La pagina web de "Ataxia y atáxicos" (información sobre ataxia, sin ánimo de lucro) es: http://www.ataxia-y-ataxicos.es/


lunes, 7 de junio de 2010

Proyecto del Prof. Pierre Rustin: Identificación de objetivos adicionales en Ataxia de Friedreich

Blog "Ataxia y atáxicos"

Por el Profesor Pierre Rustin.
Traducción de Miguel.A. Cibrián, paciente de Ataxia de Friedreich.

Este proyecto de investigación ha sido co-financiado por BabelFAmily, Ataxia UK, AISA, ACHAF, FARA, APAHE y FASI.

Breve resumen de nuestra contribución en el pasado.

1) - Comprensión FRDA:
La ataxia de Friedreich, en la gran mayoría de los casos, es consecuencia de una falta de función de la proteína frataxina, debido a una expansión GAA en el gen. Poco después de la identificación del gen implicado en esta enfermedad, se informó de la proteína hierro-azufre y del defecto mitocondrial en los tejidos afectados de los pacientes. Hemos descrito el círculo vicioso que parece subyacer en la enfermedad, asociando estrechamente la pérdida de clusters hierro azufre, un estrés oxidativo, y una acumulación de férrica mitocondrial, que se ha sugerido desempeñan un papel en alguna etapa de la enfermedad. Finalmente, hemos demostrado, en ratones, la respuesta alterada de las células a la provocación oxidativa de la frataxina con depleción.

2) - Tratamiento en FRDA:
Por lo tanto, como ya predijimos en 1999, el uso de un antioxidante mitocondrialmente orientado, debiera disminuir las consecuencias del agotamiento de frataxina. Así, rápidamente se inició el primer ensayo clínico con idebenona, con cierto éxito, al menos en la hipertrofia cardíaca, a menudo observada en los pacientes. Entonces, sugerimos utilizar un enfoque alternativo orientado directamente a la pérdida de la función de la frataxina, paso inicial de la enfermedad. Con este objetivo, hemos sugerido tratar de aumentar la transcripción total de las proteínas mitocondriales y de los componentes antioxidantes de las mitocondrias, incluyendo la misma frataxina, testando un receptor gamma PPAR. Así, hemos seleccionado un medicamento, pioglitazona, ya recomendado para combatir la diabetes, pero que también ha demostrado efecto protector en otras enfermedades neurológicas. A raíz de esta sugerencia, se inició en octubre de 2008 en nuestro hospital (2 años, 40 pacientes) un ensayo a doble ciego controlado con placebo.

Nuestro proyecto: Identificación de objetivos adicionales en la ataxia de Friedreich :

Una vez probado el uso de pioglitazona y de la idebenona, nos centramos en los pasos iniciales y terminales de la ataxia de Friedreich. Ahora tenemos como meta la idea de pasos adicionales, intermedios y críticos en las consecuencias celulares de la depleción de frataxina.

Hasta el momento, es muy difícil explicar los diferentes aspectos de las consecuencias celulares de la depleción de frataxina, es decir, la pérdida de clusters hierro-azufre, el estrés oxidativo y la acumulación de hierro mitocondrial. El abordaje de esto último, sin embargo, muestra una serie de evidencias, tanto en humanos como en ratones deficientes en frataxina, lo que sugiere que la acumulación férrica es más bien un fenómeno tardío. Además, recientemente, hemos presentado pruebas de que los quelantes del hierro mitocondrial son un arma peligrosa de doble filo. De hecho, el grave agotamiento del hierro mitocondrial resultaria en el bloqueo del hierro en las vías requeridas en la biosíntesis (hierro-azufre y hemo síntesis), resultando en muerte celular. Como consecuencia, cualquier uso a largo plazo de los quelantes dirigidos al hierro mitocondrial pudieran revelarse muy peligroso en humanos.

Curiosamente, la pérdida de clústers hierro-azufre se ha mostrado oxígeno-dependiente de la frataxina con depleción en mutantes de levadura, y fibroblastos humanos con baja frataxina, mostrando mayor sensibilidad al estrés oxidativo, pero con la actividad normal de la agrupación del hierro-azufre conteniendo enzimas. Esto sugiere que la hipersensibilidad al estrés oxidativo es un evento temprano, posiblemente anterior a la pérdida cuantitativa de clústers hierro-azufre. Atribuimos esta sensibilidad a la hiperdeteriorada inducción del superóxido dismutasa a esta agresión oxidativa. Recientemente, hemos establecido que ésta se origina a partir de un mayor deterioro general de las enzimas de fase II antioxidante por el factor de transcripción Nrf2.

Mientras varios equipos dedican mucho esfuerzo a descifrar la función de la frataxina en la biosíntesis de los clusters hierro-azufre, nosotros, en este proyecto, hemos decidido centrar nuestra atención en el mecanismo que pudiera explicar la pérdida de la función Nrf2 relacionada con el agotamiento de frataxina. Este mecanismo, desconocido, podría ofrecer nueva luz sobre la función de la frataxina, ayudando a identificar nuevos objetivos y a abrir camino a una nueva forma de contrarrestar la enfermedad.

