. Veterinario -corrigió Carlos, porque doctor cirujano se sentía él en aquel momento.
Ya había destapado el tubo, pero no echaba.
- Hay que perforar la membrana con una aguja -dijo Adela-. ¡Que sois unos ignorantes! Ni siquiera os habéis leído el “prospecto”.
Como no encontraron una aguja, emplearon la punta de las tijeras.
Carlos había tomado la pata de su izquierda, cuando le cortó Luis:
- ¿Por qué no empiezas por la derecha?.
- ¡Que cosas más tontas dices! ¿Por qué tú no empiezas a escribir por la derecha?.
- ¿Por qué discutís tonterías? -intervino Adela-. Si la pata derecha del perro está a vuestra izquierda, y su izquierda a vuestra derecha.

Carlos, pegó una pata, no sabía ya bien si era la izquierda o era la derecha. Utilizó el mismo sistema que recomendó el veterinario. Puso unas gotas en las dos superficies a pegar y las mantuvo unidas, no treinta segundos, sino casi tres minutos, por si acaso.
- Perfecta. Ha quedado perfecta -dijo Carlos, orgulloso de su trabajo-. Ni se nota.
Para la otra pata siguió el mismo procedimiento, pero cuando el “cirujano jefe quitó la mano”, vieron que había quedado torcida.
- Rómpela otra vez -sugirió Luis.
Pero, el pegamento era tan fuerte que fue imposible hacerlo con la mano.
- ¿Y si lo dejamos caer al suelo... -insinuó Luis.
- ¡Qué bárbaro! -le reprendió Adela-. No seas bruto. Se podría romper hasta la cabeza.
- Asunto concluido -dijo Carlos colocando al perrito en el armario-. Son las cinco y media. Aún nos queda media hora para jugar a las cartas.

Aunque movieron la baraja por la mesa, no jugaron: porque ponían un ojo en el perro, otro en las manecilla del reloj, y los dos oídos en la puerta. Anita era la más despreocupada de los cuatro. Ahora, ni una vez le regaño su hermano por no tirar triunfo, aunque cada vez tirara la carta que acertaba

Por fin llegó la mamá. Todos siguieron con las cartas, como si nada hubiera pasado, menos Anita que no quitaba ojo al perro, y lo señalaba con el dedo.
- ¡Chivata! ¡Chivata! -gritó Carlos.
Pero la mamá ya tenía entre sus manos el perrito de cristal y, mientras acariciaba una de las patas delanteras... la que había sido pegada defectuosamente, pedía una explicación con la mirada.
Y tuvieron que contarle toda la verdad.
La mamá se rió mucho... Era cierto que habían salido de casa sin permiso, pero no podía negarles una buena voluntad enorme...

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martes, 31 de julio de 2018

Boletin 'Ataxia y atáxicos' (mes de julio de 2018)

Blog "Ataxia y atáxicos".

A modo de boletín mensual, para quienes no tengan tiempo para seguir el blog a diario, envío, en resumen, los enlaces a los artículos en el blog del mes de junio del 2018.

Nota: Incluyo los enlaces "en abierto" (al final de texto).
También se puede acceder en web, pinchando en: Resumen de enlaces a artículos de julio del 2018'.

Enlaces a los artículos en el blog 'Ataxia y atáxicos' durante el mes de julio del 2018:

2871- Boletín 'Ataxia y atáxicos' (junio del 2018).

2872- Según un estudio, la ataxia de Friedreich tiene un.... (Traducción de artículo de prensa).

2873- El chiflado de las mariposas. Por Pila AAna Tolosana, paciente de Ataxia de Friedreich, de Vitoria.

2874- 'Novoheart' desarrolla nuevos modelos de disfunción.... (Traducción de artículo de prensa).

2875- X al cuadrado. Por Vicente Sáez Vallés, paciente de Ataxia de Friedreich, de Zaragoza.

2876- Se pierde la palabra... queda el silencio.... Por Bartolomé Poza Expósito, paciente de Ataxia de Friedreich, de Barcelona.

2877 Reata recibe la designación de medicamento huérfano.... (Traducción de artículo de prensa).

2878- Perspectiva del paciente: la experiencia de Antonio como paciente de ataxia. (Traducción de artículo de prensa).

2879- En pacientes de Ataxia de Friedreich hay atrofia a.... (Traducción de artículo de prensa).

2880- 87- Poblaciones limítrofes: Sandoval de la Reina. Por Rafael Alonso de Motta.

2881- 92-2- Villanueva a vista de dron (video de 30 minutos). Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.

2882- 85-2- Bodegas y merenderos. Por Miguel-A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich, de la provincia de Burgos.

2883- Moléculas sintéticas normalizan los niveles de pro.... (Traducción de artículo de prensa).

2884- La FDA advierte sobre las terapias con células madre.... (Artículo de prensa).

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