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domingo, 28 de enero de 2018

Descubren las celulas madre que desarrollan el cerebro

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Juan Scaliter... para 'www.quo.es'.
Hallado a través de 'Ataxias Galicia'.
Fuente original: http://www.quo.es/ciencia/descubren-las-celulas-madre-que-desarrollan-el-cerebro

·- El avance permitiría ayudar a estimularlas para casos de lesiones

Células gliales coloreadas de forma aleatoria en el cerebro de una mosca

Un grupo de científicos del Instituto Zuckerman de Columbia, liderados por Richard Mann, ha descubierto nuevas claves sobre cómo las células madre se transforman en células neuronales que controlan los movimientos de las extremidades de estos insectos. Los sorprendentes detalles de este proceso, podrían ayudar a comprender cómo se desarrolla el cerebro humano, y qué sucede cuando surgen problemas. Los resultados de este estudio se han publicado en 'Neuron'.

“Para que un animal se desarrolle desde el óvulo fecundado –explica Mann en un comunicado–, todo debe producirse en el lugar y en el momento correcto. Los increíble es cómo un sistema exhibe la precisión y flexibilidad necesarias para lograrlo, particularmente frente a los desafíos ambientales y del desarrollo. Y eso es algo que aún sigue sin estar claro”.

Para entender el desarrollo del cerebro humano, el equipo de Mann estudió la mosca de la fruta, un modelo que pueden controlar y en el que es posible observar las células con mayor facilidad. Mann comenzó con las células madre, a las que rastrearon a medida que maduran en neuronas motoras, las células nerviosas que controlan el movimiento muscular.

Mientras estudiaban este proceso, descubrieron que a mitad de camino algunas de estas células madre se desviaban: en lugar de desarrollarse en neuronas motoras como las otras, se convertían en células gliales. Estas son componentes críticos del sistema nervioso, que actúan para guiar su crecimiento y la conectividad con otras neuronas. Además, son las responsables de construir el andamiaje para sus “hermanas”, las neuronas motoras.

Por si fuera poco, los científicos descubrieron que, cuando células gliales y motoras se separan, sus propiedades varían de forma dramática, pese a que tenían el mismo origen. Las células motoras, por ejemplo, nacen en el mismo orden y tienen idéntica forma.

El desarrollo glial, por otro lado, es más plástico. La cantidad de células gliales producidas por cada célula madre podía variar. Además, no había un orden de nacimiento, ni una única forma. Y, sin embargo, de alguna manera, el número total siempre era el mismo: 280.

Comprender el desarrollo coordinado de las neuronas motoras y las gliales, puede ayudar a estimular las células madre para que generen más de estas últimas después de que alguien sufra una lesión.

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sábado, 27 de enero de 2018

Sarah, alta y sencilla (año 1991)

Blog "Ataxia y atáxicos".

Hoy proyectamos un film estadounidense, del año 1991, titulado 'Sarah, alta y sencilla'. Lo recomienda Cristina Sáez Vallés, paciente de Ataxia de Friedreich, de Zaragoza. Y debe ser ella quien, siguiendo la normativa del blog, pague las consumiciones... Al fin y al cabo, sale barato: tal gasto desgrava en la declaración de la renta... pero solamente en los años de cifra impar :-)

Descripción:
'Sarah, alta y sencilla' (título original: 'Sarah, Plain and Tall') es una película estadounidense del año 1991, y 98 minutos de duración. Está dirigida por Glenn Jordan. E interpretada por: Glenn Close, Christopher Walken, Lexi Randall, Christopher Bell, James Rebhorn, Malgorzata Zajaczkowska, Jon DeVries, Woody Watson, Betty Laird, Marc Penney, y Kara Beth Taylor.

Sinopsis de la película: (Extracto de Filmafinity).
"Jacob (Christopher Walken), un granjero del Medio Oeste, viudo con dos niños pequeños, pone un aviso en un periódico solicitando una esposa que lo ayude a criar a sus hijos. Le responde Sarah (Glenn Close), una mujer soltera del Este, que se describe a sí misma como “sencilla y alta”".

Premios:
"1991: Globos de Oro: Nominada a mejor miniserie y mejor actriz (G. Close).
1991: Emmy: Mejor montaje. 9 nominaciones, incluyendo mejor miniserie."
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'Sarah, alta y sencilla' (video alojado en "YouTube"):



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viernes, 26 de enero de 2018

48- Villanueva de Odra (Bodas - La enramada)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Antaño, hasta casi 1980, cuando dos enamorados querían casarse, debían "leerse" en la iglesia, como era conocida la exigencia a nivel popular, forma de decir consistente en una derivación de leer en público la intención de los futuros contrayentes (en realidad, quien leía, o ponía la voz, no eran ellos, sino el cura... Tal lectura, o amonestación (otro nombrecito raro) la hacía el sacerdote durante la misa dominical, en tres domingos consecutivos: Hacía pública la voluntad de los futuros esposos de contraer matrimonio según la Iglesia católica. Citaba a continuación los nombres y apellidos de ambos, así como los de sus padres, lugares de nacimiento y de residencia... Y advertía seguidamente, que si alguien conocía algún impedimento por lo que el matrimonio no fuera legal, o válidamente contraído, estaba obligado en conciencia a manifestarlo... Para finalizar, daba el número de orden de la amonestación (primera, segunda, o tercera y última).

Si la novia residía en el pueblo, los mozos tenían la costumbre de adornar su puerta con flores y ramaje verde (por falta de éstos, hiedra en invierno) la noche anterior a la boda. Este acto era conocido por "la enramada". En algunas poblaciones tenían canciones apropiadas para cantar durante estos momentos (como la que copiaré más tarde).

Esa misma noche, a las doce, los mozos de la población entraban en casa de la novia para pedir a su padre o a su familia, "los derechos" (otra rara expresión, que hoy tildarían de machista):

Si los dos novios eran del pueblo, la cantidad del donativo sería "a voluntad". En realidad lo de donativo es un decir, pues consistía en viandas y bebidas para una cena que se celebraría en cofraternidad: La cantidad correspondiente a "los derechos" se empleaba en una cena entre mozos y mozas la misma noche de la boda. Los recién casados, por cortesía, tenían el deber de hacer un breve acto de presencia en esta velada...

Si el novio era forastero, la cosa era distinta: los mozos del pueblo pedían una cantidad concreta "por derechos", o equivalente en viandas y bebidas... y si no había acuerdo, se daría "la cencerrada", o ruido de instrumentos para burlarse... Y sí, se contaba algún caso aislado donde no hubo acuerdo, y por tanto, hubo cencerrada... pero, pienso que tal vez existieron motivos ajenos a la situación, para pretender aguar una fiesta y dejar en evidencia a la novia.