Éste es un proyecto de varios años, que implica una serie de pasos:

A) Descifrar la naturaleza y composición del complejo proteína que liga la actina Nrf2 a la mitocondria: El intento por realizar este análisis se llevará a cabo mediante el estudio de diversas líneas celulares humanas (incluyendo las células derivadas de tejidos neuronales (como SK-N-AS) y células humanas primarias (fibroblastos de piel). Cabe señalar, que ya conocemos algunos de los componentes de este complejo, lo cual ayudará a la identificación de sus otros miembros.

- 1. El estudio incluirá análisis, por BN Page, del complejo previsto en condiciones no desnaturalizantes, utilizando las series disponibles de anticuerpos dirigidos contra presuntos miembros del complejo. El complejo será obtenido por la norma de métodos desplegables comenzando por la ruptura celular en condiciones suaves.

- 2. Si fuera necesario, espectrometría de masas basada en el análisis de complejo candidatos, ya sea a través de purificación del tándem de afinidad de proteínas etiquetadas de interés (posiblemente incrementando la relación señal-ruido a través de la generación de muestras limpias), o mediante un etiquetado isotópico estable de las proteínas, diferenciando entre contaminantes y positivas, usando técnicas cuantitativas EM. La reciente contratación por nuestro equipo de un especialista en estas técnicas, hará indispensable la máquina que, por cierto, está disponible en nuestro hospital.

- 3. La exclusión de participación de un subgrupo de frataxina podría estar al final de esta fase, ya que ha sido sugerida la existencia del supuesto subgrupo en el citosol de la célula.

- 4. El segundo paso será un estudio en paralelo, con una serie similar de análisis llevada a cabo en líneas celulares de pacientes. Ya hemos establecido el fenotipo de estas células.

B) Orientación de los distintos miembros del complejo: En esta parte del proyecto se evaluará el papel relativo de los diversos componentes del complejo, en particular, su papel en la sensibilidad al estrés oxidativo.

- 1. Utilizaremos ARNhc para eliminar diversos objetivos (componentes del complejo) en una línea celular (FLP-In T-Rex HEK-293) que permite una inserción única y dirigidos a un lugar definido cuya expresión puede estar en otra parte modulada por doxiciclina. Anteriormente hemos utilizado este método con éxito para expresar más de una proteína alotópica de la cadena respiratoria. La eliminación de la expresión génica específica cuantitativa será verificada por PCR y/o Western Blot.

- 2. Las células obtenidas se caracterizan por su amplio fenotipo, especialmente por obstaculizar el potencial de su sensibilidad al estrés oxidativo. Esto nos dará la oportunidad de modular las condiciones de cultivo celular para determinar si no son capaces de modificar las consecuencias que pueden incluir la estabilidad clusters hierro-azufre en estas células diferentes.

C) El eslabón perdido: En esta parte del proyecto, se tratará de caracterizar la relación existente entre la frataxina ubicada en la matriz mitocondrial y el complejo citosólico que contiene Nrf2. Varias hipótesis se pueden extraer para explicar la desorganización del complejo asociado con el agotamiento de la frataxina.

- 1. La primera hipótesis es el exceso de producción de especies oxidantes de frataxina con depleción de las mitocondrias en los fibroblastos de pacientes. Vamos a intentar probar esta hipótesis mediante el uso de sondas fluorescentes redox-sensibles, a sabiendas de que el flujo de electrones en la cadena respiratoria de la frataxina con depleción de células en cultivo no está cuantitativamente afectado. Todo un conjunto de células de la cadena respiratoria conocidas por ser deficientes de producción de tales especies oxidantes, serán utilizadas como controles positivos

- 2. La segunda hipótesis requeriría la existencia de una proteína hierro-azufre en el complejo Nrf2 altamente sensible (en comparación con otros ISP) a una disminución de frataxina mitocondrial. La indicación sobre la ocurrencia de dicha proteína pudiera derivarse de la primera parte de este estudio. Una proteína tal como Grx2 que se liga al clúster hierro-azufre para dimerizar, hubiera sido un candidato perfecto, pero previamente hemos establecido que no se ve afectada, en fibroblastos, por la depleción de frataxina.

D) Restauración de la respuesta normal al estrés oxidativo: Hemos establecido previamente que la captura de peróxidos de hidrógeno (un compuesto oxidante liberado por las mitocondrias), restaura la función normal Nrf2 en fibroblastos de pacientes. Sin embargo, el peróxido de hidrógeno capturado puede tener toda una serie de consecuencias no necesariamente restringidas o mediadas por un efecto vinculado al complejo Nrf2.

Nos gustaría:

- 1. Analizar y demostrar la consecuencia de la captura del peróxido en la estabilidad del complejo.

-2. Identificar nuevos compuestos capaces de reubicar Nrf2 en células agotadas de frataxina. Para esta parte del estudio se utilizarán fibroblastos procedentes de pacientes (conseguidos por rápido crecimiento de células), utilizando oxidantes para la muerte celular inducida (rastreo de localización Nrf2 restaurada) como criterio, y el uso del banco de compuestos (80 000) previamente probados en programas de investigaciones previas.

Resultados finales que pudieran (¡debieran!) incluirse:

- Una mejor comprensión celular de la respuesta al estrés oxidativo de la frataxina obstaculizada con depleción.

- Caracterización de un complejo protéico (y vías de señalización asociadas), que bien podría desempeñar un papel considerable en la ataxia de Friedreich y en otras enfermedades neurodegenerativas.

- Identificación de nuevo/s objetivo/s, y nuevo/s compuesto/s para ser probado/s en cuanto a contrarrestar la ataxia de Friedreich.

