La pagina web de "Ataxia y atáxicos" (información sobre ataxia, sin ánimo de lucro) es: http://www.ataxia-y-ataxicos.es/


viernes, 28 de marzo de 2014

'3, 2, 1... ¡acción!'

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Carmen Ramos Añón, paciente de Ataxia de Friedreich, de Sevilla... publicado el 17/3/2014 en la sección 'Cuentos y relatos' de su blog... véase el original en "fuente"... al final del artículo.

Carmen Ramos Añón
… CRASH!!

Y se rompió.

Así, con un ruido tremendo. Así, tan… frágil. No dio señales de agotamiento, ni fatiga. De repente se desintegró en mil pedazos, como un cristal al que hubieran aporreado con saña... o tirado al suelo... o pisoteado... o puede que todo eso junto.

Era un amasijo desagradable de ver. Los goterones de un rojo vivo contrastaban con el frío e impoluto blanco del suelo de mármol, provocando una imagen espeluznante, dura. La pequeña explosión había dejado un hueco profundo, y sin forma definida en el lado izquierdo de mi pecho... Y sólo me acuerdo de haber mirado aquella cosa, en el suelo, con los ojos muy abiertos, como queriendo comérmela con la mirada. Quería borrar aquella escena, hacerla desaparecer. Me empezaba a faltar el aire porque aquellos pedazos palpitantes no estaban donde tenían que estar. Los dedos se me estaban durmiendo, y la cabeza se me nublaba. Mis lágrimas caían sobre aquello con fuerza y desconsuelo, y con cada gota se derramaba un recuerdo. Se me difuminaba la vista. Me preguntaba si tendría solución.. si aquello se podría pegar con algún pegamento, como si de una pieza de alfarería se tratase. O si regeneraría solo, como las heridas de la piel. Fuera como fuese, parecía imposible que semejante destrozo volviera a estar como nuevo... imposible curar tanto daño...

Tenía tantas pregunta, tanto miedo, tanta inseguridad... Y sentía que se me escurría la vida entre las manos. Quise gritar, y no salió mi voz. Quise llorar, y no pude. Estaba nerviosa: Mi cuerpo no respondía a nada, aunque mi cabeza parecía más excitada que nunca. ¿Dónde estaba? ¿Por qué no venía nadie a ayudarme, a salvarme? Estaba sudando como nunca antes. Quería gritar su nombre. ¿Por qué me hacía eso? ¿No era yo tan importante? Acababa de darme cuenta de que estaba tirada en el suelo desde hacía rato... incapaz de moverme... sólo la cabeza seguía dándome vueltas. Distinguí dos pares de zapatos a una distancia prudencial de mi cuerpo. Esos zapatos. ¿Por qué me dejaba así? ¿No se daba cuenta de que me estaba matando? Decepción... y la herida del pecho se hizo más profunda. Dolor. Desolación. Furia. Rabia. Ira...

Y entonces todo se quedó oscuro.

Fuente: El blog de la autora del artículo 'minukanews'.
Original en: 3, 2, 1… ¡acción!.

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2- Sección "PowerPoint del día".

Para visionar y/o guardar el archivo PowerPoint, pinchar en: Creación sexual del ser humano.

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