Sin estar invitado al convite, una boda al igual que un bautizo, siempre era un acontecimiento especial en el pueblo. Los padrinos después de la ceremonia tiraban caramelos y otros dulces y además en las bodas, por costumbre, una rosca grande.

La famosa posible famosa serenata durante la noche de bodas (cánticos picarones dando la tabarra a los novios, por parte de compañeros, ya un poco bebidos, es una grosera una broma popular en toda España, sin embargo, parece más mito y filón humorístico, puesto que los novios no eran tan tontos como para desvelar dónde iban a pasar la noche de bodas.

1- Foto de la boda de Crescencio y Milagros (mis padres)... Y 2- Mi madre (Milagros) de soltera... Fotografías de autor desconocido

Mis padres se casaron un 19 de noviembre de 1953, en Castrillo de Río Pisuerga (población de mi madre)... Ambos tenían 24 años... El cura que los casó, Don Severino Cibrián, era tío de mi padre... No hubo restaurante: la comida de la boda se realizó en casa de mi abuelo materno... Tampoco hubo fotógrafo: esta foto (arriba izquierda) es un extracto ampliado de una diminuta fotografía de cámara privada... y la única que hay... De viaje de novios fueron a Valbonilla, a casa de un familiar... a no más de 25 kilómetros... El cigarro de la foto es por adorno... nunca he visto fumar a mi padre... Vivirían en Villanueva de Odra, en una vieja casa deshabitada, propiedad de mi abuelo paterno...
La fotografía de la derecha no pertenece a la boda: Es mi madre algún año antes de casarse.

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Dedicado a mi madre:
"Al Señor propietario del Universo:

- Si recorriendo un día tu reinado,
sorprendes en su cara la fatiga,
Y ella te dice que aún no se ha cansado,
no le creas, Señor, lo que te diga".

(Jose Antonio Dávila).

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Esta canción era 'La enramada'. Llevaba la misma secuencia musical de la famosa canción: "Golondrina, golondrina/ tú que vas cruzando el mar...". Puede hallarse esta misma enramada, cantada por unas ancianas, a quienes les falta voz para imponer la emoción que requiere, entre la recopilación de canciones del musicólogo Joaquín Díaz.
Esta canción sí se cantaba en Castrillo de Río Pisuerga, pueblo de mi madre. Y el texto me lo facilitó Felipe (persona fallecida discapacitada de dicha población):

"La enramada te ponemos,
ni es de fresno ni guindal,
te la ponemos de hiedra,
porque el tiempo no da más.

La primera que ponemos
en este lindo lugar.
La primera que ponemos,
no se debe de agraviar.

Licencia pido a Jesús
y a la Virgen Soberana
para cantar una historia
que he aprendido en España.

Licencia pido al cerrojo.
Licencia pido a las llaves.
Licencia te pido a ti.
Licencia pido a tus padres.

Informado estoy, señores.
Informado, y muy de veras,
que os casáis a la mañana,
quiera Dios, para bien sea.

Que gocéis del matrimonio,
según tu amor lo desea,
y yo de mi parte vengo
a daros la enhorabuena.



Foto de boda Carmen (mi hermana) y Antonio.. 11/6/1983... A la puerta de la iglesia de Villanueva... A la izquierda, Crescencio, mi padre... y a la derecha, Victoria, madre de Antonio (ya fallecida)

Tus pulidos camaradas,
ellos te darán la misma.
Tus padres están presentes,
Dios les dé paz en la tierra.

Y a ti hermosísima dama,
que logréis lo que deseas.
También digo a vos galán,
hombre de muy altas prendas:

Que la sepas estimar
con amor y reverencia.
No te la dan por esclava,
te la dan por compañera...

Y también os digo a vos:
Que no le deis que sentir,
que la han criado sus padres
como rosa en el jardín...

Pues mírala como el sol,
relumbrante como estrella,
hermosa como la luna
cuando asoma por la tierra.

Pues es la dama más linda,
pues es la dama más bella
que todo su pueblo tiene,
la fama según se cuenta.

Foto de boda de Piedad (mi hermana) y Basilio... 28/6/1986... A la puerta de la iglesia en Villanueva... En los extremos, Crescencio y Milagros (mis padres)

También digo a vos madama:
Que mañana ha de ser cierto,
la bendición de tus padres
antes de ir para el templo.

Con la madrina agarrada
a ese pañuelo de seda
y toda la compañía
hasta el portal de la iglesia.

Y te dirá el señor cura:
Que si quieres a tu esposo.
Y tú le responderás:
Si le quiero, que es buen mozo...

Yo le quiero, yo le amo,
y he de estar a su obediencia,
y no he de salir de casa
sin su mandato y licencia.

Y, por si acaso salieses,
a tus vecinos da cuenta,
que si viniera tu esposo
encuentre la puerta abierta.

Es la última enramada
que te ponemos los mozos,
de esta noche en adelante,
te despides de nosotros"
.

Boda de Lourdes (mi hermana) y Beni.. En Burgos, 10/6/2006

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Para volver al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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jueves, 25 de enero de 2018

Se descubre que la percepción emotiva se ve afectada en los pacientes de Ataxia de Friedreich, según un estudio

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Alice Melao ... para "friedreichsataxianews.com" ... (para ver el original, en inglés, pinchar en el enlace "fuente" ... al final del artículo).
(Traducción al español de Miguel-A. Cibrián).

16 de enero de 2018.


Los pacientes con Ataxia de Friedreich tienen un deterioro en el reconocimiento de las emociones, lo cual puede ser secundario a un deterioro neuropsicológico, según un estudio publicado en la revista 'The Cerebellum'.

Expresar e interpretar las emociones son habilidades sociales esenciales necesarias para desarrollar relaciones, así como para mostrar los propios sentimientos. En gran medida, las emociones se producen y perciben sobre la base del reconocimiento inmediato de patrones de expresión facial... "La psicología de desarrollo ha demostrado cómo la calidad de las comunicaciones no verbales, entre los bebés y sus cuidadores, puede influir, entre otras cosas, en el desarrollo de la comprensión emocional, las relaciones de cariño, y la regulación de las emociones", según los investigadores.