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Para ir al original en inglés en la página web de BabelFAmily: ORIGINAL

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domingo, 6 de junio de 2010

Desafíos del invierno (continuación)

Blog "Ataxia y atáxicos"
(Por Maria Blasco, escritora y paciente de Ataxia de Friedreich, de Pamplona).

Ver la primera parte de este mismo relato:
"Desafíos del invierno (I parte)"

Desafíos del invierno (continuación)

¿Me escuchas? Siento que estoy hablando al aire, y no me gustaría desperdiciar estas palabras que me cuesta tanto pronunciar... que salen de lo más hondo de mi ser... que son como aullidos de un lobo a la luna... quejidos, llanto, o como quieras llamarlo.

Acuérdate del mar, aquellos días en que solíamos mirarlo desde las rocas.

Sí, recuerda cómo al levantar la vista y observar en la lejanía cómo se funden las aguas con el firmamento tiñendo de un azul intenso el horizonte, se henchía nuestro corazón.

Recuerda cómo percibíamos la tranquilidad celeste de alta mar, al mismo tiempo que éramos testigos del sentimiento maternal del océano: de cómo mecía los barquitos, de ese lento vaivén que abrazaba con ternura la inmensidad.

¿Te acuerdas de cómo variaba el paisaje, oponiéndose brutalmente a la serenidad turquesa, cuando simplemente, bajábamos la vista a nuestros pies?.

¡Y allá estaba! ¡Allá rugiendo en el acantilado! Allá palpitaba la fuerza avasalladora, furiosa más bien, del mar. Allá, salpicándonos de espuma salvaje.

Decías que yo era como el mar, aunque nunca he sabido porqué dijiste eso. Cuando te lo pregunté sonreíste, me cogiste un mechón de pelo, y te encogiste de hombros.

Esa furia marina que tanto te impresionaba, es la energía que necesitas... que es indispensable para que vuelvas en ti.

Tendremos que rezar a las sirenas, y pedirles que te canten en exclusiva... a ver si te traen a este mundo.

Nunca debes cerrar los oídos a una melodía, aunque la mitología diga todo lo contrario: Porque si oyes el cántico de las sirenas, sabrás a dónde no tienes que acercarte. ¡Escúchalas, y vira el rumbo! Tu meta no está allá.

Estoy dispuesta a todo por ti, menos a viajar contigo de esa manera. Sabes que tengo mis principios, y que lo que más me gusta en esta vida es respirar y sentir.

¡No! ¡He dicho que no! Y si te empeñas, te juro que aprenderé a vivir sin ti, porque, aunque tú me ensanches los pulmones, no eres aire; aprenderé sí, y no te creas que viviré para sufrir por ti.

¡No! Disfrutaré de la vida por lo que no has podido vivirla tú, cada minuto, cada segundo que me quede con una vitalidad increíble. Sé que podré porque soy fuerte. Lo he heredado de mi madre. Soy como el helecho salvaje, que sobrevive a las bajas temperaturas... las pisadas no me derrumban, aunque puedan dejarme huella.

Mira que la berrea de los ciervos está en pleno auge. Mira que... ¡abre los ojos por favor!, y fija tu mirada en alguien, porque la has perdido en la nada, porque me estoy volviendo loca y estoy reseca, ya no me queda agua dentro, ni agua ni vida, porque tú me estás llevando contigo, y eso no es lo que quiero. No puedo remediar la pena, esa pena tan profunda que me está helando las entrañas.

Pero ¿sabes?: Existe el verano, y algún día venceré al invierno. Nunca, nunca dejaré que mi corazón se entumezca; otro ocupará tu lugar.

Me voy. Te dejo. No quiero seguir viendo esta podredumbre, esta aniquilación del alma.

Porque... me estás robando mi precioso tiempo, y tú... permaneces ahí como un pánfilo, sin ni siquiera inmutarte con mi llanto.

Si supieras como brilla el sol esta mañana. Hace un día de esos que te gustan a ti, con viento norte, pero completamente despejado.

No llores Javier, no llores amor... ¡Sí llora! ¡Dios mío, estás llorando! ¡Estás vivo! ¡Señor!.

-¡Enfermeras...!.

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Para ver el perfil literario de María Blasco, ir a:
http://www.mariablasco.com.es/


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sábado, 5 de junio de 2010

Desafíos del invierno (I parte)

Blog "Ataxia y atáxicos"
(Por Maria Blasco, escritora y paciente de Ataxia de Friedreich, de Pamplona).

Para ver el perfil literario de María Blasco, ir a:
http://www.mariablasco.com.es/


Miré los surcos amarillentos de tus ojos, y me di cuenta que todavía perduraba el invierno. Apretaba mis manos con fuerza, por ver si el calor borraba aquel frío intenso de mi interior. Froté también mis muñecas palpando los huesos, raspé mis labios con los dientes intentando recuperar el control, rompiendo con rabia la débil telilla que los cubría.

He hecho todo lo posible para mantenerme imperturbable como tú, pero nada de lo que hago parece inmutarte... nada de cuanto digo, hace mella en ti. Dime, ¿qué pinto yo en esta habitación?.