Estudios han demostrado que el lóbulo frontotemporal y los sistemas dopaminérgicos del cerebro son responsables tanto del procesamiento facial, como del reconocimiento de las expresiones faciales. Las enfermedades que afectan a estas regiones cerebrales, como Alzheimer y Parkinson, pueden conducir a problemas de competencia emocional y procesamiento negativo de las emociones.

El cerebelo, una región del cerebro afectada en pacientes de Ataxia de Friedreich, ha sido catalogado como un controlador principal del movimiento del cuerpo. Pero algunos estudios han sugerido que también puede estar involucrado en la regulación del comportamiento humano y en el cálculo de las expresiones faciales.

En el estudio: "Emotion Recognition and Psychological Comorbidity in Friedreich’s Ataxia" (Reconocimiento de emociones y comorbilidad psicológica en ataxia de Friedreich), un equipo de investigación de la Universidad Federico II, de Nápoles, Italia, evaluó la capacidad de pacientes con Ataxia de Friedreich para reconocer emociones mediante sugerencias auditivas y visuales, no verbales.

El estudio incluyó a 20 pacientes diagnosticados previamente con Ataxia de Friedreich y a 20 voluntarios sanos. Y fueron sometidos a una amplia evaluación psicológica, emocional, y neuropsicológica... ... Los pacientes mostraron un déficit general en la identificación correcta de las emociones, en comparación con las personas sanas, y además requirieron un 42 por ciento más de tiempo para responder a una emoción. Descubriéndose que tenían más dificultades para identificar la tristeza, el interés, la diversión, y el placer.

"El inicio habitual de la Ataxia de Friedreich tiene lugar durante la adolescencia, un período crucial, en el cual la persona experimenta cambios biológicos, psicológicos, y sociales", escribieron los investigadores. "Es posible que los cambios patogénicos derivados de la enfermedad dejen a los adolescentes afectados incapaces de integrar las emociones sociales y desarrollar habilidades normales de reconocimiento emotivo".

Una evaluación de la función cognitiva global reveló que los pacientes tenían un puntaje más bajo que el grupo control, lo cual puede explicar en parte las dificultades reportadas en la identificación de las emociones. Las funciones cognitivas están involucradas en el complejo proceso de computación requerido para el reconocimiento emotivo... En general, los pacientes mostraron un estado de ansiedad más bajo que los componentes del grupo sano, y no se detectó un trastorno depresivo mayor en ninguno de ambos grupos.

El equipo informó que tres pacientes tenían trastornos de personalidad: antisocial: evitativo, y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)... Se necesitan estudios adicionales para entender si los trastornos de personalidad eran una condición preexistente, o debidos a la Ataxia de Friedreich... Los investigadores creen que los pacientes con esta enfermedad tienen "deterioro del reconocimiento de la emoción que puede ser secundario al deterioro neuropsicológico". "El impacto de la enfermedad en las medidas psicológicas es mínimo, excepto por el inicio de trastornos de personalidad, y no debe considerarse como parte del cuadro clínico de la Ataxia de Friedreich", dijeron. "Estos hallazgos deben tenerse en cuenta al acercarse a los pacientes, tanto en la práctica de rutina clínica, como en el asesoramiento psicológico y apoyo", agregaron los investigadores.

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Aclaración: 'Friedreich's Ataxia News' es estrictamente un sitio web de noticias informativas sobre la enfermedad. No proporciona consejo médico, diagnóstico, ni tratamiento. Su contenido no pretende ser sustituto de la opinión médica... Siempre, busque el asesoramiento de su Dr. ante cualquier cuestión respecto a la salud... Nunca ignore los consejos médicos, o demore en buscarlos debido a algo que haya leído en este sitio web.

Fuente, en inglés: https://friedreichsataxianews.com/2018/01/16/emotion-perception-seems-impaired-in-friedreichs-ataxia-patients-italian-study-finds

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miércoles, 24 de enero de 2018

47- Villanueva de Odra (Caza y pesca)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Caza. Fotografía extraída de Internet

La caza, o cinegética, es capturar animales que viven en estado salvaje... Tal actividad ha cambiado mucho a lo largo de los siglos: De cazar para satisfacer una necesidad alimentaria, se ha pasado a ser algo recreativo, para rellenar los ratos de ocio... ¿Deporte...? Personalmente, llamar a la caza deporte, me parece un eufemismo tan excesivo como fuera de lugar.

En cualquier caso, con las modernas escopetas de repetición, habría que cambiar en la descripción de la primera frase: la expresión "capturar", por "abatir"... Porque, por ejemplo, yo no considero caza la recogida de caracoles tras las lluvias primaverales para convertirlos en un apetecible plato gastronómico. La búsqueda de caracoles ha tenido bastante fuerza, a nivel privado, en Villanueva, aunque supongo que la despoblación lo va pasando al olvido... Ya hay granjas de caracoles. ¿Para que perder el tiempo recogiéndolos uno a uno?.

En Villanueva de Odra no hay bosques ni matorrales... y, por tanto, lo único existente es la denominada caza menor: codorniz, perdiz, y liebre...

Perdices... Fotografía extraída de Internet

Codorniz... Fotografía extraída de Internet

Alguna vez se han visto jabalíes, corzos, y ciervos... pero son animales aislados salidos por alguna razón de su hábitat natural. También se ha visto lobos (yo mismo los he visto)... pero insisto en que las características del terreno no son aptas para animales de caza mayor, ni para depredadores del tamaño del lobo.

Se dice que en Villanueva, al igual que en la mayoría de los cotos de la zona, hay muy pocos animales para cazar... insisto muy pocos. Lo cual entra dentro de mi total credibilidad, pues en mis últimos años de actividad agraria, estaba cayendo en vertiginoso descenso... Y sí, es cierto que las nuevas prácticas agrícolas con sus pesticidas y herbicidas tiene potencial dañino para los animales a cazar. Pero, si analizamos causas, tampoco convendría olvidar los abusos de los arrendatarios de los cotos explotando su negocio: Hay un cosa superevidente en el análisis: el animal que se mata, ése ya no se reproduce. O sea, es necesario controlar el número de piezas abatidas, y no meter más cazadores de los convenientes.

En Villanueva, los primeros arrendatarios de coto que yo conocí, fueron una sociedad de cazadores de Bilbao. Eran ellos los primeros interesados en cuidar la caza... y la cuidaron con mimo: Realmente, el volumen de animales cazables floreció durante varios años... Parece ser que acabaron malpagando y olvidándose de una cláusula del contrato que decía que había que subir el importe en función de lo que subiera el costo de la vida... Los siguiente arrendatarios ya fueron corredores de licencias para cazar en el coto... y eso ya es otro cuento distinto.

Villanueva de Odra (torre nevada)... Fotografía de autor desconocido

Anécdota:

Cuanto voy a relatar en esta anécdota ratifica lo expuesto en este capitulo. Pues si, Villanueva durante varios años fue un oasis en número de piezas de caza menor. Y no fue un proceso cíclico, al azar, como pudiera pensarse, sino por un cuidado esmerado de la asociación arrendataria del coto. Es posible que rescindir los horarios únicamente a la mañana y reducir las fechas de caza a sábados y domingos, se debiera a unos estatutos asociativos ilusionantes en su momento... pero también es cierto que la asociación estaba en proceso de descomposición: por edad, unos cazadores se iban muriendo, y en otros se veía mermada su capacidad cinegética.

¿Pero por qué no ingresaban nuevos cazadores jóvenes en el club asociativo? Eso no lo sé. Pero se me antoja dar como respuesta que el arrendamiento del coto, al incumplir el contrato se subir el importe en función del costo de la vida, era para ellos un enorme chollo, que los más veteranos no estaban dispuestos a poner en peligro... Así, se les demandó. Y en subasta a pliego cerrado, el ayuntamiento por el coto pasó de percibir anualmente 30.000 pesetas, a 800.000. Era todo un avance económico. Sí, enorme, pero cinegéticamente no es lo mismo arrendar el coto a una asociación de cazadores, que a un corredor de jornadas de caza, a quien solamente le importa el negocio a corto plazo.

Sucedió cuando era un adolescente. Estaba estudiando en el Seminario de Burgos, pero en las vacaciones veraniegas trabajaba junto a mi familia en la recolección... Veníamos cargados de nías con destino a la era. Iba en la cabina de tractor... conducía mi tío. Ambos íbamos comentando la escena de una pollada de perdices, en estado casi adulto, que a 50 metros del camino y a la sombra de una mata, estaba siendo incordiada por dos picazas (urracas).

- ¡Vaya, ya le mató! -exclamé-. Una de las urracas de un picotazo había noqueado a un pollo. Cayó fulminado, y estiró la pata.
- Bájate, y cógelo.. ya lo pelará tu abuela -recomendó mi tío.

Sin pérdida de tiempo, así lo hice... y lo metí en el cajón del remolque.

Tras la descarga en la era, fui a sacar el pollo para entregárselo a mi abuela. Al levantar la tapa de cajón, casi se me escapa volando. Habia confundido su muerte con una pérdida de sentido.

El final de la historia, teniendo en cuenta la época en la cual está situado el relato, es evidente: Mi abuella mató a la perdiz... y acompañó en el guiso a otro pollo de gallina.

Anécdota II:

En el verano de 1966, a mis 12 años, me realizaron una operación quirúrgica. Consecuentemente, tuve unos días de convalecencia: levantándome a la hora que me daba la gana, y sin participar en los trabajos de la recoleccion junto a mi familia.

Un día de éstos, casi recién iniciada la mañana, me despertó con sobresalto el cántico de una perdiz. Pensé lo de que las perdices no se acercan a la población... lo tomé como parte de un sueño... y me di media vuelta en la cama... Aún no me había quedado dormido, cuando con mayor intensidad, a unos 10 metros de la cabecera de mi cama, volvió a cantar una perdiz... Incrédulo, abrí la ventana. Era totalmente cierto... en el corral había una perdiz.

Me vestí, y fui a intentar la captura del ave. Si bien, mi mente no preveía ninguna posibilidad de éxito: Pensaba que, ante mi acoso, se iría como había llegado: con un volido por encima de las tapias de corral... Pues, nada de eso sucedió. La perdiz, al verme, corrió a esconderse tras unos maderos. Se había metido en un callejón sin salida. Solamente hube de apartar algunos maderos, para capturarla.

Sin salir a la calle, pues ambos corrales se comunicaban, fui a pedir a casa de mi abuela una jaula (un simple cajón de madera en el cual mi abuelo había colocado una alambrada).

- Pues hace poco -me dijo mi abuela-, ha estado aquí el señor Fortunato buscando una perdiz que se le ha escapado de la jaula. Dice que la ha visto volar hacia nuestro corral. Lo hemos revisado entero entre los dos, y no hemos hallado nada... Así que lo mejor será que le devuelvas la perdiz.

Y así es como me quedé yo sin la hermosa perdiz cantora, sin el sueño de que las perdices habían invadido la población, sin gesta heroica de caza, y con la cara de tonto que aún me persigue.

La pesca:

La estrella de la pesca en Villanueva fueron los cangrejos, que nuestros ante pasados capturaban con reteles, a mano, o incluso agotando tojos. Pero, por diferentes cusas, los cangrejos están casi desaparecidos.

Desde tiempos inmemoriales, en el tojo del puente ha habido una colonia de grandes barbos, que habitaban en la rocas del fondo y planeaban majestuosamente en el agua, cual si fueran pequeños tiburones... Hace pocos años, acabó con ellos el reventón de la presa del molino, llenando el tojo de grava.

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Ahora pego un misterioso artículo que escribí, para mí solo, hacia 1992. Es una historia de ésas de apariencia intrascendente que, cuando reaparece, por coincidencias de actualidad, causa una inmensa zozobra.
Los dos vecinos que se cita, ya fallecidos, son Fortunato de la Hera, e Isidro (no recuerdo su apellido). Isidro, a quien apodaban "Piñonera" (no lo digo como insulto, sino como nota aclaratoria) era de Villahizán, y estaba casado con una hija de los señores Baudilio y Faustina... y vivió dos años en una vivienda frente a mi antigua casa... donde ahora está la casa de Antonio y Carmen.
El título del escrito tiene doble sentido:
Olor a pólvora:

Esta historia de mi comentario de hoy la he guardado en silencio, dándola vueltas en mi cabeza, antes de decidirme a escribirla. Es muy rara y se presta a múltiples interpretaciones. Sucedió, realmente, hace mucho tiempo, no es una invención literaria. Decir mucho, es una medida muy relativa. Para unos, mucho puede ser cien años, y para otros, puede ser solamente seis meses. Daré una referencia para poder efectuar un cálculo. Es una historia personal y ocurrió cuando yo tenía aproximadamente diez años.

Mis acompañantes en el suceso eran dos vecinos del pueblo. El uno me superaba en unos veinte años escasos, y el otro en veinticinco. Poco después, ellos abandonaron el pueblo en busca de trabajo. Los dos residen actualmente en la ciudad de Burgos. Ambos eran aficionados a la caza.