Siempre te has reído de la palidez de mis facciones, de mi torso, brazos, piernas, cuerpo entero... decías que parecía hecha de cadáveres albinos. Yo me enojaba por aquellas comparaciones, y cuando querías que te disculpara, me decías que hasta las magnolias debían envidiar mi piel. ¿Pues sabes una cosa? Si pudieras verme ahora, te darías cuenta de que rezumo luto. Ahora soy oscura, hasta mis lágrimas salpican ceniza. Y tú sin embargo, estás ahí con esa sonrisa irónica e inamovible.

¡Despierta! ¿No ves que estoy llorando? ¿No ves que si tú no estás, mi reloj no funciona? ¿Quién le va a dar cuerda? No, no me digas que ya es hora de que me compre uno con pilas, porque abofetearé ese rostro lánguido que mira al infinito.

Sé que siempre te ha gustado ser el centro de atención, pero mira que llegar a ese punto!¡Mira que dormir a pierna suelta, cuando estoy aquí desgañitándome en silencio! ¡Levántate hombre! ¡Que todavía hay mar, que aún pasea Lorenzo por los cristales sin pedirte permiso siquiera!.

¿Recuerdas? Sí, aquel día que llovía, y me dijiste que los ángeles se estaban duchando... yo te contradije, afirmando que estaban llorando... y tú me cogiste del mentón y aseguraste que los ángeles nunca lloran. Pues yo te juro que en estos mismos momentos está llorando uno. Se está deshaciendo en gotitas calientes, saladas y está inundando el hospital.

Por favor no me dejes, porque entonces... ¡ay! no sé... sabes que no me gusta el frío, que no podría abrigarme en tus manos, que tu risa me ensancha los pulmones.

¡No!

¡Que no salga la luna!

¡Maldito cuchillo creciente!

¿Quién te ha llamado? Esconde tu filo... que nadie te quiere aquí.

Corramos las cortinas... que jamás ilumine esa luz mortal la habitación.

Está llegando la noche... ¿Por qué oscurece tan pronto en invierno? Dejemos que la luz del verano llene nuestras vidas, y que el ocaso del sol nos encuentre juntos. Así, no lloverá, ni tendré frío, porque tus manos estarán conmigo para cubrirme con caricias tiernas que mitiguen mi inquietud. Así, no repararé en tus ojos cerosos, ni en tu inmóvil sonrisa que huele a muerte.

Me ha costado mucho abrirme, entregarme a alguien, y ahora que por fin te he encontrado, ahora que me he dado cuenta de lo que siento por ti, no te voy a dejar marchar.

Por lo menos dame una oportunidad para poder vivirla junto a ti, y date otra a ti para poderla disfrutar conmigo.

No te vayas. Dile a quien te esté metiendo prisa que tienes una cita a la que no puedes faltar. En fin, dile lo que quieras, ponle cualquier excusa... tú que eres tan imaginativo para estas cosas, y que siempre se te han dado tan bien.

Mañana CONTINUARÁ...).

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viernes, 4 de junio de 2010

Fábula de los granos de trigo y las pajas


Blog "Ataxia y atáxicos"
(Por Bartolomé Poza Expósito, paciente de Ataxia de Friedreich, residente en Barcelona).

Siempre gordos, relucientes,
fueron los granos de trigo,
con su barriguita llena
y su ajustado vestido,
presumiendo a troche y moche
por llevar lleno el bolsillo.
Se adulaban mutuamente
como necios presumidos.

Una tarde, que a paseo
salieron, el azar quiso
se hallaran con unas pajas
de porte aseado y limpio,
pero humildes, como todas,
y contentas con su sino.

Los granos, burla burlando,
les hacían mil cumplidos:

– ¡Buenas tardes, damiselas!
Lucís muy bellos vestidos.
Por lo menos, son de oro...
u hojalata, que es lo mismo.
Si soplara un poco el aire,
volaríais cual mosquitos.
Pero no; que sois muy fuertes,
y pesáis algunos kilos,
y ni la brisa, ni el viento,
ni la lluvia, ni el granizo,
pueden con vosotras, niñas,
damiselas, ¡ay!, de estío.
¡Buenas tardes, nobles damas!
A vuestros pies, humildísimos!
.

Y con una carcajada
cerraban su discursillo
aquellos granos crueles,
burlones, y sin juicio,
mientras las humildes pajas
sentían en lo más vivo.

NOTA: Para ir al libro, de acceso gratuito, "Mi pequeño diario", escrito por Bartolomé Poza Expósito, paciente de Ataxia de Friedreich, hacer click en:
http://www.miguel-a.es/BPMILI/

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jueves, 3 de junio de 2010

Primera inconsciencia

Blog "Ataxia y atáxicos"
Por Vicente Sáez Vallés (q.e.p.d.), paciente de Ataxia de Friedreich... con prólogo de Josefina Martínez Monteagudo, paciente de Distrofia Muscular.

Nota de Cristina Sáez, hermana de Vicente: Este relato, fue escrito por mi hermano (paciente de Ataxia de Friedreich, como yo) a partir de una idea que yo tenía para un corto. Le pedí que escribiera un relato con esa historia. Lo hizo. Y me gustó.

Hay sueño en mi vida que se repite muchas veces, desde hace años: Sueño que soy una anciana, que me han robado los años. Creo que esta historia tiene que ver con el sueño.

Mi hermano, Vicente, nació en Zaragoza, en Septiembre de 1964, y murió en el año 2006, diez días antes de su cuarenta y dos cumpleaños.