Inicio el relato. Pero para poder narrarlo con precisión, he de referir antes unos antecedentes. Mi abuelo tenía una galga blanca. Era nueva: es decir, sin adiestramiento para la caza. Uno de los dos vecinos relatados, admiraba, uno y otro día, las cualidades físicas de la galga y ardía en deseos de ver su comportamiento ante una liebre. Mi abuelo ya no estaba para esos trotes, porque exigen largas caminatas. La solución por llevar a la galga de caza, pasaba por llevarme a mí. Conmigo sí iría ella.

Por un día, bien entrado el otoño, me convertí en cazador ocasional. La actividad, sin afición, no resulta tan agradable como pudiera parecer a primera vista. Resulta demasiado dura si no se lleva como complemento una buena dosis de predisposición. Una escopeta era toda nuestra artillería. Y dos galgas y una perra cazalla, de esas de grandes orejas que va siempre con el hocico pegado al suelo olfateando algún rastro, fueron nuestros acompañantes animados. Caminábamos: Yo a ratos tenía que correr para seguir los pasos de los adultos. Íbamos separados y en silencio para no espantar a las posibles piezas encamadas a esas horas diurnas. Sólo mi ilusión de niño pudo compensar la ausencia de inclinación por la caza.

Caza de liebre con galgos... Fotografía extraída de Internet

La jornada, en cuestión de piezas cobradas, fue un auténtico fracaso. Las liebres, como si estuvieran alertadas ante nuestra presencia, salieron de sus camas a mucha distancia de nosotros. La escopeta volvió a casa sin siquiera oler a pólvora. Las galgas corrieron, pero sin opciones de alcanzar a las piezas. La mía, de mi abuelo, demostraba su inexperiencia cansándose de perseguir cuando no veía posibilidades de captura. Incluso, vimos un zorro, raposo se dice aquí, las galgas le dieron alcance, pero no se atrevieron a atacar y volvieron a su posición antes de que nosotros, que corríamos como endemoniados, llegáramos a tiempo para alentarlas en el ataque. Tal fue mi cansancio físico que pobre de la pulga que pillara en la cama bajo mi cuerpo esa noche. Fui la estrella de la cacería. Mis acompañantes se lamentaban una y otra vez de no haber capturado una sola pieza para obsequiarme.

No volví a casa con las manos vacías. Hallé una tralla. En estos campos de cereal cultivados en aquellos tiempos con parejas de vacas o mulares no puede extrañar mi hallazgo.

Y así acabó mi historia. Hasta aquí es un lance sin importancia. Recuerdos parecidos todos los tenemos a montones. Son sucesos que se archivan en la memoria como un caso cerrado. Después, otros hechos de más actualidad les van desplazando para ocupar su sitio en la limitada capacidad mental humana. Y tales recuerdos quedan retirados y llenos de polvo en un rincón del desván de la memoria en espera de un borrado definitivo por parte del olvido.

Pero no: A este recuerdo no llegó a tiempo de borrarlo el olvido. Aparecieron todos los demonios del mundo para desempolvarlo de su retiro. Veinte años después de suceder los hechos relatados, algo inquietante vino a sorprenderme y a despertar la evocación de su letargo. Lo he recordado. Lo he meditado. Nunca se lo he dicho a nadie. Pero es verdad. Veinte años después... ¿Y por qué veinte años?.

Pasado ese tiempo mencionado, me di cuenta que, los tres cazadores que aquel día de otoño corríamos como endemoniados para ver el desenlace de las carreras de las galgas, ahora necesitábamos el auxilio de una silla de ruedas. Los tres, precisamente los tres. ¿Por qué? Lo he pensado una y otra vez y siempre me estrello con la confusión. He hablado antes de demonios. Sin referirme ahora a este caso concreto, los demonios no son los hechos, sino los pensamientos. Te inquietan. Te desconciertan. Te trituran. No te llevan a conclusiones. ¡Cuántas veces he deseado que el pensamiento fuera como una luz eléctrica para que la apagase mi madre al acostarme y la encendiera por la mañana! Pero mejor, he pensado, como un programador de un video para poder programarme yo mismo: ¡Zas!, pararlo a las doce de la noche y programarlo para un encendido automático para grabar la película del vivir cotidiano a las nueve de la mañana. No es la noche el enemigo, sino la soledad. Cierto que se siente un poco más por la noche, pero no es menos cierto que durante el día hay momentos tanto o más difíciles que en horas nocturnas. ¡Pues también lo desprogramaría por el día!.

Volviendo al caso de la posible relación de la cacería con los avatares de la vida y concretamente con las sillas de ruedas, nunca se lo he dicho a nadie. Nadie, pienso yo, podría aportarme razones convincentes. Tampoco se lo he dicho a los otros dos acompañantes a quienes hace tiempo no he visto. ¿Para qué? ¿Para inquietarles? ¿Para recordarles que están bastante peor que yo?. Tal vez su olvido ya haya borrado de su memoria esa cacería y ni siquiera hayan reparado en esta coincidencia. ¿Coincidencia? Si aquel día hubiéramos hallado en nuestro camino una bruja, le podría acusar de habernos echado mal de ojo. Pero no vimos a nadie en nuestro trayecto, absolutamente a nadie. ¿Por qué ha sucedido así? El caso es irrazonable. Pero, no sólo este hecho. En mis muchos pensamientos he llegado a la conclusión de que toda la vida es irrazonable. Buscas respuestas y nunca las hallas. Sólo hay una semicontestación, de creyentes, que no aclara nada, pero aplaca la necesidad de preguntarte. Los científicos tienen respuestas para todo, pero no me valen por incompletas:

- Doctor, ¿por qué necesito de la diálisis?.
- Porque tiene usted los riñones desechos.

Parece una respuesta. Y lo es, pero también es semirespuesta por incompleta. ¿Qué diría tal Doctor si a continuación de esta pregunta y después de oír su contestación, le preguntara la razón de otra manera?:

- ¿Y por qué yo tengo los riñones desechos, y no usted?.