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PRÓLOGO

Vicente escribió este guión para un corto a partir de una idea que le contó su hermana Cristina en una de sus frecuentes conversaciones sobre los múltiples planes que compartieron a lo largo de su vida. Vicente daba forma literaria y concretaba las ocurrencias de Cristina en una colaboración y complementación que les mantenía unidos en sus diferentes actividades.

Resumiendo mucho, la idea base sería: una mujer que no recuerda muy bien quién es, ni dónde está, va recuperando poco a poco su consciencia para darse cuenta, en un instante, que no es tan joven como creía ser, su vida ha pasado, y ahora es ya una anciana.

En ocasiones, el tiempo parece detenerse como si no existiera. Cuando somos jóvenes, todo está por hacer, un mundo de posibilidades se abre a nuestro paso. La vejez parece algo muy lejano, algo que les pasa a otros. Pero, los años pasan, se quiera o no... y, entonces, nos damos cuenta, así, de repente, de que el tiempo tan sólo se ha detenido en nuestra percepción, y ya no sabemos muy bién quiénes somos.

En nuestro interior, el joven que fuimos desea continuar vivo, pero no es fácil: la cruda realidad se empeña en imponerse, nos despiertan a nuestro pesar del sueño de la inconsciencia. Unas veces, las voces son familiares, y nos recuerdan que algo ya no es propio de nuestra edad... que hacemos el ridículo comportándonos así. Otras, somos nosotros mismos los que matamos a ese joven, dejamos de soñar, de desear, de ilusionarnos frente a la vida, y nos convertimos en viejos... independientemente de la edad que tengamos.

Vicente nunca abandonó sus sueños. Su imaginación le mantendrá siempre joven en sus escritos, en la memoria de quienes tuvimos la enorme suerte de compartir sus planes. Espero que Cristina algún día pueda rodar ese corto que nos haga recordar que la ilusión de la juventud no tiene por qué desaparecer con la edad.

Fina Martínez (Psicóloga clínica).

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PRIMERA INCONSCIENCIA

Por Vicente Sáez Vallés (q.e.p.d.), paciente de Ataxia de Friedreich.

La enfermera se acercó a la pared de las cortinas sin encender la lámpara, aunque sólo unos biombos la separaban de la tímida luz del día; su rostro joven se tiñó del rojo y del verde de los aparatos que monitorizaban las constantes vitales del paciente. Le puso un termómetro en la axila y le tomó las cifras de su presión arterial. Anotó las conclusiones y abrió las cortinas dando paso al sol potente de las sábanas. Paseó por la habitación y se ajustó el pecho por el escote y los hombros. Saludó a la señora de la limpieza de azul que irrumpió pasando a su paso la indiferente mopa gris.

Ya pasó ese momento de revolución cegadora, ese instante de imágenes dañinas porque estaban llenas de luz haciendo que todo fuera impreciso.

Creo que estoy de despertando de algo raro. No reconozco la luz, es muy fuerte y no distingo lo que ahí cerca de mí, aunque lo perciba.

Bueno, es la primera vez que me pasa algo así, porque no sé dónde estoy, pero tengo una extraña y certera confianza de que pronto lo sabré. No tengo miedo. Sé que estoy tumbada y una cómoda sábana envuelve mi cuerpo desnudo y siento un frescor y suavidad al contactar con el algodón, un beneficio como nunca, el éxtasis más pasivo que conozco, la sensibilidad de placer, como si fuera una pluma que cabalga en el céfiro. Mis recuerdos apenas saborean una realidad lejana y difícil de conocer. Parecen imágenes de la vida cotidiana de otro mundo más claro, algo inaccesible en otros momentos y no sé por qué, pero esa intimidad del placer se adueña del tiempo, de todos los seres vivos, sólo existe el presente. Si pudiera sentir dolor podría acercarme a aquello que me pasa, a esa impotencia de no saber lo que se esconde detrás de cada imagen, de cada sonido, que cada cosa que tocó. Sólo hay sensaciones.

Hay letras en un papel, en muchos papeles: esa es mi vida, es mi trabajo; oigo sonidos de gente, quiero que sonrían, quiero destacar pero soy mujer y mi deseo es un hombre que me ame y ahí está. Las mujeres intuimos cuando alguien nos espera.

Veo unos ojos que brillan delante mía; sé que es maravilloso ver esos ojos; y si tienen confianza, puedo ver el mundo a través de ellos; son unos ojos grises que no me dejan dormir, quiero me permitan visitar otras miradas, pero es que me siento vivir al estar allí, cerca de esos ojos y de nada más.

Hay mucha gente en silencio escuchando a alguien que quizá sea yo misma. Hay papeles y letras, ruidos y frases. Es un local grande, de grandes pasillos, de grandes paredes de madera, hay gente y gente. Las puertas grises están llenas de asientos y mesas.

También veo una boca, una gran nariz. Noto el tacto del cabello, que me acaricia; oigo su respirar: escucho su risa, pero sólo puedo percibir un mundo, su mundo en el que sólo hay partes. Por eso debo estar aquí, sola. Quiero a alguien, alguien noto, alguien que conozco, pero no sé quién.

Sé que está triste, tiene algo, algo detrás de esos ojos, se escapa. No puedo vivir la vida de esas partes, tengo que unir las partes que estaban separadas para saber qué tiene esa mirada, porque sí puedo saber que esos ojos esconden algo y ese algo tiene que ver con este algodón.

Apostaría algo, todo, a que es él, alguien que va ir a vivir conmigo, a compartir los momentos. Las mujeres lo sabemos, mi madre me lo dijo… ¿Mamá?

De ello estoy segura y es él; me dará seguridad y me salvará de esto. Sin embargo, lo veo distante, frágil como los hombres, como una burbuja: sé que le amo.

Quiero decirle que quiero estar cerca de él, y que quiero sus hijos, y que quiero el brillo de sus ojos, y quiero hablarle pero estoy agotada, todo me agota, incluso el más nimio pensamiento.

Me parece que he tenido un accidente, estoy consciente o semiinconsciente, no sé. No quería mantener un cuartucho de lástima porque sé luchar, soy joven. Pero ahora, esa lucha no cesará, es mi tributo.

Mis amigas me empujan a que dé el paso. A lo mejor ellas saben más que yo.

¡Por fin veo una sonrisa!, sé que me entiende y no quiero fallarle.

Me parece que es de mi edad, quiero tener un proyecto con el, escucho niños, risa, ese algo familiar.

Todo mi tiempo, toda mi gente, toda mi luz, toda mi energía, todas mis hipótesis, todo se transforma en una persona. Eso es la adolescencia. ¡Maldita sea! Entrar en la vida, ¿entrar?

Hoy empecé a viajar al entretiempo, a ese lugar en el que se pueden ver los contornos de las cosas

Despierto, bostezo, me estiro, pero los goteros me tiran.

Veo la habitación médica, todo borroso.

Ya recuerdo, todo está envuelto en esa niebla que se disipa con la brisa más ligera y que deja esa estela blanca en que despejas la vista y te concentras y sigues concentrado en la esencia que ya ha vuelto a nacer, la esencia de las cosas, aquello por lo que las cosas son cosas y no sólo partes. No veo las partes, si no me concentro en verlas, por qué lo veo; ya no veo partes de su rostro sino que veo su sonrisa, lo que lo une en ese todo. Ese algo demasiado mío y cada vez menos incierto, ahora ya sé claramente que ese hombre es con el que quiero compartir mi vida, ahora ya sé claramente que estoy en un hospital; ahora ya sé claramente que él me mira desde una pecera cuadrangular.

Llegó otra enfermera con el pelo despeinado y con fijador y con un piercing en un labio.

- ¡Despierte! Ahora ya está bien, sus constantes son buenas –dijo la enfermera sonriente y pizpereta.

- ¿Dónde estaba?

- Ha estado todo el tiempo en este hospital, estamos en vigilancia intensiva y es increíble que se haya recuperado. Hace unos 20 días tuvo un accidente, fue atropellada por un coche, pero ha tenido suerte. No se asuste si se ve calva. Yo misma estuve calva el verano pasado y es fresco y se liga un montón.

La enfermera anotó tres cifras de los aparatos y le dijo con caricias en a tripa y una enorme sonrisa que en breve pasaría un médico y le explicaría todo lo que han hecho mucho mejor, con todos los detalles pertinentes que ha despertado y no la hemos perdido.

- Estoy autorizada a permitir que vengan a verla algunos parientes.

Quiero ver al futuro padre de mis hijos, aunque, tal vez él ya no me quiera, débil y con estos pelos, esta facha, no sé si estoy limpia. Estoy muy ansiosa, temo al fracaso porque he dejar la comodidad de la inconsciencia y él es de este mundo, no sé si prefiero seguir soñando, pero él puede vencerme con facilidad, sólo con una mirada: Y yo me pregunto: ¿quién puede ser alguien tan importante para mí que me hace volver a este mundo y obviar mi viaje hacia la inconsciencia?

La enfermera abre escandalosa un portón y se oye la avalancha de la gente. De pronto, aparece en la estancia un joven alto fuerte con ansiedad y ojeras evidentes, con una elegante mujer de pelo corto rojo y corren hacia su cama y, con prisas, el hombre delata su cansancio y le dice:

- ¡Mamá! Nos tenías muy preocupados, nos ha dicho el médico que ya estás fuera de peligro. Los últimos 20 días han sido horribles, los has pasado en coma. Luego te acercaré a la ventana para que veas a tus nietos pequeños en la calle, que no los han dejado subir, ¿sabes? Jorge ya ha tenido su primer examen en la universidad. Luego vendrá. ¿Cómo te encuentras?

- ¡Qué tal Mamá! Bienvenida a la vida… -dijo la pelirroja de mediana edad.

- Hola.

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PRIMERA INCONSCIENCIA
Guión cinematográfico.

ESCENA I, EL HOSPITAL
No se ha de ver a la paciente, sí planos de la cama, de los goteros, de la habitación…
La enfermera se acercó a la pared de las cortinas sin encender la lámpara, aunque sólo unos biombos la separaban de la tímida luz del día; su rostro joven se tiñó del rojo y del verde de los aparatos que monitorizaban las constantes vitales del paciente. Le puso un termómetro en la axila y le tomó las cifras de su presión arterial. Anotó las conclusiones y abrió las cortinas dando paso al sol potente de las sábanas. Paseó por la habitación y se ajustó el pecho por el escote y los hombros. Saludó a la señora de la limpieza de azul que irrumpió pasando a su paso la indiferente mopa gris.