No sé si hay respuesta a esta pregunta. Tal vez el facultativo hallase defectos congénitos, o genéticos, malas alimentaciones, abuso de alcohol, errores de fármacos, poco cuidado de la salud... qué sé yo. Seguiría sin llegar al fondo de la cuestión. ¿Serían convincentes esas respuestas o cualquier otra parecida? Creo que no. Llevarían a más preguntas. Tampoco sé si habría respuestas médicas convincentes al tema del comentario de hoy. Si las hubiera, ¿serían válidas del todo? Creo que no. Yo, que al tema en general lo he dado muchas vueltas en la cabeza, prefiero mi contestación: Dios... El sabrá... Y, si alguien halla una respuesta al porqué de la coincidencia de la necesidad de sillas de ruedas para los tres protagonistas de esa jornada de caza, lo dudo, no va moverme de mi posición de creyente. El hombre desciende del mono. ¿Queda pues sin validez la Creación? No señor. Para mí, el hombre sigue existiendo por la voluntad de Dios. El Génesis en el fondo sigue siendo válido.

Si apareciera la bruja, invisible en su momento, diciendo que nos echó mal de ojo a los tres cazadores, tampoco variarían mis creencias. Con bruja o sin ella, mientras la ciencia sólo me de una semicontestación, me aferraría a mi semirespuesta... porque tampoco responde nada: No responde absolutamente nada. Pero me desprogramo, me encojo de hombros... y me digo... ¡no veo más!.

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martes, 23 de enero de 2018

67- Artículos relacionados con Villanueva: "Historias del illo tempore"

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Notas previas:

1- Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos.
2- Escribí este artículo hacia el año 1992.
3- La anciana vecina, dueña de los pollos, era la difunta Emérita Revilla (abuela de Felicidad Cartón)
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Población de Villanueva de Odra... Foto de autor desconocido

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En mi niñez me tocó asistir a un momento crítico en la vida de estos pequeños pueblos. Se trata del apogeo industrial en las grandes ciudades con la consiguiente demanda de mano de obra. Por otra parte, en el campo estaba sucediendo todo lo contrario, la irrupción de los tractores en el medio rural con su trabajo mecánico restaba necesidad de mano de obra. Estos fenómenos puede parecer positivos. Y, de hecho, lo fueron. Muchas familias incrementaron sus horizontes en la ciudad, y las que quedaron pudieron aumentar sus explotaciones agrarias arrendando las fincas de quienes se fueron. No obstante, con una mirada nostálgica, fueron como la rubrica de defunción para estas pequeñas poblaciones rurales. Tras una paulatina agonía de 50 o 60 años, pronto acabarán siendo pueblos fantasmas solamente habitados durante los fines de semana o en las vacaciones veraniegas.

En mi más tierna infancia aún viví, probablemente, el momento cumbre en la vida de estos pueblos: Una población joven y viva. La mejor prueba de esta fuerza eran los dos maestros existentes y los 70 niños chillones en edad escolar. Sinceramente, no era precisamente la riqueza, sino la pobreza, lo que aquí abundaba. El terreno era pobre, y había demasiadas bocas para alimentar. Por ello, la demanda en la ciudad de mano de obra tuvo un impacto tan fuerte. Numerosas familias consideraron la emigración a la urbe como su tabla de salvación. Y evidentemente lo fue. Lo funesto del caso, es que desde aquel entonces ha continuado la sangría migratoria y la juventud ha seguido buscando horizontes mejores de cuantos a la agricultura le ha ofrecido una sociedad ingrata. Cuando el país ha tenido hambre ha monopolizado, incluso requisado, nuestro trigo... pero han olvidado completamente a la persona productora cuando han dejado de tenerla o cuando era más fácil importar.

Sea como fuere, en mi más tierna infancia en el pueblo había una mayoría de familias que vivían de la agricultura y unas 6 u 8 familias asalariadas. Los salarios eran de miseria y las más de las veces consistían en una cantidad de fanegas de trigo. Sin embargo, antes de que se irriten los sindicalistas, aclararé que no había gran diferencia de clases. Podría decirse que ni siquiera existía el patrono como tal, pues para "ajustar" [acordar un trabajo y un salario] un pastor, a veces se reunían 4 o 5 vecinos. Era cierto que el asalariado y su familia malvivían, pero no era menos cierto que el negocio era ruinoso. La prueba es que cuando los pastores se fueron en busca de trabajo a las ciudades, casi desaparecieron las ovejas. Y nunca existió una relación conflictiva entre ambas clases, sino una convivencia de compartir.

No era precisamente a los pastores a quienes iba a referirme en este texto, sino a otros dos asalariados a nivel municipal: el guarín [encargado de llevar a pastar mulas, yeguas y burras], y el vaquero [ganado vacuno]. Ambos eran contratados por el Ayuntamiento, y cada vecino había de abonar en trigo la cuota correspondiente según el número de cabezas que aportase a la manada. La demanda de mano de obra en las grandes ciudades dio al traste con estos proyectos, y pasamos a ser los chavales los encargados de llevar a pastar a los animales, cada uno los de su familia.

La operación de llevar a pastar las vacas comenzaba en San Isidro con el levantamiento de la prohibición de pasto de las eras, y terminaba a la llegada del otoño tras algunas semanas de apertura del pasto de las praderas... El horario diario era fácilísimo de saber. A las 12,30 tocaba el campanero el toque de "mediodía" y era hora de regresar a comer, y cuando el sol se ocultaba tras el horizonte, había que regresar otra vez. La labor de "soltar las vacas" [llevarlas a pastar] era tediosa cuando había muchos frutos que guardar, y todo una gozada cuando toda la recolección ya estaba en las eras: entonces todo era un constante juego, y a veces era hora de regresar a casa, y nadie sabía dónde "demonios" estaban las vacas.

Existía un guarda por convenio con los arrendatarios del coto de caza. Pero no era ni la sombra del guarda de las míticas historias narradas por los mayores, porque en realidad quien le pagaba eran los de la caza y el campo le importaba un rábano. Y los mayores contaban historias del guarda contratado por el Ayuntamiento que se pasaba las horas vigilando con los prismáticos para pillar a los chavales robando peras o uvas y poner a los infractores el culo rojo como un tomate. Este guarda de mi historia, cuando éramos negligentes y nuestras vacas se metían en algún sembrado, se limitaba a sacar el talonario e imponernos una multa de dos a cinco duros. Hoy puede parecer irrisorio... pero... ¡como explicárselo a nuestro padre cuando el alguacil pasaba a cobrar a domicilio!. Hubiera sido inútil cualquier intento de explicación: en aquellos tiempos la palabra de un niño no tenía ningún valor contra la de una persona mayor. Y si el guarda había puesto una multa, para nuestros padres, tenía razón... y punto.

Esta historia de mi relato sucedió hacia mis 11 años y en los primeros días del mes de julio. Yo tenía un reloj y mis compañeros me preguntaban frecuentemente la hora, porque en aquella época del año casi todos los frutos estaban en campo y teníamos que estar muy atentos con lo cual el tiempo se nos hacía largo... Cuando aquel día, mis compañeros me preguntaron la hora, hube de decirles que me había dejado el reloj en casa. Se ofrecieron a cuidarme las vacas para que fuese a casa a buscarlo. Y, unas veces corriendo y otras andando, allá me fui.

A llegar a casa sudoroso, la puerta estaba abierta, como casi siempre, y me dispuse a entrar a la misma velocidad que había venido del campo. Sorprendido, un pollo, que se había metido en el portal en busca de algún grano de trigo, salió gritando y revoloteando a escasos centímetros de mi cara. Me dejó más pálido que los vampiros de Trasilvania... Miméticamente, me agaché al suelo [entonces la calle no estaba asfaltada] tomé una piedrecita y, junto con un taco, se la lancé al pollo sin más intención que mi rabia por el susto... Dio en el blanco. El pollo se balanceó... y estiró la pata.

¡Ni adrede!. Era el colmo de la mala suerte. Yo siempre hice honor a la ataxia llevada en mis genes y era malísimo en los juegos de puntería, como la tuta, o la chana. Cuando, por casualidad daba en el blanco, mis amigos me felicitaban como si hubiese sucedido algo extraordinario :-)

En cuestión de segundos pasaron por mi cabeza toda una serie de secuencias. ¿Qué hacer con el pollo?. ¿Con qué cara podía decirle a mi octogenaria vecina, cuyos pollos eran su único tesoro, que yo había matado aquella pequeña promesa de guisado?. ¿Cómo iba a dárselo a mi madre si nos había repetido cien mil veces a los hijos que las cosas se piden, pero nunca se roban?. ¿Cómo iba a proponer a mis amigos merendarlo si en los pequeños pueblos todas las cosas acaban sabiéndose?.

Miré a un lado y a otro de la calle para percatarme de que nadie había contemplado la escena. Escondí el pollo debajo de mi camisa, tomé el reloj y regresé al campo... A la salida del pueblo existía una bodega hundida cuyo hundimiento había provocado un pequeño cráter que se usaba como basurero para arrojar latas y botellas. Allí arrojé el pollo y volví con mi secreto a la normalidad.

Dícese en la novela Rusa "Crimen y castigo" que siempre se vuelve al lugar del crimen. Eso me pasó a mí. Al regresar con las vacas, desvié unos metros mi trayectoria y me acerqué a ver el cadáver. ¡Cielos, no estaba!... Otra vez volvieron a cruzar mi cabeza las secuencias a una velocidad impresionante. ¡Bah, algún perro hambriento se lo habrá comido!. ¿Pero sin dejar ni siquiera rastro de plumas?. ¿Habrá visto alguien mis maniobras y, pensando que esto es un desperdicio, habrá cogido el pollo para añadirlo a su guisado?. ¿Será todo esto un sueño mío?.

Pero, hete aquí que el pollo estaba vivo unos metros más adelante. Sin duda, yo había confundido un desvanecimiento con su muerte. El animal parecía completamente despistado, como si no supiera volver a casa. Movía la cabeza constantemente, y yo lo juzgaba como un síntoma de su despiste. Aunque, en realidad, hoy creo saber cuál era la auténtica causa: mi pedrada le había dejado tuerto y tenía que girar toda la cabeza para mirar alternativamente hacia un lado y hacia otro... Me dio pena, y decidí ir a por él cuando cerrase las vacas, y soltarlo cerca de su casa para que volviese con sus hermanos de pollada.

Así lo hice: cuando até las vacas, regresé a recoger al pollo. ¡Mierda!: Capturar vivo, en campo abierto, a un pollo desconfiado por haber recibido una pedrada, es tarea imposible. Nunca conseguí acercarme a él menos de cinco metros. No me quedó más remedio que hacerle un corte de mangas y decirle: "¡Ahí te quedas!".

Jamás supe si aquel pollo acertó, o no, a regresar a su casa. Nunca fui capaz de distinguir un pollo blanco de otro pollo blanco, y mi vecina tenía varios pollos blancos pululando por mi calle y otras calles aledañas.

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Iglesia de Villanueva de Odra por la cara sur... Fotografía de Rafael Alonso Motta

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lunes, 22 de enero de 2018

42- Fiestas patronales de San Pedro en Villanueva de Odra

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, en Villanueva de Odra... Fotografía de Lourdes Cibrián

Hablar de 'la fiesta' con el artículo delante, es referirse al día del Santo Patrón, antes conocido por "la función": en Villanueva es San Pedro Apóstol, 29 de junio.

No voy describir la fiesta actual, porque ése es un tema que no me sé. He vivido recluido durante los últimos años: En parte, por percepciones erróneas, y en parte por imposiciones de salud. Pero ambos motivos no resultan fácilmente comprensibles... así que no intentaré justificarme, porque no se me entendería. Es como es... y vale... En cualquier caso, con mis ojos de viejo herido por la degeneración, veo la actual fiesta muy forzada: Mantener la costumbre de la "música" con un número de habitantes tan reducido, tal vez sea aferrarse a la última bandera que nos distingue como pueblos... en plural porque el problema de la despoblación rural es general... Pero no me hagáis caso: Es loable que esa bandera como pueblo siga hizada mientras queden renacuajos. ¡¡Viva la fiesta de San Pedro... incluidos música y bailes!!.

Yo solamente sabría detallar nuestra fiesta, la de "in illo tempore", celebrada con la poderosa razón de la juventud de una población, en la cual, al menos, cada anciano tenía sus relevos... Pero 'mi pasado y repasado, ya de moda', no quita a mis deseos de incluir las fiestas patronales actuales en este serial historiador sobre Villanueva. Para ello, solicito un voluntario/a que me redacte un texto sobre la fiesta actual. Se añadirá, bajo su nombre de autor/a en una segunda parte de este mismo capítulo. Enviémelo por Facebook, o al e-mail ... Por la forma de redactar no se preocupe tal voluntario/a: Yo se lo arreglaría, si fuera necesario... La redacción se me da mejor que jugar al fútbol :-)

Imagen de San Pedro, en Villanueva de Odra... Foto de autor desconocido

Antaño, los preparativos de la fiesta comenzaban con muchos días de antelación. Era un periodo muy intenso en los hogares: No sólo por la fiesta, sino también porque la fecha festiva caía en días previos al comienzo de la recolección, en la cual también tenían que implicarse a tope la mujer, y no sería tiempo muy propicio para lavados de ropa en el río. Había, por tanto, que dejar todo lavado y limpio antes de meterse en la cosecha del verano... Blanqueaban con cal (encalaban, o jalbegaban) los interiores de las casas, y sacaban la mejor ropa del baúl, o preparaban otra para estrenar el día de la fiesta... Ja, ja, decía, a modo de exclamación por el trajín preparativo de las fechas, el difunto Germán, siempre dicharachero: "¡Las hija desnudas... y San Pedro encima!".