ESCENA II, ASUMIR LA INCONSCIENCIA
Voz en off.
Ambulancia, llegada al quirófano,…
FORMAS ALEATORIAS Y COLORES.
UN SOLO OJO CAMBIA A IMÁGENES SOLARIZADAS
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Ya pasó ese momento de revolución cegadora, ese instante de imágenes dañinas porque estaban llenas de luz haciendo que todo fuera impreciso.
Creo que estoy de despertando de algo raro. No reconozco la luz, es muy fuerte y no distingo lo que ahí cerca de mí, aunque lo perciba.
Bueno, es la primera vez que me pasa algo así, porque no sé dónde estoy, pero tengo una extraña y certera confianza de que pronto lo sabré. No tengo miedo. Sé que estoy tumbada y una cómoda sábana envuelve mi cuerpo desnudo y siento un frescor y suavidad al contactar con el algodón, un beneficio como nunca, el éxtasis más pasivo que conozco, la sensibilidad de placer, como si fuera una pluma que cabalga en el céfiro. Mis recuerdos apenas saborean una realidad lejana y difícil de conocer. Parecen imágenes de la vida cotidiana de otro mundo más claro, algo inaccesible en otros momentos y no sé por qué, pero esa intimidad del placer se adueña del tiempo, de todos los seres vivos, sólo existe el presente. Si pudiera sentir dolor podría acercarme a aquello que me pasa, a esa impotencia de no saber lo que se esconde detrás de cada imagen, de cada sonido, que cada cosa que tocó. Sólo hay sensaciones.

ESCENA III, RECUERDOS
LAS FORRMA ANTERIORES SE FUNDEN EN COLORES Y SE INTERCALAN IMÁGENES DE DISCOBARES, LA UNIVERSIDAD, EL NOVIO…
Hay letras en un papel, en muchos papeles: esa es mi vida, es mi trabajo; oigo sonidos de gente, quiero que sonrían, quiero destacar pero soy mujer y mi deseo es un hombre que me ame y ahí está. Las mujeres intuimos cuando alguien nos espera.
Veo unos ojos que brillan delante mía; sé que es maravilloso ver esos ojos; y si tienen confianza, puedo ver el mundo a través de ellos; son unos ojos grises que no me dejan dormir, quiero me permitan visitar otras miradas, pero es que me siento vivir al estar allí, cerca de esos ojos y de nada más.
Hay mucha gente en silencio escuchando a alguien que quizá sea yo misma. Hay papeles y letras, ruidos y frases. Es un local grande, de grandes pasillos, de grandes paredes de madera, hay gente y gente. Las puertas grises están llenas de asientos y mesas.
También veo una boca, una gran nariz. Noto el tacto del cabello, que me acaricia; oigo su respirar: escucho su risa, pero sólo puedo percibir un mundo, su mundo en el que sólo hay partes. Por eso debo estar aquí, sola. Quiero a alguien, alguien noto, alguien que conozco, pero no sé quién.
Sé que está triste, tiene algo, algo detrás de esos ojos, se escapa. No puedo vivir la vida de esas partes, tengo que unir las partes que estaban separadas para saber qué tiene esa mirada, porque sí puedo saber que esos ojos esconden algo y ese algo tiene que ver con este algodón.
Apostaría algo, todo, a que es él, alguien que va ir a vivir conmigo, a compartir los momentos. Las mujeres lo sabemos, mi madre me lo dijo… ¿Mamá?
De ello estoy segura y es él; me dará seguridad y me salvará de esto. Sin embargo, lo veo distante, frágil como los hombres, como una burbuja: sé que le amo.
Quiero decirle que quiero estar cerca de él, y que quiero sus hijos, y que quiero el brillo de sus ojos, y quiero hablarle pero estoy agotada, todo me agota, incluso el más nimio pensamiento.
Me parece que he tenido un accidente, estoy consciente o semiinconsciente, no sé. No quería mantener un cuartucho de lástima porque sé luchar, soy joven. Pero ahora, esa lucha no cesará, es mi tributo.
Mis amigas me empujan a que dé el paso. A lo mejor ellas saben más que yo.
¡Por fin veo una sonrisa!, sé que me entiende y no quiero fallarle.
Me parece que es de mi edad, quiero tener un proyecto con el, escucho niños, risa, ese algo familiar.
Todo mi tiempo, toda mi gente, toda mi luz, toda mi energía, todas mis hipótesis, todo se transforma en una persona. Eso es la adolescencia. ¡Maldita sea! Entrar en la vida, ¿entrar?
Hoy empecé a viajar al entretiempo, a ese lugar en el que se pueden ver los contornos de las cosas.