El auténtico aire festivo llegaba la víspera: Mataban, de mañana los animales cebados preparados para los convites (vendrían a comer numerosos comensales... "¡Los niños a comer a la cocina...! No, mira, si les ponemos una mesa en portal, tendremos más sitio libre para entrar y salir de la cocina mientras servimos. ¡Buena idea!... ¿Has molido ya el café...? ¿Tienes coñac... y anís?"... ¡Asadura (sangre coagulada y vísceras del cordero) para comer!... Luego, se comenzaba la tarde con un toque de campanas: el típico "¡mañana es fiesta!". Y, finalmente, llegaban en el coche de línea (autobús) los músicos, conocidos como 'gaiteros' (aunque no tenían gaitas)... y anunciaban su presencia en el pueblo con un pasacalles... Recuerdo que de niño guardaban sus instrumentos musicales en una casa entonces deshabitada cercana a la mía (hoy propiedad de Justi de la Hera)... y es que sus hermanos, Victorino, Paco, e Ignacio, eran mozos ajustantes del evento musical.

Bueno ésa cuestión de los músicos, quizás su relevo generacional y el devenir de los nuevos tiempos, se convirtió en un problemón a la hora de "ajustar" una música en una pequeña población. Tales gaiteros (sin gaita) era simples aficionados que tocaban al oído, disfrutando de la música... sin demasiadas exigencias... no sólo en cuanto a su salario... lo habitual era que no pusieran impedimentos a tocar sus instrumentos al aire libre, en la plaza... que comieran, cenaran, y durmieran, repartidos entre las casas de los mozos ajustantes... Todo esto cambió diametralmente en muy poco tiempo: los músicos ya cobraban un pastón... nada de tocar al aire libre... había que pagarles hotel y restaurante... y, si quieres dianas, 'búscate otro': Había que buscar financiación... celebrar el baile en un lugar cerrado, y cobra entradas a los asistentes... y ayudarse económicamente de la recaudación procedente de la instalación de una barra de bar... Y supongo que ajustar un evento musical se estaba convirtiendo en algo muy complejo.

"La música o gaita" la "ajustaban" los mozos, contaban: Con el pago de "dianas" y la aportación de los padres de las mozas, ambas cosas "a voluntad". El Ayuntamiento les ayudaba con otra cantidad. Y finalmente, con los cantineros y con los almendreros, estos últimos "ponían el bote", juego de apuestas con un dado, seis números y un bote que servía a la vez, de cubilete para lanzar un dado, acordaban un importe. El resto "a escote" entre los mozos.

Bueno... yo no sé si actualmente existe esto de los almendreros y el bote... Supongo que ya no... Vamos a ver: Lo de los tales almendreros (vendedores de almendras garrapiñadas), era la tapadera para que una sociedad instalara el juego de dinero de "el bote (arriba detallado). Tal juego era ilegal, aunque nadie dijera nada... por pura conveniencia. Si llegaba la guardia civil tapaban el juego y se ponían a vender descaradamente almendras. Por supuesto que era imposible que la guardia civil no supiera la existencia de tales estratagemas, o no se diera cuenta de nada, y se tragara tan burda parodia... Es decir, se hacía la vista gorda.

Lo dicho en párrafo anterior es fácil de entender para quienes lo hemos vivido de alguna manera, pero muy difícil para los demás. Por ello explico: El bote es un juego ventajista: Las apuestas se pagaban multiplicadas por cinco... y todo el mundo sabe que un dado tiene seis caras... En fin, los almendreros (la banca del juego) contribuían económicamente al ajuste de la música. El alcalde se encargaba de invitar a comer y a cenar a los guardias civiles. Éstos hacían la vista gorda. Y todos conformes, excepto quienes jugaban y perdían.

Procesión de San Pedro, en Villanueva de Odra. Foto de autos descocido, de hacia el año 1960... El monaguillo es Isidro Cartón... y los portadores de la imagen, Lucinio y Victorino

El día de "la función", los "músicos" acudían a casa del señor cura a buscarle para la Misa solemne y procesión. Y en la misa tocaban el himno nacional durante la consagración. Y, finalizados los ritos religiosos, le acompañaban, también con música, en su vuelta a casa... Bueno... por estas cosas que entonces se veían con la mayor de las naturalidades, hoy algunos políticos pondrían el grito en el cielo... Ahora no lo sé, porque, por razones de salud, no voy a tal Misa ni a la procesión desde hace más de 30 años... sin embargo, creo que aún se toca en ambos ritos. Por tanto, no son cosas los tiempos de la dictadura gubernamental, sino del sentir de la gente... ¡Y los políticos que se metan en su casa!.

La comida el día de la fiesta siempre era especial, invitaban a los familiares y amigos residentes fuera del pueblo.

Los solteros y matrimonios jóvenes el día de la función disfrutaban del baile público con verbena.

Y los más pequeños gastaban las propinas en unos chochos o en unas almendras garapiñadas, que el vendedor les ponía en un cucurucho de papel y en otras golosinas y chucherías a las que no tenían acceso los días corrientes... y se vendían en sendos tenderetes... hasta cosas ridículas para fardar, como simulaciones de relojes de muñeca, o gafas de sol de plástico... y no faltaban instrumentos ruidosos como los trompetines y el matasuegras... tampoco faltaban los petardos, para incordiar a las parejas de baile y escapar corriendo...

En la fiesta de cada pueblo era imprescindible el retumbar de los cohetes.

El segundo día de la función, conocido en Villanueva respetuosamente con el diminutivo del Santo, de mañana con gran acompañamiento, se "daban las dianas" casa por casa. Antes de comenzar el toque musical, se pedía consentimiento al dueño. La respuesta siempre era afirmativa, a no ser por el fallecimiento reciente de algún familiar... con licencia para "dar manta" (sacar de la cama) a las muchachas dormilonas por el trasnoche de la verbena del día anterior.

El baile y la verbena despedían el festejo hasta el año siguiente.

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Fiestas patronales de Villanueva... desde la visión actual: (Ver capítulo 53-7-).

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