ESCENA IV, EL DESPERTAR
TERMINA CON LA IMAGEN SORPRENDIDA DE UNA SEÑORA MAYOR EN LA CAMA.
Despierto, bostezo, me estiro, pero los goteros me tiran.
Veo la habitación médica, todo borroso.
Ya recuerdo, todo está envuelto en esa niebla que se disipa con la brisa más ligera y que deja esa estela blanca en que despejas la vista y te concentras y sigues concentrado en la esencia que ya ha vuelto a nacer, la esencia de las cosas, aquello por lo que las cosas son cosas y no sólo partes. No veo las partes, si no me concentro en verlas, por qué lo veo; ya no veo partes de su rostro sino que veo su sonrisa, lo que lo une en ese todo. Ese algo demasiado mío y cada vez menos incierto, ahora ya sé claramente que ese hombre es con el que quiero compartir mi vida, ahora ya sé claramente que estoy en un hospital; ahora ya sé claramente que él me mira desde una pecera cuadrangular.
Llegó otra enfermera con el pelo despeinado y con fijador y con un piercing en un labio.
ENFERMERA MODELNA- ¡Despierte! Ahora ya está bien, sus constantes son buenas –dijo la enfermera sonriente y pizpereta.
MUJER- ¿Dónde estaba?
ENFERMERA MODELNA- Ha estado todo el tiempo en este hospital, estamos en vigilancia intensiva y es increíble que se haya recuperado. Hace 2 días tuvo un accidente, fue atropellada por un coche, pero ha tenido suerte. No se asuste si se ve calva. Yo misma estuve calva el verano pasado y es fresco y se liga un montón.
La enfermera anotó tres cifras de los aparatos y le dijo con caricias en a tripa y una enorme sonrisa que en breve pasaría un médico y le explicaría todo lo que han hecho mucho mejor, con todos los detalles pertinentes que ha despertado y no la hemos perdido.
ENFERMERA MODELNA- Estoy autorizada a permitir que vengan a verla algunos parientes.
Quiero ver al futuro padre de mis hijos, aunque, tal vez él ya no me quiera, débil y con estos pelos, esta facha, no sé si estoy limpia. Estoy muy ansiosa, temo al fracaso porque he dejar la comodidad de la inconsciencia y él es de este mundo, no sé si prefiero seguir soñando, pero él puede vencerme con facilidad, sólo con una mirada: Y yo me pregunto: ¿quién puede ser alguien tan importante para mí que me hace volver a este mundo y obviar mi viaje hacia la inconsciencia?
La enfermera abre escandalosa un portón y se oye la avalancha de la gente. De pronto, aparece en la estancia un joven alto fuerte con ansiedad y ojeras evidentes, con una elegante mujer de pelo corto rojo y corren hacia su cama y, con prisas, el hombre delata su cansancio y le dice:
HIJO- ¡Mamá! Nos tenías muy preocupados, nos ha dicho el médico que ya estás fuera de peligro. Los últimos 2 días han sido horribles, sin noches. los has pasado en coma. Luego te acercaré a la ventana para que veas a tus nietos pequeños en la calle, que no los han dejado subir, ¿sabes? Jorge ya ha tenido su primer examen en la universidad. Luego vendrá. ¿Cómo te encuentras?
HIJA POLÍTICA- ¡Qué tal Mamá! Bienvenida a la vida… -dijo la pelirroja de mediana edad.
- Hola.

miércoles, 2 de junio de 2010

Proyecto de tratamiento para Ataxia de Friedreich

Blog "Ataxia y atáxicos"
(Taduccion de Miguel-A. Cibrián).

Noticias muy alentadoras: El doctor Patrick Aubourg, trabajará en Ataxia de Friedreich. Este doctor ya ha logrado frenar, en algunos niños, la evolución de la adrenoleucodistrofia (ALD), también llamada "Enfermedad de Creutzfeldt-Siemerling", con trasplante autólogo de médula ósea, con células corregidas por medio de terapia génica.

Patrick Aubourg es Doctor en medicina y Profesor de la Universidad Descartes, de París. Dirige el Inserm, Unidad de Genética y bioterapia de enfermedades proliferativas y degenerativas del sistema nervioso, en el Hôpital Saint-Vincent de Paul.

El Gran Premio de Ciencias 2010 de la Fondation Simone Cino, del Duca, ha sido otorgado al profesor Patrick Aubourg.

En la ataxia de Friedreich, el objetivo es introducir el gen funcional de la frataxina, una proteína esencial para el funcionamiento del cerebelo, localizada en orgánulos celulares concretos: las mitocondrias. La falta de frataxina en estos orgánulos entraña la perturbación de una estructura indispensable para su buen funcionamiento, y deviene en una acumulación férrica. El equipo de Patrick Aubourg está probando dos nuevos vectores virales para terapia génica, para determinar cual, después de la inyección intravenosa, tiene mayor eficiencia, no sólo para expresar la frataxina en las células del cerebelo, sino también en el corazón y en la médula espinal.

NOTAS: Este texto ha sido traducido desde el blog de Juan Carlos Baige:

http://friedreichscientificnews.blogspot.com/2010/05/projets-de-traitement-des-maladies.html

En el original, en inglés y francés, pueden hallarse enlaces relacionados con esta información.

martes, 1 de junio de 2010

Boletín 88 de FEDAES

Blog "Ataxia y atáxicos"

Hoy anuncio en este blog que la Federación Española de Ataxia, FEDAES, ha editado su boletin nº 88, correspondiente al mes de junio... que prodrá hallarse en la página web de FEDAES, haciendo click sobre el enlace más abajo indicado.

Antes, quiero advertir, para evitar malos entendidos, que el trabajo de realización de este boletín pertenece a FEDAES, y es obra de sus redactores. Yo hace meses que dejé de ser presidente de la citada organización y de participar en la redacción de su boletín. Desde el blog "Ataxia y atáxicos" únicamente se pretende informar de la salida al público del presente número, según avisó ayer "alertas Google"... jamás provecharme de un trabajo que no me pertenece.

http://www.fedaes.org/bol/bol88/

En este número 88, como siempre, podrán hallarse artículos muy intersantes.